Catorce municipios, una sola infraestructura. El Norte de la A-1 comparte la autovía, las depuradoras del Guadalix y del Jarama, el abastecimiento de Canal y un mismo vertedero —trece de los catorce son miembros de su mancomunidad—, y sobre esa red piden hueco cuatro campus de datos y varios planes de vivienda. Los órganos ambientales de la Comunidad han ordenado evaluar los efectos conjuntos. En los expedientes públicos consultados todavía no figura el resultado de esa cuenta.
1 Catorce municipios, una sola red
Lo que une al Norte de la A-1 no es una decisión de ordenación, sino la geografía de sus recursos. La A-1 como espina; el Guadalix y el Jarama, donde acaban las aguas depuradas; unas depuradoras que sirven a más de un municipio; un abastecimiento gestionado en bloque por una sola empresa pública, el Canal de Isabel II; y un depósito de residuos en Colmenar Viejo al que llegan, a través de su mancomunidad, las basuras de trece de los catorce municipios, según la lista del BOCM.
En total, unos 384.000 habitantes repartidos entre Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Paracuellos de Jarama, Algete, San Agustín del Guadalix, El Molar, Cobeña, Fuente el Saz de Jarama, Pedrezuela, Valdetorres de Jarama, Valdeolmos-Alalpardo, Talamanca de Jarama y Valdepiélagos.
Que se compartan no es un detalle técnico. Significa que la capacidad de cada red es un bien común y finito, y que cada nuevo desarrollo de cualquiera de los catorce consume parte del margen de los demás. Un campus de datos en un extremo resta potencia a un barrio en el otro; una depuradora que recibe a dos municipios tiene un solo margen, no dos. Y, sin embargo, ese margen se reparte sin que ninguna administración lo mida en conjunto.
La instrucción de sumar está escrita. El documento de alcance de Algete Norte exige estudiar las sinergias de ejecutar a la vez el sector, el SAU-21 y el plan especial de accesos. El documento de alcance del SAU-21, de octubre de 2025, dice lo mismo en sentido inverso.
El documento de alcance del Indra Technology Hub, el proyecto regional que afecta a Paracuellos de Jarama y a Torrejón de Ardoz, pide analizar los efectos acumulativos. Y en San Agustín, la declaración ambiental condiciona planes parciales, proyectos de urbanización y licencias a los informes, las obras y la puesta en servicio de las infraestructuras de Canal.
Lo que no aparece es el resultado: en los expedientes a los que da acceso el portal ambiental de la Comunidad no figura un estudio conjunto terminado, con sus escenarios, ni una matriz que diga cuánta capacidad queda en cada red después de atender a todos los proyectos. No es que nadie sume, como ocurre en el corredor del Henares: aquí hay órgano, hay exigencia escrita y falta la cuenta publicada.
El Norte, además, no es un corredor homogéneo. Conviven tres comportamientos. En el eje que une Algete, El Molar, San Agustín y Paracuellos, planes de vivienda y campus de datos piden a las mismas redes: la administración ordena sumar y la suma no se enseña.
En Valdetorres, Cobeña y Fuente el Saz, el territorio cambia por vías ajenas al planeamiento general. Y en Talamanca, Valdeolmos-Alalpardo y Valdepiélagos no hay empuje que frenar, y en Pedrezuela solo el del propio Ayuntamiento, que reintenta su plan general; en los cuatro tampoco consta quién ha hecho la cuenta de lo que cada pueblo sostiene.
2 El estrato eléctrico: el corredor de los datos
La capa que más peso carga sobre la red es la eléctrica, y su motor son los centros de datos. En Alcobendas, Ferrovial proyecta un campus que la Comunidad de Madrid presenta con más de cien megavatios y mil millones de euros de inversión, declarado Proyecto de Especial Interés por la Aceleradora de Inversiones; Ferrovial precisó después ante los analistas unos 75 megavatios de carga informática, 45 en la primera etapa. Son magnitudes distintas, que conviene no mezclar.
En San Sebastián de los Reyes, el proyecto Digital Valley Spain, de unos 856 megavatios y 563 hectáreas según su documentación de 2024, se tramita como proyecto de alcance regional y figura en el portal ambiental como documento en consulta, fase en la que la Comunidad lo mantiene en 2026.
El patrón se repite a menor escala. En Algete, 21.000 habitantes, Avaio Digital anunció en agosto de 2025 un centro de datos de 650 millones de euros con 56,3 megavatios asegurados con Iberdrola y otros ocho con acuerdo de interconexión, con entrega a partir de 2028; es un proyecto distinto de Algete Norte.
