La 74 edición de Zinemaldia Donostia concluyó anoche con el anuncio del Palmares y la entrega de premios. El veterano director británico Mike Leigh, que a sus 86 años no acudió al festival por razones de salud, fue el gran ganador de la competición oficial alzándose con el premio Concha de oro a la mejor película y con dos premios más, el de mejor guion, y el de mejor actor o actriz protagonista (ex Equo) para Kate O’Flynn.

Premio compartido con la actriz noruega Asta Kama August (hija del cineasta Bill August) por su papel en «Growt of the soil» de Han Petter Moland. La película noruega se alza también con el premio de mejor fotografía para Oskar Dahlsbakken.

El premio a la mejor interpretación de reparto ha sido para Javier Camara, por «Cinco minutos mas» película española de Javier Ruiz Caldera.

Si la concha de oro fue para el más veterano cineasta de esta competición, el premio especial del jurado ha ido a una excelente ópera prima de Ah Biao por «Border» (Bian Ying), cineasta chino afincado en Bangkok.

El premio concha de plata al mejor director es para la sueca Amanda Kernell por «Brace your heart». El premio a la mejor música original para el compositor Amine Bouhafa en la película francesa «7h40 ce matin là,Milo» de Nicole García.

Los dos premios del público son para «La bola negra» de los Javis Calvo y Ambrosi, y para «Naza» de Yuhal Abraham y Rachel Szor, película israelí producida en el Reino Unido, que denuncia con valentía el genocidio en curso en Gaza, Cisjordania y Líbano, película que fue acogida aquí con entusiasmo y muestras de solidaridad en la sala con el pueblo palestino.

En la sección Horizontes latinos, la película galardonada ha sido la argentina «La ilusión del verano sin fin» de Alessandra Sanguinetti, y una mención especial para «Moscas» del mexicano Fernando Eimbcke.

El premio Irizar al cine vasco fue para la película documental «Txkun Txakur» de la vasco francesa Ella Oliar Inés. El premio de nuevos directores se lo lleva la alemana «Body of glass» opera prima de Noemi Ada.

Hasta aquí lo esencial de esta lotería de premios que se denomina Palmarés oficial. Les invito a consultar el portal de Zinemaldia para ver la totalidad de los numerosos premios paralelos que otorga este certamen.

ZInemaldia 2026 una amplia oferta cinematográfica

En nueve días el festival de San Sebastián ha proyectado 263 películas (201 largometrajes) procedentes de 47 países, en veintiocho salas de cine, a razón de 66 proyecciones por día. Si apunto este dato estadístico es solo para hacer comprender a nuestros lectores la imposibilidad de ver todo en este festival. Cada acreditado, al igual que el publico en general puede optar por ver un festival u otro. «Cada cual puede hacerse su propio festival», como le gusta decir a Jose Luis Rebordinos, quien pasa el testigo ahora a la nueva directora Maialen Beloki, primera mujer a la cabeza de Zinemaldia en sus 74 años de historia.

Personalmente he visto buena parte de la competición y otras en secciones paralelas como Horizontes latinos, o bien homenajes diversos. Pero no todas las que figuran en el Palmarés. Digamos que en mi intuición al programar previamente las veintitrés películas a ver, acerté el premio gordo pero menos la pedrea en esa lotería. La película china y la de Mike Leigh figuran en efecto entre lo mejor que vimos aquí, aunque en «mi festival» hay otras que han sido omitidas y algunas premiadas con la que no comparto el entusiasmo de los jurados.

«Tender loving car» (cuidados paliativos) de Mike Leigh

Una merecida concha de oro para este brillante y veterano cineasta británico Mike Leigh, quien no es simplemente un reconocimiento de su carrera, sino un verdadero premio a esta que se anuncia probablemente como su última película, según sus propias declaraciones a la prensa.

Con ese estilo propio y reconocible que tiene su filmografía, marcada siempre por una temática humanista y social, y por un método de trabajo que deja tiempo para la improvisación y esmerado trabajo con sus actores, Mike Leigh nos habla aquí con mucho humor y gravedad de eso que llamamos el fin de la vida, pero también de la vida misma.

