Desde la queja ante el Parlamento Europeo por la depuradora de El Espartal, en 2014, hasta el pleno extraordinario que Acusval pide contra la incineradora de Titulcia, en octubre de 2026, los vecinos de Valdemoro han hablado todos los idiomas que el procedimiento admite: alegaciones, quejas, firmas y recursos. Esta es la crónica de esa voz y de las respuestas que ha recibido.

1. Una calle con memoria

En Valdemoro, la oposición ciudadana no nació con el último polígono. El 21 de enero de 2014, la Comisión de Peticiones de la Eurocámara decidió dar seguimiento a las quejas de Ecologistas en Acción y Equo por el proyecto de depuradora en El Espartal, dentro de la red Natura 2000. La Comisión Europea no veía indicios de infracción de la normativa ambiental, pero la queja se mantuvo abierta para recabar información sobre ubicaciones alternativas, según Ecoticias. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid había anulado en 2012 la reclasificación de los suelos protegidos del plan de 2004 y el Supremo lo confirmó en 2015.

El protagonista de ese hilo es un grupo local, Espartal-Ecologistas en Acción de Valdemoro. En febrero de 2015, por boca de su portavoz, Julio Martín, denunció vertederos incontrolados en caminos rurales, uno limítrofe con Ciempozuelos y otro junto al paraje de Blancares, con restos de obra, residuos industriales y placas de fibrocemento con amianto; una semana antes, el grupo municipal de Izquierda Unida había presentado una queja similar. El Ayuntamiento respondió que había dado instrucciones a la empresa concesionaria de limpieza y atribuyó los vertidos a ciudadanos que incumplen la norma.

En 2018 la misma asociación alegó contra un campo de tiro en una finca agraria del noreste del casco urbano, por el área de campeo de dos colonias de cernícalo primilla y su ubicación dentro de la zona de interés arqueológico de El Espartal, y denunció parcelaciones ilegales en suelo no urbanizable protegido, con naves, módulos prefabricados y contenedores instalados de forma progresiva, sin respuesta escrita, según la propia asociación, de la Consejería.

2. La basura que movió a tres mil ochocientos vecinos

El Pleno del 22 de noviembre de 2024 rechazó todas las alegaciones y aprobó definitivamente la ordenanza de la tasa de recogida de residuos, el llamado «tasazo de las basuras», según Al Cabo de la Calle. Habían alegado dieciocho vecinos, el grupo municipal de Más Madrid y la Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro (Acusval), con las firmas de 3800 vecinos.

La respuesta no se detuvo en el pleno. Acusval presentó una queja ante el Defensor del Pueblo: sostiene que la tasa puede vulnerar el artículo 31.1 de la Constitución, porque no considera la capacidad económica de los contribuyentes ni situaciones como las de las familias monoparentales, numerosas o vulnerables, y que incumpliría el principio de «quien contamina paga» que recoge la Ley 7/2022. Más Madrid anunció que llevaría la tasa a los tribunales y que pediría la suspensión cautelar. Es, quizá, el ejemplo más nítido de la calle de Valdemoro usando cada puerta que la ley deja abierta, una tras otra.

3. El polígono que ha reunido a los ecologistas

El expediente ambiental del I-4 registra cinco escritos de alegaciones: Ecología y Libertad, Espartal Ecologistas en Acción de Valdemoro, Club Deportivo Centro Madrid, la Asociación por el Desarrollo Sostenible de Valdemoro y La Avutarda Dientes de Sable. Espartal cuestionó el estudio de fauna por el periodo de trabajo de campo, según la cobertura citada. El informe autonómico identifica 18,1 hectáreas de hábitats de interés comunitario y exige profundizar el análisis ambiental. La coincidencia de asuntos no demuestra por sí sola que una alegación haya causado esa decisión. Fuente: informe ambiental estratégico.

El alcalde, David Conde, rechazó esos planteamientos: aseguró que el proyecto protege con cuidado toda la fauna y la flora locales, criticó a los colectivos que, a su juicio, anteponen la ideología al desarrollo de Valdemoro y sostuvo que oponerse perjudica al pueblo, a las familias y a los empleos que se crearían.

En 2026 la presión se ha sumado por otro lado. La Asociación por el Desarrollo Sostenible de Valdemoro ha escrito al Canal de Isabel II y a la Confederación Hidrográfica del Tajo por la servidumbre del arroyo de Santiago, el riesgo de inundación y el drenaje pluvial, y pide que se revise el respeto a la zona de policía de cien metros del cauce, según Ecoticias.

Y el informe ambiental estratégico de julio de 2026 exige evaluación ordinaria y describe efectos significativos sobre hábitats de interés comunitario, vías pecuarias y el propio arroyo, entre otros: varios de los asuntos que las alegaciones habían planteado figuran, así, entre los que el órgano ambiental recoge. La documentación oficial también recoge la declaración de especial interés y la tramitación preferente del I-4 desde 2024: la participación ciudadana se produjo en un expediente acelerado, pero sometido después a evaluación ordinaria. Fuente: informe ambiental estratégico.

