La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM) y la Asociación A PIE han hecho público el rechazo a que se reduzca el espacio al peatón con la ampliación de las terrazas y se prolonguen sus horarios si se perjudica el descanso del vecindario, medidas que ha avanzado el Gobierno de Madrid para favorecer el retorno de la hostelería a la actividad comercial.

Ambas asociaciones recuerdan que, por el contrario, la demanda vecinal es la de ampliación temporal de aceras y cierre parcial de calzadas para garantizar la seguridad sanitaria y vial de las personas en la fase de desescalada de la pandemia de COVID-19.

Este posicionamiento se debe a las peticiones de las asociaciones del sector de la hostelería y restauración, destinadas a relajar las normas de ocupación del espacio público en las fases intermedias de la salida del confinamiento en que estén limitados los aforos en el interior de bares y restaurantes.

Tanto la FRAVM, como la Asociación de Viandantes A PIE, precisan que se desea que puedan volver a abrirse los negocios de restauración y hostelería para facilitar la vuelta al trabajo de miles de empleados, pero advierten de que las peticiones cursadas por las asociaciones del sector a los ayuntamientos para ampliar el espacio público para la instalación de terrazas pueden tener consecuencias indeseables.

Citan, en concreto, que en los distritos del centro de Madrid no es aceptable la petición de ampliar la superficie ocupada por las terrazas mediante la reducción del ancho de la acera a 1,5 metros, ni la instalación de mesas en la fachada de los establecimientos, por ser contradictorias con la legislación de accesibilidad y con el distanciamiento interpersonal al caminar, que exige como mínimo tres metros de anchura de paso.

Tampoco consideran aceptable la ampliación del periodo de actividad en horario nocturno, pues el descanso vecinal es no solo un derecho, sino una necesidad social con la que no se puede comerciar.

Por último, la petición de extender la temporada de terrazas durante el próximo invierno, tendrá como consecuencia la climatización de dichos espacios, en contradicción con la lucha contra el cambio climático que debe seguir siendo prioritaria.

A juicio de las asociaciones vecinales, el ayuntamiento debería aprovechar la desescalada del confinamiento por el coronavirus para reconsiderar la expansión descontrolada que han tenido durante años las terrazas.

Consideran que la actual Ordenanza Reguladora de las Terrazas de Veladores y Quioscos de Hostelería de Madrid está pensada principalmente para dinamización de la actividad del sector, sin tener en consideración al mismo nivel las necesidades peatonales, el descanso vecinal y la calidad paisajística y del espacio público.

Y añaden que la permisividad de su instalación, sin limitar la cantidad de mobiliario y aceptando elementos anclados para su acondicionamiento, se ha traducido muchas veces en abuso, en detrimento de las empresas que sí han respetado los límites.

El abuso denunciado se prueba por las construcciones supuestamente temporales que alojan las terrazas en los espacios peatonales y que ya se han convertido en muchos casos en instalaciones permanentes, en auténticas edificaciones privadas en el espacio público.

Apelan, en consecuencia, a la responsabilidad de los gobiernos locales para evitar que la solución de los problemas de la hostelería sea a costa de otras necesidades vitales, y emplazan a revisar la regulación actual de las terrazas desde la perspectiva de los intereses colectivos.

«Deseamos fervientemente volver a las terrazas, pero sin admitir los abusos sobre el espacio peatonal y el descanso vecinal», concluyen la FRAM y A PIE.

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