En San Agustín, Data4 anunció en 2023 un campus de 530 millones de euros, con 80 megavatios de potencia total y 48 de carga informática: cifras de la empresa, no potencia contratada. Y el cable cruza a los pueblos que no albergan nada: el BOCM del 31 de marzo de 2026 abrió información pública para ocupar seis vías pecuarias de Algete, Fuente el Saz, El Molar y San Agustín con una línea subterránea de 66 kilovoltios para el campus de Data4. Fuente el Saz recibe el pasillo sin albergar el campus que lo justifica.
Lo que en ningún expediente consta es la suma: cuántos megavatios comprometen a la vez los campus del Norte frente a la capacidad de evacuación realmente disponible en cada nudo. Si se juntan las cifras de las empresas, que miden cosas distintas —potencia total, carga informática, potencia asegurada—, salen más de mil megavatios anunciados, y cada proyecto se resuelve con su distribuidora, uno a uno. Una potencia anunciada no es una potencia contratada, y una línea nueva no equivale a potencia libre.
3 El estrato del agua: se depura en común, se planifica por separado
Los catorce municipios beben, en su mayoría, del sistema del Canal y depuran en un puñado de plantas compartidas, que son la unidad real donde el crecimiento se acumula. San Agustín es el caso en que la cuenta ya se ha hecho.
El informe de Canal de junio de 2022, incorporado a la declaración ambiental, estima en 6478 metros cúbicos diarios el agua que demandarán los desarrollos. El agua de beber alcanza, con refuerzo: según Canal, la aducción tiene capacidad suficiente para ese incremento, aunque será necesario reforzar el suministro. Lo que no alcanza es la depuración: la depuradora de San Agustín carece de capacidad suficiente para esos desarrollos. Canal exige ampliarla, reservar suelo y reforzar unos colectores que tampoco dan abasto.
El Consejo de Gobierno aprobó el plan el 11 de marzo de 2026 con un máximo de 1341 viviendas nuevas en catorce sectores —siete residenciales, tres terciarios, tres industriales y uno dotacional para un cementerio—, y la normativa entró en vigor el 15 de junio, tras seis años de tramitación: aprobación inicial e información pública en 2020, declaración ambiental en 2023, aprobación provisional en 2024 y subsanación en 2025. El informe ambiental recuerda que el Avance manejaba 4110 viviendas: la reducción hasta las 1341 ronda el 67 por ciento, sin que eso permita atribuirla a una única alegación.
El calendario de esas obras no figura en los documentos consultados. La evaluación identifica, además, parte de los sectores industriales SUR-I2 y SUR-I3 en zona inundable por avenidas extraordinarias. Y el informe de Canal es de 2022: con el plan ya vigente, la comprobación debe hacerse sector a sector con informes actualizados, y la pregunta de si caben todas las operaciones se desplaza a la ejecución simultánea.
La depuradora de San Agustín vuelve a aparecer en Algete. Según el resumen que hace el documento de alcance de las alegaciones de Ecologistas en Acción, las conexiones exteriores de saneamiento de Algete Norte pasarían por las depuradoras de San Agustín y de Arroyo Quiñones, esta última en San Sebastián de los Reyes.
Es una descripción de parte, que el estudio ambiental deberá confirmar o desmentir. Canal, en el informe que recoge ese mismo documento, considera suficiente para este sector la capacidad de la depuradora de Arroyo Quiñones. Aun así, queda en pie la pregunta que ningún expediente responde por separado: cuánto margen conjunto tienen esas dos plantas. Algete Norte y San Agustín comparten, además, el riesgo por rotura de la presa de Pedrezuela, que el propio documento de alcance sitúa en el cauce del Guadalix junto a Algete Norte, y que Protección Civil recuerda en San Agustín, donde el municipio entra en la primera media hora de la onda de avenida.
En el otro extremo del clúster pasa lo mismo con otra planta. Pedrezuela vierte en la depuradora de El Vellón, de 12.000 habitantes equivalentes, que sirve también a El Vellón y en parte a El Molar; los tres toman el agua de la misma aducción, la de Torrelaguna, desde el depósito de Valdegallegos, de 20.500 metros cúbicos, según la documentación de una modificación puntual del propio Ayuntamiento de Pedrezuela.
