Un pueblo de 7670 habitantes, con unas normas subsidiarias de 1995, prevé unas ochocientas viviendas nuevas y tramita cuatro plantas fotovoltaicas sobre una estepa protegida. Cada expediente se evalúa por separado: el estudio que las suma solo apareció cuando la Comunidad de Madrid lo exigió, y ninguno cuenta lo que las viviendas piden al agua y a la depuración.

Un pueblo de 1995

Cobeña ocupa 20,8 kilómetros cuadrados al noreste de Barajas y tiene 7670 habitantes a 1 de enero de 2025, según el INE a través de una fuente secundaria que queda pendiente de cotejo con el padrón oficial. Se rige por la revisión de las normas subsidiarias que el Consejo de Gobierno aprobó el 19 de octubre de 1995, republicadas en el BOCM de 22 de junio de 2021. No consta plan general. El alcalde, Jorge Amatos (PP), presenta el pueblo como un lugar «tranquilo» al que quiere conservar con un crecimiento «sostenible», y la renta media por hogar, de unos 52.000 euros.

Ochocientas viviendas

Los sectores vienen de aquellas normas. El SAU-3 La Estación tiene plan parcial de 2007; su reparcelación y su proyecto de urbanización se aprobaron en 2023, este último condicionado a las conformidades técnicas de abastecimiento y saneamiento del Canal de Isabel II. Según el alcalde, levantará 376 viviendas, 76 protegidas. En el SAU-5B, con plan parcial de mayo de 2021, irán otras 292, 124 protegidas, y Aedas Homes edifica 136 más. En total, unas ochocientas y «2500 habitantes más», es decir, en torno a un treinta y tres por ciento sobre los actuales. Son cifras de una entrevista, sin fuente oficial que las respalde.

La depuradora del Canal en Cobeña, con 10.000 habitantes equivalentes de diseño y una carga de entrada de 4161 en el reporte de 2023, deja un margen nominal de unos 5800. Sobre el papel alcanza para los nuevos vecinos, aunque la cuenta no descuenta la población estacional y el dato pide actualización. Lo que no aparece es la cuenta de conjunto: la aducción de refuerzo del Ramal Este cruza el SAU-3 y su proyecto de urbanización recoge la conexión al anillo de distribución del pueblo, pero en los documentos consultados no consta un balance de agua del municipio con los tres sectores y las plantas solares juntas.

Cuatro plantas en la estepa

Al mismo tiempo, cuatro plantas fotovoltaicas piden sitio en Cobeña: Cuatro Leguas, Cobesol, Belvis y Escarolera. Ninguna es grande: la última ocupa 7,52 hectáreas vallada, con 4,8 megavatios, el 0,362 por ciento del término. Pero se acumulan en una zona que el propio informe ambiental sitúa en la IBA número 74 Talamanca-Camarma, en el corredor ecológico secundario del Henares, cerca de un posible lek de avutarda, con un tramo de unos ochenta metros de la línea de evacuación de Escarolera dentro de la ZEC y la ZEPA del Jarama y el Henares.

Escarolera tuvo una primera vida corta. La Dirección General de Biodiversidad pidió replantear su ubicación por considerarla incompatible con la fauna amenazada, y el promotor desistió en mayo de 2025. Presentó un nuevo emplazamiento —la alternativa cuarta de cuatro— que obtuvo informe de impacto ambiental favorable con condiciones en octubre de 2025 y autorización administrativa previa y declaración de utilidad pública en enero de 2026. El informe ambiental estratégico, que llegó después, en mayo de 2026, la da por compatible con las medidas correctoras, aunque el mismo documento recuerda que el emplazamiento estaba en «zona con capacidad de acogida baja» en 2022 y «zona no recomendada» en la actualización de 2025 del estudio de zonas para renovables de la Comunidad.

La suma que nadie había hecho

Aquí está el detalle que da título a esta pieza. El estudio de sinergias que presentó Escarolera no incluía a Belvis, una planta colindante. La Dirección General de Biodiversidad lo advirtió en marzo de 2026 y exigió un estudio completo y un corredor de al menos cincuenta metros, que correspondía trazar a Escarolera por ser la última en llegar.

El estudio de marzo de 2026 valora diez proyectos y unas 397 hectáreas en un radio de cinco kilómetros. Concluye un efecto acumulativo «bajo» sobre el paisaje —0,07 por ciento de incidencia visual— aunque desde el 73 por ciento de la superficie se vería alguna planta. Lo aporta el promotor: la suma existe porque un órgano ambiental la pidió, no porque el sistema la pida.

Los expedientes hermanos muestran el desorden. Cuatro Leguas, una planta de 4,1 megavatios y 7,05 hectáreas, recibió autorización administrativa en el BOCM del 14 de noviembre de 2025; el 3 de febrero de 2026 la Comunidad inadmitió su plan especial por considerarlo manifiestamente inviable ante la fauna esteparia, y el 26 de marzo la Comisión de Urbanismo denegó su aprobación definitiva.

También el Ayuntamiento tuvo que subsanar: la Comunidad le pidió en octubre de 2025 documentación que faltaba en el expediente de Escarolera —borrador, cartografía, informe de suelo, estudio de sinergias y certificado de información pública— y detectó después una discrepancia de trazado entre planos y capas vectoriales.

Lo que cada pieza no cuenta

El mejor argumento contrario es de peso. Cada planta es pequeña, se entierra su línea de evacuación, se retranquea, se compensa con medidas para las aves esteparias, y responde a objetivos climáticos: el PNIEC fija un 48 por ciento de renovables en 2030 y la estrategia regional pide cinco gigavatios de solar.

La Dirección General de Biodiversidad ya frenó dos proyectos en Cobeña y el control funciona. Pero funciona proyecto a proyecto, y tarde: en Cuatro Leguas, la planta se autorizó antes de que su plan especial fuera denegado.

Dos datos más sitúan a Cobeña en el sistema del Norte de la A-1. Sus residuos dependen de la Mancomunidad del Noroeste: es uno de sus 43 miembros, aunque no descarga directamente en el depósito de Colmenar Viejo, cuyo contrato se ha relanzado en octubre de 2026. Y el listado oficial de informes de impacto territorial, actualizado el 15 de septiembre de 2026, no recoge ninguno de Cobeña, que sigue sin plan general. Hoy no tiene parque de bomberos propio; la Comunidad construye uno, con seis millones de euros y servicio previsto en 2027, para nueve localidades.

Queda por saber lo que ningún informe consultado suma: la energía que evacuarán cuatro plantas y una subestación de 220/30 kilovoltios en la zona, con dos gasoductos de Enagás y uno de Madrileña Red de Gas de por medio; el agua y la depuración de los tres sectores; y el riesgo, porque Protección Civil recuerda que Cobeña está en zona de alto riesgo de inundaciones. No consta movilización ciudadana pública sobre las plantas ni sobre los sectores: solo tres alegaciones a Escarolera, del Canal, de un propietario y de la promotora de Belvis.

Aquí la ficha extendida de Cobeña

La investigación pendiente

El estado actual de Cobesol y Belvis; las superficies de los sectores residenciales y su calendario; el balance de agua y de depuración de los tres sectores con la población estacional; la capacidad de red disponible para la evacuación solar; el contenido de las respuestas de Ecologistas en Acción y Liberum Natura en el procedimiento de Escarolera; la composición del pleno municipal y el cotejo de la población con el padrón oficial del INE.

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