Trump viaja a Alaska para apuntalar a Sullivan en una carrera empatada

Donald Trump viaja este martes a Alaska para respaldar al senador republicano Dan Sullivan, cuya reelección ha dejado de considerarse segura ante el avance de la demócrata Mary Peltola. La visita a Wasilla, a tres semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, revela la preocupación republicana por un escaño que el partido ha controlado durante casi dos décadas.

El presidente encabezará un acto electoral en Wasilla, unos 70 kilómetros al norte de Anchorage, antes de continuar el miércoles su gira por Arizona y Montana. La parada amplía la participación directa de Donald Trump en la campaña: el vicepresidente JD Vance ya viajó a Fairbanks para apoyar a Sullivan.

La movilización de las dos principales figuras de la Casa Blanca en un estado que Trump ganó por 13,1 puntos en 2024 convierte Alaska en otra señal de que el mapa republicano se ha ensanchado. El presidente ya ha tenido que intervenir en territorios inicialmente considerados favorables, como ocurrió durante la gira anunciada para movilizar al electorado conservador y en el acto de Nebraska en apoyo de Pete Ricketts.

Un escaño republicano que ya no parece seguro

Dan Sullivan ocupa el escaño desde enero de 2015 y aspira a un tercer mandato. Se enfrenta a Mary Peltola, antigua representante de Alaska y primera nativa del estado elegida para el Congreso. Los demócratas no ganan una elección al Senado en Alaska desde 2008, y el estado solo ha respaldado una vez a un candidato presidencial demócrata, en 1964.

Ese historial explica por qué el desplazamiento presidencial resulta significativo, aunque no permita anticipar por sí solo el resultado. La campaña se desarrolla en un contexto de malestar por el coste de la vida y los precios de la energía. Alaska, además, comparte una extensa frontera con Canadá y depende de un intercambio comercial afectado por los aranceles y las represalias entre ambos países.

La Casa Blanca también ha tratado de reforzar el argumento económico de Sullivan. El senador acompañó a Trump en el Despacho Oval cuando el presidente anunció una inversión surcoreana de 54.000 millones de dólares vinculada al proyecto de gas natural licuado de Alaska. Las autoridades de Corea del Sur han indicado, sin embargo, que ni el acuerdo ni su importe están cerrados.

Trump mantiene una relación política compleja con el estado. En 2022 hizo campaña contra la senadora republicana Lisa Murkowski, pero ella conservó el escaño. Ahora presenta a Sullivan como un aliado fiable y trata de impedir que Peltola transforme una contienda tradicionalmente republicana en una pérdida decisiva para el control del Senado.

Las encuestas sitúan la carrera dentro del margen de error

Las mediciones disponibles describen una elección abierta, no una ventaja consolidada. El promedio de RealClearPolling, calculado con sondeos efectuados entre el 14 de septiembre y el 10 de octubre, sitúa a Peltola en el 48,8 por ciento y a Sullivan en el 47,4 por ciento: una diferencia de 1,4 puntos.

La encuesta más reciente de InsiderAdvantage, de los días 9 y 10 de octubre entre 1200 votantes probables, atribuye a Peltola un 50 por ciento y a Sullivan un 48 por ciento en la simulación final. Su margen de error es de 2,83 puntos, por lo que la distancia se encuentra dentro de ese intervalo y no permite identificar un favorito estadístico.

Otra medición pública, elaborada por co/efficient del 14 al 17 de septiembre, ofrecía en la primera preferencia un 48 por ciento a Sullivan y un 46 por ciento a Peltola. Entrevistó a 799 votantes probables por teléfono móvil y fijo y declaró un margen de error de 3,45 puntos. En esa misma muestra, un 45 por ciento aprobaba la gestión de Trump y un 51 por ciento la desaprobaba.

Las diferencias entre sondeos, junto con sus márgenes de error, aconsejan evitar la conclusión de que alguno de los candidatos haya abierto una ventaja estable. Tampoco existe todavía una medición que permita aislar el posible efecto de la visita presidencial.

El voto preferencial complica la lectura

Alaska no decide esta elección mediante una papeleta convencional entre dos candidatos. Según explica la División Electoral del estado, los cuatro aspirantes que superaron la primaria abierta aparecen en las elecciones generales y el votante puede ordenarlos por preferencia. Si nadie obtiene más del 50 por ciento de los votos activos en la primera ronda, se elimina al candidato menos apoyado y sus papeletas se transfieren a la siguiente opción marcada. El proceso continúa hasta que alguien supera ese umbral.

La papeleta incluye además a otro candidato llamado Dan Sullivan, un profesor jubilado que no guarda relación con el senador, y al republicano Gerald L. Heikes. La coincidencia de nombres puede influir en la primera preferencia, pero las transferencias posteriores impiden equiparar automáticamente ese reparto inicial con el resultado definitivo.

Por esa razón, un sondeo que pregunta solo por la primera opción y otro que simula la ronda final no miden exactamente lo mismo. Las cifras deben publicarse junto con la pregunta, el método y la fase del recuento que intentan reproducir. La pequeña ventaja de Peltola en algunos estudios tampoco equivale a una probabilidad calculada de victoria.

Alaska dentro de un escenario nacional adverso

El desplazamiento se produce cuando el voto genérico nacional continúa favoreciendo a los demócratas. El promedio de Track the Vote del 12 de octubre les otorgaba una ventaja de 8,7 puntos. Se trata de un promedio de encuestas nacionales y no de una previsión de escaños: la distribución territorial del voto y las características de cada estado o distrito pueden producir resultados distintos.

La última encuesta nacional del Pew Research Center, efectuada del 28 de septiembre al 4 de octubre, situaba a los candidatos demócratas a la Cámara en el 44 por ciento entre los votantes registrados, frente al 36 por ciento de los republicanos. En el mismo estudio, un 30 por ciento de los adultos aprobaba la gestión de Trump y un 68 por ciento la desaprobaba.

La metodología de Pew recoge 5062 entrevistas a adultos, incluidos 3917 votantes registrados, mediante un panel probabilístico en línea y entrevistas telefónicas en inglés y español. El margen de error de la muestra completa es de 1,6 puntos.

La medición específica de los distritos competitivos presenta una diferencia menor. En los 37 escaños seleccionados por el Battleground District Project de Cook Political Report, los demócratas obtenían un 49 por ciento y los republicanos un 47 por ciento. El estudio entrevistó del 8 al 11 de septiembre a 1052 votantes probables y tiene un margen de error de 3,02 puntos; la diferencia queda, por tanto, dentro del margen.

Estos indicadores explican la intensidad de la agenda electoral de Trump, pero no demuestran que su presencia modifique el voto en Alaska. El dato comprobable es que los republicanos están dedicando tiempo presidencial a defender un escaño históricamente favorable y que las encuestas disponibles, interpretadas según el sistema preferencial del estado, no permiten dar la contienda por resuelta.

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