Fuente el Saz de Jarama no es el municipio del campus de datos: el de Data4 se levanta en el término vecino de San Agustín del Guadalix. Y, sin embargo, por las vías pecuarias de Fuente el Saz discurre la línea de alta tensión que lo alimenta, mientras la Comunidad de Madrid demuele doce edificaciones ilegales en su suelo rústico. Es el caso de control del norte del Jarama: el patrón no se ve dentro del término, se ve en lo que lo cruza.

Siete mil cuatrocientos vecinos y un consultorio

Fuente el Saz de Jarama tiene 7413 habitantes según el padrón de 2025 del INE, repartidos por unos treinta y tres kilómetros cuadrados de vega que baña el Jarama. No tiene estación de Cercanías ni centro de salud —solo un consultorio local— y todo su alumnado acude a colegios públicos, según la estadística oficial de la Comunidad. Su densidad, doscientos veinticuatro habitantes por kilómetro cuadrado, es una cuarta parte de la del conjunto de la región.

Por debajo de los veinte mil habitantes, el artículo 26 de la Ley de Bases del Régimen Local no obliga al ayuntamiento a prestar protección civil ni prevención y extinción de incendios; como Madrid no tiene diputación, esa cobertura recae de hecho en el Gobierno regional. La alcaldía la ocupa María José Moñino, del PP, reelegida en 2023 con el apoyo de Vox.

Un plan de 2010 y una depuradora a medio uso

El pueblo se rige por un Plan General que el Consejo de Gobierno aprobó el 23 de septiembre de 2010 y que el BOCM publicó el 11 de octubre, según el certificado municipal de uno de sus estudios de detalle. Lo que hoy se tramita nace de ese plan. El Proyecto de Urbanización del API-03, el antiguo SAU-3, se aprobó inicialmente el 23 de marzo de 2026 y se publicó el 24 de abril. El convenio del ámbito AA-03, «Villa Chiquita», se suscribió el 2 de julio de 2025 y se sometió a información pública durante veinte días hábiles. La vía es la ordinaria: convenios, proyectos de urbanización y estudios de detalle que resuelve el propio ayuntamiento. El listado oficial de informes de impacto territorial, actualizado el 15 de septiembre de 2026, no recoge ninguno de Fuente el Saz, que según las fuentes consultadas no tramita un plan general nuevo.

En agua, el término no está al límite. Su depuradora está diseñada para cuarenta mil habitantes equivalentes y recibía en 2023 una carga de 8785, según el reporte europeo que recoge iAgua: poco más de una quinta parte de su capacidad. El Canal de Isabel II renueva además, a través de Aqualia y dentro del Plan Sanea, el emisario de entrada: kilómetro y medio de tubería que llega a los dos metros y medio de diámetro en algún tramo.

El cable

Lo que el pueblo no proyecta lo recibe de fuera. El 31 de marzo de 2026 el BOCM abrió a información pública la ocupación temporal de seis vías pecuarias en Algete, Fuente el Saz, El Molar y San Agustín del Guadalix para instalar una línea subterránea de alta tensión de sesenta y seis kilovoltios. Su fin es dar suministro a una parcela destinada a un centro de datos «en construcción» en el polígono SAU-8 «Los Ardales». La promotora es Data4 Infrastructure Spain, filial de Data4, y el plazo de alegaciones corrió del 1 al 30 de abril.

Ese polígono está en San Agustín. El campus lo anunció la empresa en 2023 con una inversión de 530 millones de euros, ochenta megavatios de potencia total y cuarenta y ocho de potencia informática repartidos en cuatro edificios; en marzo de 2026, según Eiffage, se ejecutaban las instalaciones eléctricas del segundo. Son cifras anunciadas, no potencia contratada.

Quien quiera saber qué energía necesita el conjunto ha de recorrer cuatro expedientes autonómicos distintos: la línea junto a la A-1, promovida por i-DE (resolución de 2 de julio de 2025); la subestación de 66/20 kV de otra filial de Data4 (12 de noviembre); la subestación de reparto de i-DE (12 de diciembre); y la ocupación de las vías pecuarias, ya descrita. Cuatro expedientes, tres promotores y dos direcciones generales. Si una cadena así se evalúa como un todo o pieza a pieza es la pregunta que plantea el método del fraccionamiento; el expediente público no da para responderla, y aquí es un indicio, no una conclusión.

Hay además un rastro compatible con lo que el método llama hecho consumado: la parcela figura como «en construcción» cuando se abre la información pública de la última pieza. Para saber si eso significa algo, falta la fecha en que se autorizó cada una.