4. La oposición en el pleno

En el pleno, la oposición tiene voz pero no mayoría. De los veinticinco concejales, el PP suma once y gobierna con los cuatro de Vox y el de Vecinos por Valdemoro; el PSOE tiene siete y Más Madrid dos, según los resultados de 2023. Los votos de los dos grupos de izquierda no han sido siempre iguales.

El presupuesto de 2025 se aprobó inicialmente en el pleno extraordinario del 14 de marzo de 2025 sin ningún voto en contra: PP, Vox y Vecinos por Valdemoro a favor, y PSOE y Más Madrid abstenidos, según Zigzag. En cambio, el 8 de julio de 2026, los veintiún proyectos financiados con el remanente de tesorería, en otro pleno extraordinario, salieron adelante con el voto en contra del PSOE y la abstención de Más Madrid, según otra crónica del mismo medio.

5. Los servicios que no se ven en el pleno

El 15 de octubre de 2026, familias y usuarios del Centro Ocupacional Municipal Estrella de Elola se concentraron ante el centro y el Ayuntamiento para reclamar más personal y medios. El PSOE cifró la participación en unas cincuenta personas, según AquíMadrid. La Cadena SER confirmó las concentraciones y recogió la respuesta municipal: una plaza de psicólogo figura en la Oferta de Empleo Público de 2026 y está en proceso de contratación. El centro tiene 53 plazas públicas. Sigue sin constar una relación contrastada de vacantes y fechas de cobertura.

En sanidad no hay calle, sino denuncia. El 8 de septiembre de 2026, el PSOE sostuvo que la ambulancia municipal, que antes funcionaba las veinticuatro horas, presta servicio solo de 7:00 a 15:00, y habló de unidades sin médico y vehículos averiados, según Aquí Madrid. Estas dos últimas afirmaciones no están comprobadas. Sí consta que el Ayuntamiento reconoció en abril la necesidad de reforzar la plantilla y convocó cinco plazas de oficial técnico de emergencias sanitarias, y que su web de emergencias sigue anunciando la ambulancia local como servicio de veinticuatro horas. Ni el Ayuntamiento ni la Comunidad habían respondido de forma específica a esa denuncia.

6. El frente del sur

La última movilización traspasa el término municipal. El 22 de octubre de 2026, Acusval, por boca de su portavoz, Jesús Paniagua, pidió a los grupos municipales un pleno extraordinario con una declaración institucional de rechazo a la incineradora que PreZero proyecta en Titulcia, a unos catorce kilómetros, invocando el principio de precaución y el efecto acumulado con el macrovertedero de Pinto y el crematorio de Valdemoro.

El proyecto prevé una capacidad de unas 300.000 toneladas anuales, con dos líneas de combustión y una chimenea de 70 metros; las alegaciones corren del 13 de octubre al 25 de noviembre. Una plataforma de vecinos y ecologistas se constituyó a mediados de octubre y cinco alcaldes del sur se reunieron en Ciempozuelos el día 20, según esta misma serie. La posición del Ayuntamiento y de los grupos ante la petición de Acusval no consta.

Ese frente tiene antecedentes. La Plataforma por el cierre del vertedero de Pinto reunía en 2024 a cincuenta y dos colectivos del sur de la región y calificó de «maniobra inaceptable» la ampliación del vertedero a costa del Parque Regional del Sureste, según Ecoticias. Valdemoro también soporta el coste de ese sistema: una derrama de 1,4 millones de euros a la Mancomunidad del Sur por el vertedero figura entre las causas que el Gobierno municipal alegó para justificar el incumplimiento de la regla de gasto de 2024.

7. Lo que la calle ha logrado y lo que no

El balance exige distinguir procedimientos y resultados. La reclasificación de suelos protegidos del plan de 2004 fue anulada judicialmente, sin que conste qué actuación ciudadana la motivó. El expediente del I-4 registra cinco escritos de alegaciones y el órgano ambiental exige evaluación ordinaria, pero no consta que esa exigencia responda a ellos. El pleno rechazó las alegaciones a la tasa de residuos. La nueva EDAR sigue sin calendario acreditado.

En educación y movilidad no consta aquí una movilización ciudadana verificada. En servicios sociales sí se documentó una concentración de familias y usuarios del centro ocupacional, recogida también por Cadena SER con respuesta municipal. En sanidad consta una denuncia del PSOE sobre la cobertura de la ambulancia y del SUMMA, pero no una movilización vecinal acreditada. La actividad ciudadana de Valdemoro abarca así asuntos ambientales, de consumo y de atención social.

8. Alega

El verbo de esta historia es alegar. Casi sin manifestaciones y sin ocupaciones —la excepción es la concentración de unas cincuenta familias ante el Ayuntamiento—: escritos al plan parcial, cinco de los cuales constan en el expediente del I-4; quejas al Defensor del Pueblo; peticiones a Europa; firmas; recursos anunciados y, ahora, una solicitud de pleno extraordinario. Es la calle usando el procedimiento tal como está escrito. Que lo escrito alcance para frenar lo que el vecino percibe como un riesgo es una pregunta que en Valdemoro aún no tiene respuesta definitiva.

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