
Contexto histórico: Un patrón de fallos recurrentes (2024-2026)
La caída de mayo de 2026 no es un evento fortuito, sino el punto culminante de una trayectoria de inestabilidad que se ha manifestado con frecuencia durante los últimos dos años.
La revisión de las hemerotecas y los registros sindicales permite identificar un patrón de vulnerabilidad en el sistema de salud madrileño.
El colapso de diciembre de 2024 y enero de 2025
En diciembre de 2024, coincidiendo con un pico estacional de patologías respiratorias, el sistema de citas y consulta de expedientes sufrió una caída masiva que bloqueó el acceso a los datos de millones de madrileños.
En aquel momento, los médicos denunciaron que el 80 por ciento de los centros ya atendía a más pacientes de lo pactado, y el fallo informático fue el «tiro de gracia» para una situación de desbordamiento asistencial previa.
Apenas un mes después, el 20 de enero de 2025, el sistema AP-Madrid volvió a caerse.
En esta ocasión, la Consejería de Digitalización tuvo que salir al paso de los rumores de hackeo que se extendían por los centros de salud, aclarando que se trataba de una incidencia técnica interna ya resuelta.
Sin embargo, la repetición de estos fallos en un intervalo tan corto de tiempo ya indicaba en 2025 que los parches técnicos aplicados eran insuficientes para resolver el deterioro estructural de la aplicación.
| Incidencia crítica | Fecha | Duración percibida | Consecuencia reportada |
| Crisis Dec 2024 | 04/12/2024 | Jornada completa. | Bloqueo de expedientes y citas. |
| Caída Ene 2025 | 20/01/2025 | Varias horas. | Rumores de hackeo y desconfianza. |
| Inestabilidad Mayo 2026 | 05-07/05/2026 | > 48 horas. | Colapso total y peligro clínico. |
Este historial de inestabilidad demuestra que la sanidad madrileña está operando bajo un modelo de «mantenimiento reactivo» en lugar de uno preventivo.
La recurrencia de los fallos, sumada al desistimiento del contrato de estabilización en abril de 2026, configura un escenario de negligencia técnica donde el riesgo asistencial se ha convertido en una constante operativa para los trabajadores del SERMAS.
El impacto psicosocial y profesional: Desgaste en la primera línea
Más allá de los riesgos clínicos y los problemas técnicos, la inestabilidad digital tiene un impacto profundo en el bienestar de los profesionales sanitarios.
La Atención Primaria en Madrid ya enfrenta desafíos estructurales de calado, como la sobrecarga de agendas y la falta de sustitutos.
La adición de un factor de incertidumbre tecnológica actúa como un catalizador del agotamiento profesional («burnout»).
El personal administrativo, a menudo el primer contacto del paciente con el sistema, debe gestionar la frustración y el enfado de ciudadanos que ven cómo sus citas se retrasan o sus recetas no son procesadas.
Por su parte, el personal médico y de enfermería debe lidiar con la acumulación de tareas administrativas que se generan durante la caída y que deben ser regularizadas una vez que el sistema vuelve a estar operativo, lo que supone un «doble trabajo» que se extiende durante días tras la resolución técnica de la incidencia.
La organización AMYTS ha denunciado que estas situaciones generan una «sobrecarga inasumible» y un sentimiento de indefensión profesional. El facultativo se ve obligado a alargar su jornada para poner al día el trabajo clínico no registrado, a menudo sin compensación económica o de tiempo, lo que erosiona aún más la moral de unos equipos ya castigados por la precariedad de recursos.
Propuestas de los profesionales para la resiliencia del sistema
Ante la ineficacia de las respuestas institucionales, las sociedades médicas y sindicatos han formulado propuestas concretas para mejorar la resiliencia del sistema ante futuros fallos. Estas medidas buscan crear un «colchón de seguridad» que permita mantener la atención sanitaria mínima incluso en ausencia de conectividad digital.
- Planes de contingencia validados: Implementación de protocolos que permitan trabajar de forma independiente del sistema central, con bases de datos locales temporales que se sincronicen una vez restablecida la conexión.
- Vías alternativas de derivación: Habilitación de formularios digitales ligeros o sistemas analógicos rápidos para derivaciones prioritarias a hospitales, evitando que un paciente urgente quede bloqueado por un error de software.
- Automatización de renovaciones: Sistema de prórroga automática de recetas crónicas y bajas laborales en caso de caída detectada del servidor central por más de una hora, evitando el peregrinaje de pacientes entre farmacia y centro de salud.
- Transparencia Informativa: Creación de un «semáforo de estado del sistema» público y en tiempo real para profesionales y ciudadanos, similar a los que utilizan las grandes plataformas tecnológicas, para evitar malentendidos y conflictos en las salas de espera.
Página 3 / 4



