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RS Villa de Vallekas: «Nos dejan morir de hambre»

La Red Solidaria Villa de Vallekas denuncia la mala gestión pública de la emergencia alimentaria en su distrito: no reciben ningún tipo de ayuda.

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Néstor Ortiz

La Red Solidaria (RS) Villa de Vallekas denuncia su situación de extrema necesidad, haciendo énfasis en cómo Servicios Sociales está solicitando su ayuda sin ofrecerles ningún tipo de apoyo para la gestión de la emergencia alimentaria en su distrito.

Mónica Mercado Estrada, miembro de la RS, nos explica que, por no facilitarles, la concejalía ni siquiera les da salvoconductos. Sin embargo, Servicios Sociales ha recurrido a ellos, derivándoles a muchas personas con necesidades alimentarias. 

Servicios Sociales les pide ayuda

«No reconocen que nos están pidiendo ayuda, y dicen que la situación está controlada», explica Mónica. Desde la RSP consideran que la administración municipal no reconoce que la respuesta es insuficiente. 

Tampoco que el sector público no tiene recursos para solventar la crisis alimentaria. La administración está delegando el grueso de esta gestión en iniciativas sociales, principalmente en las redes solidarias de los barrios madrileños.

También protestan porque Servicios Sociales ha dado sus números privados «a diestro y siniestro, sin respetar la Ley de Protección de Datos». Les preocupa cómo se han gestionado sus datos 

Una de las despensas de la RS Villa de Vallekas llena de comida
Una de las despensas de la RS Villa de Vallekas

Mónica nos explica cómo las personas voluntarias de la red tienen el deseo de ayudar a todas las vecinas que puedan. Pero no dejan de ser personas de a pié, trabajadoras, que funcionan con recursos personales. «Muchas compañeras se dejan el sueldo en ayudar». 

Redes Solidarias

Las Redes Solidarias nacieron a raíz de la crisis del 2008. Surgieron de los movimientos sociales, ante la necesidad alimentarias de los trabajadores que quedaron en paro. Se componen de vecinas voluntarias, que recogen comida y la distribuyen entre personas con necesidad. 

La mayoría de las beneficiarias colaboran en la propia red. Su lógica es la de la solidaridad y el apoyo mutuo, no la de la beneficencia. No quieren que les regalen nada, sino que trabajan unidas por mejorar su situación.

En ese sentido, las RS intentan autoabastecerse. Buscan y potencian la autonomía, la independencia de entidades privadas o del Estado. La idea es que las personas se impliquen colectivamente en trabajar por la resolución de sus problemas.

Por eso, normalmente no solicitan la ayuda del Banco de Alimentos. Suelen hacer recogidas en los supermercados y otros centros, pero ahora no pueden, por el confinamiento. También reciben donaciones, pero estas se han reducido. 

«Hay personas que han pasado de ayudar a ser beneficiarias, y que siguen trabajando con nosotras, pero ya no pueden donar», explica Mónica. 

Villa de Vallecas

Hay otras redes sociales, como la RSP de Latina-Carabanchel, que están en situación semejante. Sin embargo, en el caso de esta última, el concejal del distrito de Latina les ha facilitado documentos para poder hacer su labor social.

«Tenemos que hacerlos nosotras mismas», explica Mónica. Se la juegan cada vez que salen a la calle a ayudar, y la cosa queda a la buena voluntad del policía de turno.

«En Vallecas siempre hemos sido las olvidadas. Pasó igual cuando entró la droga. Cambian los gobiernos, pero nadie se preocupa de nosotros», se lamenta la activista y educadora infantil.

Y es que se sienten abandonadas. La situación actual las llevaba a necesitar ayuda del Banco de Alimentos. Cuando la pidieron, les dijo que no les podía asistir. «Nos dijeron que ya se lo estaba dando a parroquias. Nosotras somos feministas y no debemos de interesarles tanto», cuestiona Mónica. La RS pertenece a la plataforma Vallekanas Feministas Km9

Tiendas que recogen comida para la Red Solidaria Villa de Vallekas

Debido a la crisis sanitaria, el Banco de Alimentos sólo está distribuyendo productos a entidades de referencia en los sectores. Incluso el Banco, con financiación pública, se encuentra desbordado. De sus cuatro almacenes en la comunidad de Madrid, uno se encuentra vacío y otro inoperativo.

Sin el Banco de Alimentos

Así, toda la comida que reparten en la RS de Villa de Vallekas llega de donaciones de particulares. Principalmente las hacen los vecinos, aunque a veces lo hacen otras entidades, como el Hospital Infanta Sofía.

Las ayudas se realizan llevando  alimentos a las tiendas del barrio o las despensas, o bien aportando dinero en una cuenta bancaria.

