El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un pago único de 90 dólares para 20,8 millones de beneficiarios de Medicare. El dinero se distribuirá durante octubre, pocas semanas antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, y pretende compensar parcialmente el coste mensual de la cobertura sanitaria.
La medida beneficiará a una parte de las personas inscritas en la Parte B del Medicare Original, según la información publicada por los CMS, los centros federales responsables de Medicare y Medicaid. No será necesario presentar una solicitud para recibir el pago.
Quién recibirá los 90 dólares
Podrán cobrar el reintegro quienes residan en Estados Unidos, estén inscritos en la Parte B del Medicare Original y no reciban ya ayuda de Medicaid para pagar la prima. También quedarán excluidas las personas sujetas al recargo mensual aplicado a los beneficiarios con ingresos elevados.
Los afiliados a los planes privados Medicare Advantage tampoco podrán acogerse al pago. Esta exclusión tiene un alcance considerable porque más de la mitad de los beneficiarios de Medicare están actualmente inscritos en alguno de esos planes.
La mayoría de los beneficiarios que tengan registrada una cuenta bancaria recibirán el ingreso alrededor del 8 de octubre. Posteriormente se les enviará una comunicación explicativa. Las personas que no utilicen el depósito directo recibirán un cheque del Tesoro antes de que termine el mes.
Los CMS indican que los beneficiarios podrán solicitar información mediante el teléfono 1-800-MEDICARE. A partir del 15 de octubre también podrán comprobar el estado del pago a través de la Administración de la Seguridad Social.
Un uso nuevo del fondo de mejora de Medicare
La Casa Blanca financiará los pagos con el Medicare Improvement Fund, un fondo establecido por el Congreso en 2008 para introducir mejoras en las partes A y B del programa, sufragar operaciones y atender determinados pagos a proveedores sanitarios.
El desembolso potencial asciende aproximadamente a 1872 millones de dólares si los 20,8 millones de beneficiarios previstos reciben los 90 dólares. Los CMS sostienen que es la primera vez que un presidente utiliza este fondo para conceder directamente una compensación a los afiliados.
El dinero del fondo no ha permanecido intacto desde su creación. El Congreso ha retirado recursos en numerosas ocasiones para financiar otras medidas sanitarias. Entre ellas figuran disposiciones relacionadas con la Ley de Atención Médica Asequible, conocida como Obamacare.
Larry Levitt, vicepresidente ejecutivo de la organización especializada en política sanitaria KFF, explicó a The Associated Press que la redacción de la ley concede al Gobierno un margen considerable para decidir cómo utiliza el fondo. Por ahora no se ha anunciado ninguna impugnación judicial contra el pago.
Pagos y promesas durante la campaña
El reintegro de Medicare se incorpora a una serie de anuncios económicos con los que Trump intenta responder al malestar por el coste de la vida. El presidente también ha anunciado un reintegro de 500 dólares para alrededor de un millón de afiliados a determinados seguros contratados mediante Obamacare.
Estas medidas deben distinguirse del denominado dividendo Trump de 5000 dólares. Esa promesa está condicionada a que el Partido Republicano conserve el control del Congreso y necesitaría la aprobación de los legisladores. Su coste podría superar el billón de dólares.
El presidente aludió asimismo durante un acto electoral en Ohio a los pagos de 1776 dólares concedidos anteriormente a integrantes de las Fuerzas Armadas. Trump llegó a preguntarse públicamente si habría sido más conveniente distribuirlos en una fecha más próxima a las elecciones.
En el caso de Medicare, la Administración presenta los 90 dólares como una compensación por el aumento de las primas. La cantidad no cubre el coste anual de la Parte B ni modifica permanentemente su precio: se trata de un único pago correspondiente a octubre.
El coste de la vida condiciona las elecciones
El anuncio llega cuando la economía doméstica se ha convertido en una de las principales debilidades políticas de Trump. Una encuesta nacional de AP-NORC, elaborada entre el 24 y el 28 de septiembre entre 2140 adultos, situó en el 17 por ciento la aprobación de su gestión del coste de la vida. La valoración de su política económica alcanzó el 26 por ciento.
El 65 por ciento de los consultados atribuyó el encarecimiento de los productos principalmente a las políticas del presidente, frente a quienes señalaron factores externos. Además, alrededor de seis de cada diez republicanos desaprobaron su respuesta al coste de la vida. Estos datos prolongan la pérdida de respaldo registrada entre sus propios votantes.
No existe todavía una encuesta pública que mida específicamente la opinión de los electores sobre el pago de 90 dólares a los beneficiarios de Medicare. Tampoco puede determinarse por ahora si la medida modificará la intención de voto. Su distribución durante octubre, sin embargo, situará el reintegro en el centro de la campaña inmediatamente anterior a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.