Fuera de esos nudos la holgura es desigual y las cifras no son comparables, porque unas miden la carga de entrada y otras la población empadronada. La depuradora de Fuente el Saz recibía en 2023 poco más de una quinta parte de su capacidad de diseño: 8785 habitantes equivalentes de 40.000. La de Cobeña deja un margen nominal de unos 5.800.
La de Valdetorres tiene margen sobre el papel, pero descarga sin depurar con lluvias fuertes, y el Canal licitó en 2025 una obra de 9,39 millones de euros para tratar esos alivios. La de Talamanca deja unos 1.700 habitantes equivalentes. En Valdeolmos-Alalpardo, el límite es el agua de pozo de Miraval: la concesión de la Confederación fija 43.340 metros cúbicos al año y el alcalde dio ante el Pleno consumos de entre 78.000 y 113.000 en 2018-2020. De Valdepiélagos solo consta que su depuradora funciona desde 1988. El agua del Norte se depura en común y se planifica en solitario.
4 El estrato de los residuos: un solo nudo, sin cuenta de vida útil
La basura del Norte converge en un único punto: el depósito de Colmenar Viejo, al que llegan los residuos de trece de los catorce municipios, todos menos Paracuellos de Jarama, a través de la Mancomunidad del Noroeste. Su lista del BOCM tiene 43 miembros y la Comunidad dice que atiende a 76 localidades.
Dos de las cuatro estaciones de transferencia que alimentan el depósito están en el clúster, en San Sebastián de los Reyes y El Molar. El Ayuntamiento de Colmenar Viejo sostenía que el vertedero, abierto en 1985, había superado las 350.000 toneladas anuales; es una afirmación municipal, no un dato de la Mancomunidad.
El contrato que debe sustituirlo se ha caído una vez. La licitación de noviembre de 2023, veinte años y un complejo ambiental con planta de compostaje, tuvo cinco ofertas; la mesa excluyó a PreZero, Urbaser ganó y el tribunal anuló el proceso a principios de 2025 a instancias de FCC–Acciona.
En octubre de 2026 se ha relanzado, con 1.023,8 millones de presupuesto base y 1.323 de valor estimado, según El Economista. Junto al mismo vertedero, PreZero y Enagás Renovable promueven una planta de biometano de hasta 75.000 toneladas anuales de biorresiduos, que el director de operaciones de PreZero describió como una solución que tratará orgánico «hasta que se construya el Ecoparque público».
No consta una proyección que contraste la vida útil de ese nudo con el crecimiento agregado que los catorce municipios están aprobando a la vez. Con los 360 kilos por habitante y año que generó Colmenar Viejo en 2024, según un resumen municipal citado por una plataforma vecinal, los trece miembros del clúster producirían del orden de 130.000 toneladas anuales; es solo un orden de magnitud. Nadie suma, tampoco, lo que el Norte entierra. El artículo que esta serie dedica al vertedero cuenta el sistema entero.
5 El estrato de la movilidad: aforos por proyecto, ningún estudio de conjunto
En el kilómetro 30 de la A-1 coinciden dos propuestas que ningún trámite ha unido todavía. Algete tramita Algete Norte, un sector de unas 84 hectáreas con 1260 viviendas en la alternativa que recoge el documento de alcance ambiental: 650 de protección pública de precio limitado y 610 libres unifamiliares; la etiqueta no dice a quién llega, porque falta el precio máximo y el tope de renta. Pegado a él, el SAU-21 de El Molar propone 6.530 viviendas, dentro de las 8.912 que el resumen del Avance asigna al suelo urbanizable sectorizado.
Algete Norte se conectaría a la autovía por el punto kilométrico 30+500; el plan especial de accesos del SAU-21, por el 30+650, con un trazado distinto y una duplicación de la estructura del enlace, según el mismo documento. El Ayuntamiento de Algete se opuso con firmeza al trazado del SAU-21 y propuso otro, por el nudo del punto kilométrico 36, que discurriese íntegro por El Molar. El órgano ambiental pide un estudio de tráfico conjunto de los dos sectores, con escenarios actual y a veinte años, y recuerda que el Ministerio de Transportes debe autorizar cualquier remodelación del acceso.
El mismo patrón se repite más allá del enlace. En San Agustín, los sectores industriales junto a la A-1 solo accederán por vías de servicio, según la Demarcación de Carreteras del Estado en un informe de 2021 recogido en la declaración ambiental. En Paracuellos, el PAU 2 vincula sus 7.233 viviendas a la Ronda Norte, mientras la Ronda Sur es otro expediente, según el estudio ambiental. Y por la M-607 entran los camiones del vertedero y de la futura planta, en una carretera con obras de tercer carril: el Ayuntamiento de Colmenar Viejo activó el 1 de octubre un plan especial para aliviar los atascos en sus accesos.