«La situación la pagamos las de siempre». Mónica nos explica que les molesta mucho que las redes populares sean las primeras olvidadas, aunque también las primeras en ser llamadas para cubrir una función que debería cubrir el Estado. «Nos usan para maquillar su dejación de funciones». 

Las voluntarias se sienten en «una montaña rusa emocional. Aquí sientes de todo». Pasan de la alegría a la derrota, del ánimo a la desesperación, de la fortaleza a la vulnerabilidad. Todo depende del día y de lo que se encuentren.

Sin comida

La RS de Villa de Vallekas empezó a recibir demanda masiva de alimentos la primera semana del estado de alarma. «Nuestro barrio es muy precario. Hay muchas personas sin papeles o sin contrato. Viven al día, y automáticamente, se quedaron sin trabajo», explica Mónica. 

«Muchas vecinas no están censadas, no existen. No tienen ningún documento que acredite a la administración su situación». De tal manera, las migrantes sin papeles y el conjunto de personas sin contrato, no puede demostrar su necesidad a Servicios Sociales. No reciben ninguna ayuda gubernamental.

Cartel de la actuación solidaria de La Prohibida

«La escuela de hostelería de Santa Eugenia está haciendo cinco mil comidas diarias. Pero se están sacando del distrito. La gente no puede demostrar su situación con papeles. Por eso dicen que aquí no hay demanda, pero es mentira», explica Mónica.

Sin documento

Este tipo de colectivos sólo pueden terminar en las RS. En situaciones normales, las redes barriales no piden documentos a las usuarias. Sin embargo, en la situación actual, están pidiendo la dirección. Por un lado, para asegurarse de que la gente vive en el barrio. 

«Queremos ayudar a todo el mundo, pero no podemos», dice Mónica, que nos explica que en estos momentos no tienen dinero para comprar alimentos. «El boca a boca es muy grande, y viene gente de muy lejos». 

Querrían ayudarles, pero no llegan ni para cubrir a todas las que demandan en el barrio. Muchas de las familias a las que asisten son extensas, de más de nueve miembros. Algunas personas han ido dos veces en una semana a por comida, y tratan de evitar eso. Porque que unos tengan dos veces hace otros no tengan ni siquiera una.

«Sabemos que no vuelven porque revendan los alimentos. Tenemos claro que necesitan más. Lo que les podemos dar no da para comer una semana. Pero no podemos dar más cantidad, tenemos que ayudar a mucha gente», expresa angustiada Mónica. «Si nosotras dejásemos de repartir alimentos, estallaría la situación. Muchas personas saldrían a la calle a pedir comida». 

El Servicio

La RS Villa de Vallecas cuenta en estos momentos con dos despensas. Una en el local de Kontracorriente, otra en el CS La Trinchera, dos organizaciones sociales de Villa de Vallecas que están ayudando a la RS. En ambos, reparten siete días a la semana. 

Al principio alimentaban a diez familias diarias, y funcionaban solo con el local de Kontracorriente. Ahora reparten a quince familias diarias en cada uno. Cada vez les llegan más personas, y han tenido que ir adaptándose.

En estos momentos han formado doce comisiones de trabajo, especializadas en diversas funciones. Hay de mascarillas, de gel hidroalcohólico, de paseo de perros, de medicamentos… pretenden dar un apoyo integral. 

Cuentan con un servicio de personas que hacen compras para quienes no pueden salir de casa. También con un servicio de teleasistencia, «Las chicas del cable», al cual pueden llamar las vecinas que necesiten conversar. «Cada quien ayuda como puede, porque hay muchas cosas que hacer y muchas formas de ayudar».

Servicios que ofrece la Red Solidaria Villa de Vallekas

Necesitan ayuda

Dada su ausencia total de recursos económicos, hacen diversas campañas de financiación. Han recibido diversas donaciones, y numerosos artistas les están apoyando con actuaciones solidarias. Con ellas pretenden recaudar fondos.

En ese sentido, están preparando un festival solidario digital: el Vallekas Coronafest. Muchos rostros del rockandroll madrileño se reunirán en redes este sábado, para intentar ayudar a la RS Villa de Vallekas.

Cualquiera puede hacer donaciones en la cuenta «ES33 0182 0973 6300 1382 7000», cuyo titular es «Grupo Kontracorriente», en concepto de «Despensa Solidaria».

Cuenta corriente de Kontracorriente, a la que se pueden hacer donaciones

4 COMMENTS

  1. […] Villa de Vallecas vive una precariedad endémica que se ha agravado con la crisis causada por la COVID-19. Con ella, todas las personas sin papeles o sin contrato han pasado, automáticamente, a vivir una situación de necesidad. Esto se acompaña de  cierta dejación institucional, según nos denunciaron desde la propia Red Solidaria. […]

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