La agencia de Naciones Unidas advierte que la destrucción de escuelas, los desplazamientos forzosos y la falta de materiales dificultan el acceso a la educación en Gaza. Para los menores afectados por la guerra, recuperar el aprendizaje también supone disponer de un espacio de acompañamiento, apoyo psicosocial y cierta estabilidad cotidiana.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha reclamado que se garantice el derecho a la educación de los niños y niñas de Gaza, pese a la destrucción de las infraestructuras escolares y las dificultades para habilitar espacios seguros.
En un texto remitido a este medio, la organización subraya que volver a la escuela significa mucho más que reanudar las clases. Muchos menores han perdido familiares y amigos, han abandonado sus hogares en repetidas ocasiones y han presenciado la destrucción de los lugares que formaban parte de su vida cotidiana.
«Para muchos niños y niñas, no existe una normalidad a la que simplemente regresar», señala la agencia.
La educación en Gaza, entre los daños y el desplazamiento
UNRWA sostiene que la educación no puede reparar las pérdidas sufridas por los menores, pero sí proporcionarles un entorno donde sentirse acompañados, recibir apoyo y mantener la continuidad del aprendizaje.
Las posibilidades de recuperar la actividad escolar están condicionadas por el estado de los edificios. Una evaluación difundida por UNRWA en agosto de 2025, basada en imágenes de satélite recopiladas el mes anterior, estimó que el noventa y siete por ciento de los centros escolares de Gaza presentaba algún grado de daño.
Según aquel análisis, 518 de los 564 edificios escolares necesitarían una reconstrucción completa o importantes trabajos de rehabilitación para volver a funcionar. Además, parte de las instalaciones disponibles se utiliza como refugio para familias desplazadas.
Esta situación obliga a buscar espacios alternativos y a adaptar los métodos de enseñanza. La organización advierte también de la escasez de materiales y de las dificultades para acceder a determinados centros.
Espacios temporales y enseñanza a distancia
Ante la imposibilidad de recuperar con normalidad la enseñanza presencial, UNRWA ha habilitado espacios temporales de aprendizaje y programas educativos a distancia.
En enero de 2026, la agencia informó de que más de 66.000 menores recibían enseñanza en estos espacios provisionales, mientras cerca de 300.000 participaban en modalidades digitales. Estas iniciativas pretenden preservar el vínculo con la educación en un contexto marcado por los desplazamientos y la falta de instalaciones operativas.
La organización defiende que las aulas, incluso cuando se instalan en emplazamientos provisionales, pueden ofrecer una rutina y un entorno de apoyo. «Volver a sentarse en un aula puede parecer algo pequeño. No lo es», afirma el comunicado.
La UNRWA ha hecho públicos tres testimonios de menores gazatíes:
Abd al-Rahman al-Athamna
10 años
«Cuando íbamos en la escuela antes de que empezara la guerra, solíamos ir a la escuela para aprender y divertirnos. Salíamos al recreo, y luego volvíamos a entrar a clase, y luego nos íbamos a casa. Nos solían enseñar y luego continuabamos nuestros días. Pero cuando empezó la guerra, la educación se detuvo»
Lamis Osama al-Baa
13 años
«En los días normales, solía ir andando al colegio con mi amiga y hablábamos por el camino. Solíamos disfrutar de los días normales. Solíamos jugar. Y cuánto me gustaba aprender y jugar. Los días normales, antes de la guerra, parece que han sido un sueño que tuve. Pero los días de ahora parecen reales. Me siento como si hubiera nacido aquí»
Sama Abu Abdu
12 años
«Tuvimos que desplazarnos la escuela donde solíamos estudiar. Solíamos jugar en el patio de la escuela, pero ahora está lleno de tiendas de campaña debido a la guerra. Solía haber agua potable y limpia disponible aquí. Mi aula tenía sillas y escritorios. Ahora, no queda nada. Ahora está lleno de gente y dormimos en las aulas. También dormimos en las tiendas de campaña. Antes nos gustaba mucho la escuela»