Cada desarrollo justifica su acceso con un aforo propio; en los documentos consultados no figura ningún estudio que mida la carga que el crecimiento conjunto añade a la A-1 y a la M-607. La movilidad del Norte se evalúa enlace a enlace y sector a sector, nunca como el sistema que atasca en común.
6 El rastreo del Norte: cuatro municipios con informe, diez silencios
Cruzamos la lista oficial de Informes de Impacto Territorial publicados, actualizada el 15 de septiembre de 2026, con los catorce municipios del Clúster 4 y su población. El resultado: cuatro tienen informe, uno de ellos compartido; diez no tienen ninguno. Y de los cuatro, cada uno mira su propio plan.
| Municipio | Población | ¿IIT? | Fecha e instrumento |
|---|---|---|---|
| San Sebastián de los Reyes | 96.992 | SÍ | 31 jul 2014 · revisión del PGOU (certificado) |
| San Agustín del Guadalix | 13.825 | SÍ | 4 sep 2018 · Avance del PGOU |
| Pedrezuela | 6.606 | SÍ | 12 jul 2012 · Avance del PGOU (el plan que anularía el Supremo) y 23 jul 2025 · Avance del nuevo PGOU |
| Paracuellos de Jarama | 27.650 | SÍ (compartido) | 11 mar 2026 · PAR «Indra Technology Hub», con Torrejón de Ardoz; el PAU 2 no tiene informe propio |
| Alcobendas (123.342), Tres Cantos (54.592), Algete (21.144), El Molar (9.999, Cobeña (7.698), Fuente el Saz (7.413), Valdetorres (5.175), Valdeolmos-Alalpardo (4.626), Talamanca (4.607) y Valdepiélagos (612) | 239.000 | NO | — · sin Informe de Impacto Territorial publicado |
Tres lecturas saltan de la tabla. La primera: las grandes operaciones del clúster no pasaron por el informe. Algete Norte y el SAU-21 de El Molar, que juntos suman cerca de ocho mil viviendas, no figuran en el listado; tampoco el PAU 2 de Paracuellos, con 7.233, y solo el hub de Indra, por ser proyecto de alcance regional, lo tiene. Alcobendas, donde se levanta el campus de datos de Ferrovial, no tiene ninguno, y Digital Valley Spain, en San Sebastián de los Reyes, tramitado también como proyecto de alcance regional, no lo tiene todavía publicado. La propia página recuerda que el informe es preceptivo y vinculante para aprobar el Avance de un plan general; lo que va por otra puerta no queda a su alcance.
Queda por comprobar si el informe es exigible a un plan de sectorización, a un PAU o a un plan parcial, porque el listado habla del Avance de un plan general; si no lo es, la ausencia no prueba una omisión, sino que el informe no alcanza a las operaciones de más peso.
La segunda: seis de cada diez habitantes del clúster, unos 239.000 de 384.000, viven en un municipio sin informe publicado, y los datos de la tabla muestran que la ausencia no es un problema de pueblos pequeños: Alcobendas y Tres Cantos, las dos mayores ciudades sin informe, suman casi 178.000 vecinos. La tercera, más pegada al terreno: tres municipios comparten la depuradora de El Vellón y la aducción de Torrelaguna, El Vellón, Pedrezuela y El Molar, y solo dos tienen informe, el de Pedrezuela en julio de 2025 y el de El Vellón en mayo de 2026.
El Molar, que propone 6.530 viviendas en el SAU-21, no tiene ninguno. Y ninguno de los informes existentes suma con los demás: el de San Sebastián de los Reyes es de 2014, anterior a Digital Valley Spain, y el de San Agustín, de 2018, precede en casi ocho años a la aprobación definitiva de su plan y en seis a Algete Norte, con el que comparte la depuradora según la alegación citada. Cuatro informes y diez silencios: el mapa del Norte lo dibuja cada pueblo por separado.
7 El estrato del suelo: la reserva que duplica lo que está en marcha
Bajo todos los estratos anteriores está el que los sostiene. A diferencia del Henares, el Norte no tiene una serie homogénea de clases de suelo con la que sumar los catorce términos, y este informe no la inventa. Hay, eso sí, dos retratos exactos.
