El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido la sustitución del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y le ha responsabilizado de los elevados precios del diésel que afrontan los consumidores estadounidenses a tres semanas de las elecciones legislativas.
Trump afirmó el sábado 10 de octubre que Ucrania necesita un dirigente capaz de alcanzar un acuerdo con Rusia. También acusó a Zelenski de causar problemas a los agricultores y ganaderos estadounidenses por mantener los ataques contra las refinerías y otras instalaciones energéticas rusas.
Las declaraciones se produjeron un día después de que Trump anunciara un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para comprar diésel a Rusia. Según las cantidades comunicadas por el presidente estadounidense, el suministro comenzaría con más de 300.000 toneladas, continuaría con otras 500.000 en noviembre y alcanzaría posteriormente cuatro millones de toneladas adicionales.
La Casa Blanca no había publicado este domingo el texto completo del acuerdo, su calendario contractual, el precio de las compras ni las modificaciones normativas necesarias para permitir las importaciones. Por ello, las cifras deben atribuirse por ahora al anuncio de Trump y no a un contrato público que permita comprobar todas sus condiciones.
Un giro respecto a la prohibición del petróleo ruso
La operación supondría un cambio sustancial respecto de la política adoptada por Washington después de la invasión rusa de Ucrania. La orden ejecutiva 14066 prohibió en 2022 la importación de crudo, combustibles, aceites y productos derivados del petróleo de origen ruso.
Trump presenta ahora las compras a Moscú como una medida de emergencia para contener el coste del transporte. El precio medio nacional del galón de diésel se situaba el viernes en aproximadamente 6,28 dólares, frente a los 3,68 dólares de un año antes. El combustible había alcanzado el 22 de septiembre un máximo de 6,53 dólares.
El aumento encarece el traslado de alimentos, paquetes y mercancías y repercute especialmente en la agricultura, la ganadería y los productos perecederos. Esta presión explica que Trump haya incorporado el combustible a su campaña para conservar las mayorías republicanas en el Congreso.
Sin embargo, especialistas en energía consultados por Associated Press consideran que las importaciones anunciadas difícilmente reducirán de forma sustancial los precios. Si Rusia desvía hacia Estados Unidos un combustible que habría vendido a otros compradores, esos clientes acudirán a otros proveedores y la oferta mundial apenas cambiará.
Los expertos señalan además que el problema no se limita a la producción rusa. La guerra con Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz han reducido la disponibilidad internacional de productos refinados. Trump mantuvo abierta la negociación sobre Ormuz, pero la capacidad de refino de Oriente Próximo continúa muy por debajo de sus niveles anteriores al conflicto.
La ley marcial impide celebrar elecciones en Ucrania
Trump vinculó su petición de un nuevo presidente ucraniano a la falta de un acuerdo de paz con Rusia. Zelenski fue elegido en abril de 2019 para un mandato de cinco años, pero permanece en el cargo mientras continúa la invasión rusa y se mantiene vigente la ley marcial.
La legislación ucraniana sobre la ley marcial prohíbe expresamente celebrar elecciones presidenciales, parlamentarias o locales durante su aplicación. La Constitución establece además que el presidente continúa ejerciendo sus funciones hasta que tome posesión su sucesor.
La sustitución solicitada por Trump no podría producirse, por tanto, mediante unas elecciones ordinarias mientras permanezca ese régimen excepcional. La celebración de una votación exigiría el levantamiento de la ley marcial o una modificación del marco jurídico ucraniano.
El presidente estadounidense efectuó sus declaraciones después de una nueva jornada de ataques rusos. Las autoridades ucranianas informaron de al menos veinte muertos, entre ellos tres menores, y dieciocho heridos en la región de Zaporiyia.
Trump también afirmó que Rusia ocupa el 30 por ciento del territorio ucraniano y que la guerra ha causado más de dos millones de muertos. Las estimaciones independientes sitúan la ocupación rusa alrededor del 20 por ciento y no existe un recuento fiable que respalde el número total de fallecidos citado por el presidente.
La búsqueda de combustible ruso se produce mientras el coste de la vida domina la campaña estadounidense. Trump ya recurrió en Nebraska a medidas sobre el diésel para defender a los agricultores, durante una visita marcada también por las críticas republicanas a su política de importación de carne.
Los demócratas aventajan por ocho puntos a los republicanos
No existe todavía una encuesta nacional específica sobre el acuerdo para comprar diésel ruso ni sobre la petición de Trump de sustituir a Zelenski. Los sondeos disponibles permiten medir el contexto electoral, pero no atribuir a estas declaraciones un efecto concreto sobre la intención de voto.
El promedio de RealClearPolling sobre el voto al Congreso situaba a los candidatos demócratas en el 50,2 por ciento y a los republicanos en el 42,4 por ciento, una diferencia de 7,8 puntos. El promedio reunía sondeos cuyos trabajos de campo se desarrollaron entre el 16 de septiembre y el 5 de octubre.
La encuesta nacional más reciente de Pew Research Center confirma una ventaja semejante. Entre 3917 votantes registrados, el 44 por ciento apoyaba al candidato demócrata de su distrito y el 36 por ciento al republicano. Otro cicno por ciento prefería una candidatura diferente y el quince por ciento permanecía indeciso.
El estudio de Pew entrevistó a 5062 adultos entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre. La aprobación de Trump se situó en el 30 por ciento, frente a un 68 por ciento de desaprobación. Además, el 44 por ciento de los votantes registrados describió su decisión para el Congreso como un voto contra el presidente, mientras que el 19 por ciento la consideró un voto a su favor.
La movilización declarada también favorece por ahora a los demócratas: el 63 por ciento de sus simpatizantes se declaró extremadamente motivado para votar, frente al 46 por ciento de los republicanos. La economía es muy importante para el 84 por ciento de los votantes registrados y la política energética para el 54 por ciento, lo que conecta directamente el precio del diésel con la campaña del 3 de noviembre.
Estos datos describen un entorno nacional desfavorable para el Partido Republicano, pero no pronostican automáticamente el reparto de escaños. La mayoría de la Cámara se decidirá distrito por distrito y el control del Senado dependerá de un grupo reducido de elecciones estatales competitivas.




