Paracuellos de Jarama tiene 27.650 habitantes y dibuja un barrio de 7233 viviendas, más de la mitad protegidas. El proyecto incorpora una Ronda Norte para mejorar los accesos. Pero un plano puede reservar suelo y una carretera; no puede reservar por sí solo el agua, la depuración, el transporte ni los servicios que harán habitable ese crecimiento. La cuestión es quién ha sumado esas demandas a las de los demás proyectos del entorno y en qué fecha estarán listas sus infraestructuras.
1. Una ciudad todavía en trámite
El municipio tenía 27.650 habitantes a comienzos de 2025 cuando su Pleno dio la aprobación inicial a la modificación del PAU 2 Nuevo Miramadrid. La decisión se tomó el 22 de mayo de 2025 y se publicó en el BOCM el 12 de junio, con 45 días hábiles de información pública. Esa fase permite examinar el plan, pero no equivale a su aprobación definitiva ni autoriza a contar ya las viviendas como construidas. En la documentación contrastada para este artículo no consta el acuerdo definitivo: hay que verificar si se ha dictado y qué cambió tras las alegaciones.
La propuesta ocupa algo más de 2,1 millones de metros cuadrados de ámbito de modificación. No es un ajuste menor en un municipio de 43,81 kilómetros cuadrados. Su escala convierte un expediente urbanístico en una decisión sobre la capacidad futura de las redes públicas. La pregunta de esta serie, «El Madrid de los 8 millones · El coste real de crecer», no se resuelve viendo si el color residencial cabe en el plano. Se resuelve comprobando si las necesidades nuevas caben en los sistemas compartidos.
2. Vivienda protegida y carretera van juntas
El estudio ambiental del PAU 2 estima 7233 viviendas: 3716 de protección pública, 1881 colectivas libres y 1636 unifamiliares libres. Las protegidas suponen el 51,4 por ciento del total de viviendas, cálculo que no informa aún del precio final ni de quién podrá acceder a ellas. Es una oferta potencial de peso y sería un error desdeñarla. También lo sería presentar su calendario como una realidad adquirida antes de cerrar los trámites y las infraestructuras.
El desarrollo se vincula a la Ronda Norte, una vía que la propuesta incorpora para mejorar la circulación. En Paracuellos, por tanto, el crecimiento residencial y la solución prometida a parte del tráfico se sostienen mutuamente. Una ronda dibujada no descarga todavía los accesos actuales. Para medir su utilidad hace falta saber qué tramos se abrirán antes de cada fase de viviendas, quién financiará las obras y cuántos viajes absorberán la carretera y el transporte público. La Ronda Sur tiene otro expediente: citar las dos como si fueran una única obra terminada adelantaría una conclusión que los documentos no permiten.
3. El agua de la memoria no es agua reservada
Una memoria técnica del PAU 2 calcula 8.624.207 litros diarios de demanda de agua potable, aproximadamente 8624 metros cúbicos cada día. La cifra describe lo que el proyecto prevé necesitar. No demuestra que Canal de Isabel II haya reservado ese caudal, ni que exista hoy margen libre en cada conducción. Es imprescindible obtener el informe sectorial vigente, el origen del suministro, las obras que exige y la condición precisa para conectar cada fase.
La memoria de saneamiento acredita que el expediente estudia cómo evacuar sus aguas y recoge antecedentes de convenios. Queda una comprobación distinta: la capacidad libre de colectores, emisarios y depuración cuando se incorporen esos vertidos, y la fecha de puesta en servicio de los refuerzos necesarios. Una infraestructura que aparece en un mapa puede estar comprometida con otros desarrollos. Su existencia no es sinónimo de capacidad disponible.
El mismo examen corresponde a la electricidad, las aulas, la atención sanitaria y las emergencias. No basta con enumerar redes: hay que conocer el margen que queda después de atender a la población actual y a las actuaciones ya comprometidas. El presupuesto municipal de 2026 fija 33,66 millones de euros de gastos, pero esa cantidad tampoco revela por sí sola qué dotaciones del barrio están financiadas ni quién pagará las autonómicas.
4. Paracuellos no crece a solas
El río Jarama y los accesos no reconocen el límite de un expediente. La Comunidad de Madrid tramita el Indra Technology Hub, un proyecto de alcance regional que afecta a Torrejón de Ardoz y parcialmente a Paracuellos. También figura el plan especial de la planta solar La Mina. Son proyectos distintos del PAU 2, con decisiones y autoridades propias. Su mera presencia no prueba saturación de agua, daño ambiental o falta de energía. Sí obliga a comparar sus demandas y efectos en un mismo territorio y en un mismo horizonte de tiempo.
El documento de alcance ambiental del proyecto de Indra pide estudiar efectos acumulativos y sinérgicos. Ese requisito señala dónde buscar la cuenta, pero no la da por hecha. El Ayuntamiento puede sumar el planeamiento y los servicios locales; la Comunidad, la evaluación ambiental y los servicios autonómicos; Canal, el agua y el saneamiento; y los organismos de transporte, carreteras y cuenca, sus redes y autorizaciones. «Nadie suma» es aquí una comprobación: encontrar qué órgano agrega los datos, con qué capacidad residual y dónde queda publicada la respuesta.
Mientras se decide el próximo barrio, hay demandas presentes. Las familias del colegio Andrea Casamayor han reclamado sombra y soluciones frente al calor en patios y aulas. Ese problema no es un efecto demostrado del PAU 2 y tiene responsabilidades propias. Muestra, sin embargo, por qué el balance del crecimiento debe contar las necesidades existentes a la vez que las prometidas.
5. La cuenta que falta cerrar
Paracuellos puede ganar vivienda protegida y mejores conexiones. El proyecto merece una evaluación que sea tan concreta como sus 7.233 viviendas: caudal firme de agua, margen de depuración, obras de las rondas, oferta de autobuses, colegios y servicios, con responsables, financiación y fechas por fase. Solo entonces se podrá decir qué parte del crecimiento cabe y bajo qué condiciones. La pregunta decisiva sigue abierta: aunque el PAU 2 quepa, ¿caben todas las actuaciones que dependen de los mismos sistemas?
Aprobar inicialmente un plan es un paso público y comprobable. También lo es demostrar que sus redes pueden servirlo. Entre ambos pasos está el coste real de crecer, que no desaparece porque el barrio tenga nombre, viviendas necesarias y una carretera sobre el papel.
Aquí la ficha extendida del municipio