San Agustín, el único municipio con plan vigente, clasifica sus 38.231.127 metros cuadrados así, según el BOCM: el 80,1 % no urbanizable de protección, el 8,0 % urbano consolidado, el 4,1 % urbanizable sectorizado y el 7,8 % urbanizable no sectorizado. Es decir, casi el doble de reserva latente que de suelo en marcha. En El Molar, cuyo Avance no está vigente, el resumen da el 86 % protegido, el 3 % consolidado, el 8 % sectorizado y el 3 % no sectorizado.
Buena parte de ese suelo protegido se solapa con la Red Natura 2000 de las cuencas del Guadalix, el Jarama y el Henares, y con la IBA Talamanca-Camarma. La tensión del Norte no está en el centro de cada término, sino en sus bordes: donde el suelo latente y el protegido comparten linde y cada recalificación se juega metro a metro.
En Talamanca, la propuesta de Las Dunas, de 17,49 hectáreas en el borde de la ZEPA, lleva desde 2017 sin resolución conocida; en Algete Norte, el propio documento de alcance describe el suelo con dos clasificaciones distintas, como no urbanizable común y como urbanizable no sectorizado.
San Agustín tiene, además, otro frente que no entra en esa cuenta. El SAU-8 Los Ardales, suelo de actividad económica, mantiene expediente propio de las antiguas Normas Subsidiarias: la modificación de su plan parcial salió a información pública en abril de 2025 y la reparcelación recibió aprobación inicial en marzo de 2026, según el anuncio del BOCM de abril. No debe mezclarse con el techo de 1.341 viviendas del plan general, pero su relación con las redes eléctricas y con el tráfico de la A-1 exige una lectura conjunta de los proyectos.
Y hay suelo que cambia sin pasar por el plan. En Valdetorres, una empresa pistachera obtuvo en febrero de 2026 un informe de impacto ambiental positivo para pasar de forestales a agrícolas 55,67 hectáreas de ribera y monte junto a la ZEC del Jarama y el Henares.
En Cobeña, cuatro plantas fotovoltaicas piden sitio en una zona que el informe ambiental de Escarolera sitúa en la IBA Talamanca-Camarma, con diez proyectos y unas 397 hectáreas en un radio de cinco kilómetros. Cada una es pequeña; la suma solo apareció cuando la Dirección General de Biodiversidad la exigió, y la presentó el promotor.
Hay, por último, un punto donde todo se decide: la recalificación, el instante en que una parcela pasa de no urbanizable a urbanizable y se crea valor por decisión administrativa. Es el momento del proceso urbanístico en que más valor se crea por metro cuadrado. En el Norte ese instante se cuenta municipio a municipio —Algete Norte, el SAU-21, el PAU 2, Las Dunas— y no se suma en ningún sitio.
8 El resultado subyacente: tres puertas para tres tipos de proyecto
Puestos en fila, los datos no dibujan el patrón del Henares, donde el gran proyecto cae en el municipio pequeño. Dos de los cuatro campus de datos están en las dos mayores ciudades, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes; los otros dos, en Algete y San Agustín, municipios de 21.000 y 14.000 habitantes.
La vivienda va a los medianos: El Molar, con 9.999 habitantes, propone 6.530 en un solo sector, y Paracuellos, con 27.650, 7.233. Y a los pequeños llegan el cable, el cambio de uso y la regularización: la línea de 66 kilovoltios por Fuente el Saz, la pistachera de Valdetorres, la parcelación de Las Dunas en Talamanca. Lo que no llega a Pedrezuela, Valdeolmos-Alalpardo ni Valdepiélagos es ningún promotor identificado que empuje; en Pedrezuela, el empuje es el del propio Ayuntamiento, que reintenta el plan anulado.
El reparto sigue la puerta por la que entra cada proyecto. Los campus de datos van por la vía regional: el proyecto de alcance regional, la declaración de interés, la Aceleradora, con las que la Comunidad tramita directamente el proyecto. La vivienda va por la vía ordinaria, plan general o plan de sectorización, con sus informes y sus alegaciones.
Y el suelo agrícola y las energías van por la vía sectorial, un informe ambiental o una ocupación de vía pecuaria que no pasa por el planeamiento. Tres puertas para tres tipos de proyecto, y en ninguna de ellas hay un sumador.