Los diálogos entre sus dos actrices principales, Kate O’Flynn y Alice Bayle Johnson, trabajadoras sociales, con los padres de una de ella, son una bocanada de aire fresco, de buen sentido del humor y espíritu crítico, como una llamada de esperanza en este mundo cada vez más deshumanizado. Su película nos habla de todo lo que nos preocupa a diario: el futuro de las nuevas generaciones, la condición de la mujer, la deterioración de los servicios públicos, la pauperización de sectores cada vez mayores de la sociedad en un futuro que amenaza el bienestar social en aras del egoísmo, la injusticia, la intolerancia y el racismo.

En la filmografía de Mike Leigh, «Cuidados paliativos» suena casi a película testamento, a un brillante y ultimo adiós. La imagen final del viejo paciente que se escapa del hospital al comienzo del film, sentado en la calle mirándonos a los ojos, frente a la cámara, se confunde en cierto modo con la mirada del autor que interpela al espectador sobe todos y cada uno de los temas abordados. Un cálido llamado contra la indiferencia.

En un mensaje de agradecimiento dirigido al festival el cineasta británico que padece de una enfermedad que afecta su movimiento muscular anunció: «probablemente esta será mi ultima película». Decimoquinto largometraje de una filmografía que tiene tan geniales títulos como: «Naked», «Vera Drake», o «Mr Turner»

«Bian Jing» (Border) del chino Ah Biao , brillante y depurada ópera prima

«Bian ying» que podemos traducir como límite o frontera, es una película de ficción que se sitúa en una explotación minera al norte de China, cerca de la frontera con Mongolia. Su estética, su dirección de actores y su planteamiento radical, con pocos diálogos y respetuoso de los silencios y de un tiempo pausado a contrapelo de la histeria de los planos cortos y del montaje rápido que invade a menudo las pantallas, me ha hecho pensar inmediatamente en ese maestro del cine francés que fue Robert Bresson.

Sus actores, como en el cine de Bresson, huyen de toda interpretación psicológica, son «modelos» mas que intérpretes, su puesta en escena con largos planos secuencia nos invitan a descubrir un mundo cruel y oscuro en esa región fronteriza, en donde un joven minero visita asiduamente a una misteriosa joven de origen mongol obligada a prostituirse, atrapada por una red de proxenetas.

Un colega al salir de la proyección comentaba que la película le hacia pensar en el finlandés Aki Kaurismaki. Su tono cáustico y al mismo tiempo patético y humano tiene en efecto puntos en común con aquel. No es el cine que el turismo chino pondrá como propaganda para visitar el país. La película, que incluye además tres secuencias de sexo como nunca ha filmado el cine chino hasta hoy, está prohibida en China y ha llegado a San Sebastián bajo pabellón de Hong Kong, Corea del Sur y EEUU.

Esa arriesgada apuesta de Ah Biao muestra una región minera dejada de la mano de Dios, explotación atroz y crimen organizado, relaciones incestuosas y prostitución, pero sin privilegiar el convencional relato cinematográfico. Su cámara busca acercarse de otra manera a la emoción y a la razón del espectador a través de esos personajes frustrados y carentes de futuro que vamos descubriendo poco a poco. El titulo dice el director «no señala tanto un limite político, sino la distancia inquebrantable entre las personas».

Aunque es un primer largometraje en la carrera de Ah Biao, cabe subrayar que este cineasta chino tiene ya en su haber diez años en la profesión, como cámara y director de fotografía en diversos proyectos.

«Mi festival» algunas cosas que vi y otras que no tuve tiempo de ver

Entre las veintitrés películas que he visto, algunas fueron decepción y otras buenas sorpresas, premiadas o no, poco importa. Volví a ver con placer los homenajes a «El desencanto» de Jaime Chavarri, o a ese clásico del cine vasco que es ya hoy «Ander Eta Yul» de Ana Díez, una producción de Angel Amigo, con música de Pascal Gaigne, prolífico compositor de numerosas películas en el cine vasco y español.

Fuera de concurso «Bucking fastard» la película del veterano Werner Herzog, merece ser descubierta, sobre la singular historia de dos hermanas gemelas tan excéntricas como desconcertantes. Interpretadas por Kate y Roney Mara.