Doce derribos

El mismo suelo tiene otra historia. El 24 de junio de 2026 la Comunidad de Madrid demolió tres instalaciones en una parcela que el plan clasifica como suelo no urbanizable de protección fáunica, afectada por la Vereda de San Agudín; el 9 de julio derribó nueve edificaciones en suelo de protección edafológica y paisajística, una zona agrícola de alto valor paisajístico en la que cualquier vertido puede alcanzar las aguas subterráneas, según la nota oficial. Participaron los Agentes Forestales y la Guardia Civil. La nota enmarca las actuaciones en el Plan de Inspección y Disciplina Urbanística 2025-2029, que en menos de un año y a escala regional cifra diecisiete derribos, ciento setenta y nueve inspecciones y sesenta y nueve expedientes sancionadores. No aclara si los doce inmuebles de Fuente el Saz forman parte de esos diecisiete, ni quién asumió el coste.

En el lenguaje del método, el hecho consumado se invierte: lo que se levantó sin licencia sobre suelo protegido no ha quedado consolidado, se ha deshecho. Aparece así un matiz que conviene guardar: la misma Consejería, la de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, demuele en el suelo protegido y tramita la ocupación de las vías pecuarias. El proyecto de ley LIDER, en trámite en la Asamblea, amplía a quince años la prescripción de las infracciones en suelo protegido, según el consejero Novillo; la lectura crítica de esa ley sobre el control posterior queda fuera de esta pieza.

Lo que llega tarde y lo que se acumula aguas abajo

Un pueblo sin parque de bomberos propio espera el de Cobeña: seis millones del Programa de Inversión Regional 2022-2026, obras iniciadas en marzo de 2026, servicio previsto para 2027 y cobertura para nueve localidades, Fuente el Saz entre ellas. El consejero citó los parques de Alcalá de Henares, Alcobendas y Coslada como los que se verían aliviados.

Sus residuos tienen destino compartido. Fuente el Saz forma parte de la Mancomunidad de Municipios del Noroeste, la misma de Tres Cantos y San Sebastián de los Reyes, cuyo tratamiento se hace en el depósito controlado de Colmenar Viejo. En octubre de 2025, Colmenar Viejo firmó con la Mancomunidad un convenio de veinte años que la exime de la cuota de vertido y fija allí el futuro Complejo Ambiental. Consta entre los 43 miembros que recoge el BOCM de octubre de 2024 y no descarga directamente en el depósito, al que llega por una estación de transferencia aún por identificar; el contrato del complejo ambiental se ha relanzado en octubre de 2026. El pueblo no decide nada en ese nodo, y allí acaba lo que produce.

La objeción y la suma

La objeción más sólida es evidente: un cable soterrado bajo una colada es una servidumbre menor, y un pueblo que crece despacio no tiene por qué ser protagonista de nada. Es cierto, y eso es precisamente el hallazgo, no su refutación. Fuente el Saz funciona como caso de control del norte del Jarama: el atractor —la máquina que acelera— tira con fuerza en el término vecino, y allí se ven sus efectos; aquí queda la servidumbre de paso, mientras el planeamiento sigue por la vía ordinaria.

De las siete púas del método, dos dejan indicios (el fraccionamiento del expediente energético y el eslabón débil de un ayuntamiento pequeño ante expedientes que decide otra administración), una es débil (la opacidad: los planos de los estudios de detalle solo se ofrecen en persona, según el propio portal municipal), una se invierte (el hecho consumado) y tres no pinchan. Ninguna clava con firmeza dentro del término.

El «nadie suma» de Fuente el Saz no está dentro de sus lindes, sino en lo que las cruza. Que ninguna instancia sume los megavatios de los campus del corredor Algete–San Agustín es la hipótesis de la serie; la comprobación, la petición por escrito de la cuenta agregada, sigue pendiente. Entretanto, el pueblo pone el suelo por el que pasa el cable.

Aquí la ficha de Fuente el Saz

La investigación pendiente

Faltan por comprobar el trazado exacto de la acometida dentro del término, su origen y su potencia, en la memoria y los planos del expediente 1053/23; el cauce receptor y la autorización de vertido de la depuradora, y el destino de sus lodos; la fecha de autorización de cada uno de los cuatro expedientes energéticos; si los doce inmuebles derribados forman parte de los diecisiete de la nota regional, y si fueron voluntarios o subsidiarios; la estación de transferencia que recibe los residuos del municipio y su tonelaje; el cotejo de la población de 2025 con el padrón oficial; la deuda viva, el presupuesto vigente y las superficies del plan por clase de suelo; y la razón social de la promotora del AA-03, que el anuncio identifica solo por su NIF. Falta también la voz de los vecinos, que se recogerá antes de publicar.

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