A eso se añade la escala de cada ayuntamiento. La Ley de Bases del Régimen Local gradúa por población las competencias: de los catorce municipios, nueve tienen menos de 20.000 habitantes y no están obligados a prestar protección civil ni extinción de incendios, y tres de ellos, Valdeolmos-Alalpardo, Talamanca y Valdepiélagos, tienen menos de 5.000. Cuanto más pequeño es un municipio, más depende de la Comunidad y menos capacidad tiene de fiscalizar un proyecto que lo desborda.
De todo ello se sigue una conclusión que ya conocía el Henares: el Norte está planificado —tiene una forma reconocible, la de tres puertas— pero en ningún plano. El reparto de la carga no lo firma un instrumento de ordenación del territorio; lo firman las reglas de vía y de promotor.
9 Cuarenta y tantos mil vecinos nuevos sobre servicios que nadie ha sumado
La suma de los expedientes del Norte que tienen cifra propia —San Agustín, Paracuellos, El Molar, Algete y Cobeña— dibuja un techo de entre 17.100 y 19.500 viviendas, según se cuente el SAU-21 o todo el suelo sectorizado de El Molar. Aplicando un tamaño medio de hogar de dos personas y media, eso equivale a una horquilla de entre 43.000 y 49.000 nuevos residentes: en torno a un habitante más por cada ocho o nueve de los que hoy suman los catorce municipios.
No es una previsión de población: son techos de propuestas en fases distintas, de los que solo 1.341 tienen aprobación definitiva. Pero es la cifra que habría que someter a la suma antes de dimensionar cada red y cada servicio. A ella habría que sumar las 8.765 viviendas de la revisión del PGOU de San Sebastián de los Reyes, de estado por confirmar.
Y aquí reaparece la asimetría del Henares, porque los dos servicios que más pesan por habitante no los dimensiona quien licencia la vivienda. La sanidad y la educación son competencia de la Comunidad, que no cuenta cuántas casas se han aprobado a la vez en los catorce municipios; el ayuntamiento aprueba las casas, y el colegio y el centro de salud los tiene que poner otro. Valdepiélagos lo ilustra a escala diminuta: la modificación de su SAU-1, aprobada en 2026, solo crea suelo para una escuela.
Para los servicios que sí son municipales, crecer cambia la ley. El artículo 26 de esa ley obliga a prestar más servicios según la población: parque y biblioteca públicos y tratamiento de residuos a partir de cinco mil habitantes; protección civil, servicios sociales, extinción de incendios e instalaciones deportivas a partir de veinte mil.
Valdeolmos-Alalpardo, con 4.626 habitantes, y Talamanca, con 4.607 tras crecer un 9,4 % entre 2022 y 2025, desde los 4.210 habitantes, están a menos de cuatrocientos habitantes de cruzar el primer umbral; Algete y Paracuellos ya superaron el segundo. El valor del crecimiento se crea sobre el suelo de cada municipio; el coste de atender los servicios que no le corresponden recae en otras administraciones.
10 Dos palancas, y solo una está en vigor
Para entender cómo se acelera hoy el crecimiento del Norte hay que separar dos instrumentos que se confunden con facilidad, porque uno ya opera y el otro todavía se tramita. La palanca activa es el DER; la que viene, la LIDER.
La palanca activa es la Declaración de Especial Relevancia. Desde 2026, la Comunidad de Madrid puede declarar un expediente de Especial Relevancia a través de su Aceleradora Urbanística (Decreto 92/2025): lo convierte en prioritario, lo tramita por vía urgente o preferente y centraliza los informes sectoriales en una sola plataforma, aguas arriba, antes de que exista publicación o plazo ciudadano.
En los cuatro expedientes que esta serie ha revisado a fondo —Algete, El Molar, Paracuellos y San Agustín— no consta ninguna declaración de ese tipo; lo que sí hay es la puerta de la Aceleradora de Inversiones, por la que el campus de Ferrovial en Alcobendas se convirtió en Proyecto de Especial Interés, y los proyectos de alcance regional de Indra y de Digital Valley Spain.
La palanca que viene es la ley. La Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado en la Región no está en vigor: el Consejo de Gobierno aprobó el proyecto el 22 de julio de 2026 y hoy se tramita en la Asamblea, con aprobación prevista antes de que acabe el año. Promete reducir de doce a cuatro años la tramitación urbanística y una visión de conjunto de escala regional. La reforma es materia viva y disputada: el Gobierno regional defiende agilidad y más vivienda; sus críticos advierten del riesgo de recalificar suelo sin una evaluación ambiental rigurosa.