En la competición la película de Nicole Garcia «Milo,7h40 ce matin là», premiada por su música, merecía a mi juicio mejor fortuna. Me parece excelente su guion y brillante la interpretación de sus dos protagonistas: Marion Cotillard y Theodore Pellerin.

Entre las olvidadas del palmarés son muy estimables y de gran calidad cinematográfica películas como la japonesa «En la habitación de mi padre» (Muyo no hito) minimalista y poética ópera prima de la escritora japonesa Maha Harada.

«Artakalan», de la veterana cineasta turca Yesim Ustaoglu, a la manera de un viaje de tono documental a través de la Turquía profunda, la película filma en paralelo el itinerario de una pareja en crisis, ella poetisa y el músico. Una excelente sorpresa de esa competición.

«Glaxo», del argentino Benjamín Naishtat, quien estaba presente también con un documental en Zinemaldia «Pedro en el país», y quien en el registro de la ficción como en el documental, se interesa por la Argentina de los años cincuenta cuando Perón es derrocado por un golpe de estado militar.

«Geister» una original tragedia romántica del germano turco Fatih Akin, en la que el fantasma de la joven amante fallecida se invita en los sueños y en el sentimiento de culpabilidad del protagonista. Una sensible reflexión sobre el duelo y las ausencia del ser querido.

En la sección Horizontes Latinos no tuve tiempo de ver la premiada «La ilusión del verano sin fin», de la argentina Alessandra Sanguinetti. Pero vi en cambio «Moscas», del mexicano Fernando Eimbcke, quien se alza con una mención especial. Cineasta mexicano que desde sus comienzos con «temporada de patos» (2004) reincide en un cine minimalista y neorealista en blanco y negro con anónimos personajes de profunda humanidad, como aquí los de ese niño con su padre en una pensión, en donde va lograr cambiar el carácter de la huraña dueña. Una interpretación que parece inspirada en ese gran clásico que es «el chico» de Chaplin.

En Horizontes Latinos quiero destacar películas como «Narciso» del paraguayo Marcelo Martinesi, cuya acción se sitúa en el Paraguay de 1959, cuando la atroz dictadura de Stroessner reprime violentamente toda oposición, asesinando a los homosexuales. Evocación del personaje de Narciso joven animador de musica asesinado que intentaba dar vida en la radio al rock and roll junto a la tradicional musica paraguaya. Particularmente interesante la reconstrucción en esta ficción de aquel universo radiofónico hoy desaparecido.

De relieve «El deshielo» de Manuela Martelli, que con claves de cine de género aborda el tema de los desaparecidos en la sociedad chilena post pinochetista de 1992, en el momento en que el pabellón chileno en la Expo de Sevilla exhibía un gigantesco pedazo de iceberg.

«Chicas tristes» de la mexicana Fernanda Tovar, evoca a través de la amistad entre dos adolescentes amigas de un equipo de natación, la cuestión de la violación, en una primera relación sexual al comienzo ambigua pero forzada o no consentida.

«La perra» de la chilena Dominga Sotomayor, brillante interpretación de Manuela Oyarzun (premiada ya en la quincena de realizadores de Cannes), que muestra el estrecho vinculo que se establece entre una mujer y Yuri una perra callejera en el marco casi documental de una comunidad de pescadores que viven de la pesca de algas. Una sabia mezcla de actores y de no profesionales.

Julio Feo Zarandieta
Periodista profesional en Francia desde 1976. He trabajado durante 35 años como periodista (Responsable de edición y critico de cine) en el servicio en castellano de Radio Francia Internacional. Pero también como corresponsal en París de diversos diarios y semanarios españoles y critico en Cine Classics (canal plus). Jubilado desde el 2013, escribo ahora en Periodistas en español y en Aquí Madrid. Miembro del Sindicato Francés de la critica de cine y de Fipresci, he cubierto numerosos festivales de cine internacionales, muy especialmente Cannes y San Sebastián. Militante antifranquista en los años sesenta, resido en Francia desde 1974, fecha en que me acordaron el asilo político. Hoy en día tengo la doble nacionalidad hispano francesa.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe un comentario
Escribe aquí tu nombre