Este informe no arbitra entre ellas. Lo que sí puede constatarse desde el Norte es lo que ni el DER ni la LIDER añaden: un informe vinculante y previo que acredite que un desarrollo grande tiene agua, energía, movilidad y residuos, sumados a los que ya están en marcha en el mismo eje, antes de aprobarse. Se acelera el expediente y se prepara un planificador supramunicipal; sigue sin aparecer un sumador.

11 Qué puede hacer la ciudadanía ante cada palanca
Las dos palancas se responden de forma distinta. Ante el DER y las vías aceleradas, la vía es la alegación, con reloj: ningún plan surte efecto ni admite alegaciones hasta que se publica en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, de modo que la acción ciudadana empieza antes, siguiendo el registro mensual de la Aceleradora para ver venir la ventana. En el Norte, a fecha de este informe, no consta ninguna ventana de alegaciones abierta en Algete, El Molar, Paracuellos ni San Agustín; en San Agustín venció el plazo de dos meses para recurrir el plan; y sí hay una consulta en el portal ambiental para Digital Valley Spain, cuyo cierre debe comprobarse en el propio expediente.
El precedente existe: en Algete el Avance estuvo 45 días en información pública en 2024 y recibió 71 alegaciones, según el certificado del Secretario del Ayuntamiento; en San Agustín fueron 78, en 2020, con un informe detallado de respuesta incorporado al plan; y la Asociación Vecinal Río Guadalix alegó en El Molar y respaldó una marcha en defensa del río en abril de 2025. Frente a la LIDER, el cauce es el parlamentario: la ley no se combate con una alegación, sino con el debate en la Asamblea y con las enmiendas; si se aprueba, sus planes supramunicipales abrirán sus propios periodos de información pública.
En San Agustín, además, el plan aprobado no es una licencia general de obra: la comprobación es sector por sector —caudal certificado, colectores y depuradora ampliados, puntos de conexión, tráfico, financiación y respuesta a las condiciones ambientales—. Publicar una matriz que relacione cada compromiso con su fecha y su responsable permitiría saber cuánto cuesta realmente el nuevo crecimiento.
Y en el Norte hay una tercera vía, la de pedir documentos. La Ley de transparencia y la Ley 27/2006 de información ambiental permiten solicitar, con número de expediente, el estudio de tráfico conjunto de Algete Norte y el SAU-21, las respuestas a las alegaciones, el margen de las depuradoras de Arroyo Quiñones y San Agustín, y, para los trece municipios de la Mancomunidad, los pliegos del contrato de residuos, las toneladas del municipio por año y la cuota que paga. Cuanto más concreta la petición, más útil la respuesta.
12 El corte que falta
El Norte de la A-1 es, antes que nada, obra del agua. El Guadalix baja de la sierra y el Jarama recoge sus aguas y las de los arroyos de la comarca antes de seguir hacia el sur. Sobre esas vegas se fue tendiendo todo lo que vino después: la calzada, la autovía, las urbanizaciones y, ahora, los campus de datos. El agua puso la cuenca; el interés pone las capas.
Pero esta cuenca no sedimenta como un valle: se reparte en tres comportamientos que, sin embargo, el agua junta. Los campus de datos y los planes de vivienda piden a las mismas redes; el cambio de uso y el cable pasan por encima de ríos y vías pecuarias sin pasar por el plan; y los pueblos que no empujan siguen dependiendo de depuradoras y pozos que nadie ha contado.
En cada caso, el interés encuentra su puerta —la regional para los datos, la ordinaria para la vivienda, la sectorial para el suelo agrícola—, y la puerta convierte el interés en un trámite razonable. Nadie tiene que coordinar el reparto: cada proyecto tira de lo suyo y el tejido se cierra solo.
Y es el río quien hace la suma que la administración no hace. Lo que se vierte en un punto se arrastra hasta el mismo cauce: las aguas que se escapan sin depurar en Valdetorres con lluvias fuertes acaban en el propio Jarama, y las de más arriba pasan por plantas que Canal declara insuficientes o que nadie ha medido. La basura hace lo mismo por tierra: todos los caminos llevan a Colmenar Viejo.
El corte enseña, entonces, una cuenta que ninguna administración hace: catorce municipios y unos 384.000 habitantes, entre 43.000 y 49.000 vecinos más sobre el papel, cuatro campus de datos que negocian su potencia por separado, la misma autovía, las mismas depuradoras y el mismo vertedero, sin que exista el instrumento que sume esa demanda antes de aprobarla. El DER ya acelera el expediente y la LIDER dirá quién ordena el crecimiento; con una y con otra, queda pendiente quién lo suma. Porque en el Norte se ordena sumar y nadie enseña la suma, y ese corte —la suma que falta— es el trabajo que ningún plano firma.
Ficha consolidada Cluster4 Norte A1 [link]
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24 de septiembre de 2026. Suelo para 856 megavatios de centros de datos sobre una red y un agua ya al límite, mientras las escuelas infantiles del municipio están en huelga.
4. La ventana abierta: la protesta de San Sebastián de los Reyes y el macrocampus del que aún nadie habla
24 de septiembre de 2026. Escuelas infantiles en huelga, urgencias cerradas y suelo público cedido; el macrocampus de 856 megavatios sigue sin plataforma opositora.
Tres Cantos
5. El fuego ahúma los planes urbanísticos de Tres Cantos
27 de agosto de 2026. Un incendio dejó ocho vecinos atendidos por inhalación de humo, tres hospitalizados y una vivienda calcinada; un testimonio apunta a un hidrante sin agua.
6. Construir donde arde: Tres Cantos, El Tagarral, la finca que el plan reabre sin nombrar
25 de septiembre de 2026. El nuevo plan reabre para vivienda El Tagarral, finca protegida que costó una indemnización de unos sesenta millones y que se sitúa donde nacen los incendios.
7. El bulevar y el cementerio: la oposición de Tres Cantos y las prioridades del revés
25 de septiembre de 2026. Vecinos y oposición denuncian un plan de 52 millones en obras mientras la ciudad lleva 35 años sin cementerio. Firma Rafael Jiménez Claudín.
Algete
8. Algete: 71 alegaciones y una pregunta común sobre el Guadalix
30 de septiembre de 2026. Las 71 alegaciones al Avance de Algete Norte de 2024, tras 45 días de información pública, y su impacto en el río Guadalix.
9. Algete Norte y El Molar: la cuenta compartida del crecimiento
30 de septiembre de 2026. Algete proyecta unas 1.200 viviendas junto al arroyo del Arenal y El Molar, 6.530 en el SAU-21; la evaluación ambiental exige estudiar a la vez accesos, agua y el río Guadalix. Comparte municipio con El Molar.
El Molar
10. El Molar: de las alegaciones vecinales al seguimiento del SAU-21
8 de octubre de 2026. La Asociación Vecinal Río Guadalix alegó al Avance en noviembre de 2024 y propuso medidas para el SAU-21 en marzo de 2025; ambas ventanas están cerradas.
11. El Molar dibuja 6530 viviendas mientras se estudian sus accesos
8 de octubre de 2026. 6.530 viviendas en el SAU-21 dentro de un Plan General aún en borrador, con un acceso a la A-1 que afecta a tres municipios.
Paracuellos de Jarama
12. Paracuellos: 7233 viviendas y una ronda por construir
5 de octubre de 2026. El PAU 2, aprobado inicialmente, con 7.233 viviendas (el 51,4 % protegidas) y una ronda norte, y la duda de si agua, depuración y servicios tienen capacidad.
San Agustín del Guadalix
13. San Agustín del Guadalix después de 78 alegaciones al Plan General
7 de octubre de 2026. Las 78 alegaciones al Plan General de 2020 y la versión posterior, que fija un máximo de 1.341 viviendas frente a las 4.110 del Avance.
14. San Agustín del Guadalix condiciona su crecimiento a la depuración
7 de octubre de 2026. El Plan General, vigente desde junio de 2026, fija hasta 1.341 viviendas nuevas, condicionadas a ampliar la depuradora y los colectores según el Canal de Isabel II.
Cobeña
15. Cobeña acumula: ochocientas viviendas y cuatro plantas solares, cada una por su lado
9 de octubre de 2026. Con unos 7.670 habitantes y normas subsidiarias de 1995, prevé unas 800 viviendas y cuatro plantas solares evaluadas por separado; ninguna evaluación suma su demanda conjunta de agua y depuración. Firma la edición del medio.
Fuente el Saz de Jarama
16. Fuente el Saz, el pueblo por cuyo suelo pasa el cable de un campus que no es suyo
14 de octubre de 2026. Por su suelo pasa la línea de alta tensión que alimenta un campus de datos de San Agustín del Guadalix, mientras la Comunidad derriba construcciones ilegales en su suelo rústico; ninguna administración suma el consumo del conjunto.




