Uno de cada tres adultos se enfrenta a la COVID-19 en su forma más grave, sobre todo, si son fumadores, aunque actualmente no estén afectados y sean población sana.

El estudio realizado en Estados Unidos muestra cómo fumar es el primer factor de riesgo para sufrir la forma grave de coronavirus entre la población que actualmente no está afectada.

Ni ser joven protege de la enfermedad ni tampoco sentirse bien en la actualidad nos evita padecer la versión más compleja de la COVID-19. Esta es la conclusión a la que han llegado los investigadores que han examinado a ocho mil cuatrocientas personas cuyas edades están comprendidas entre los dieciocho y los veinticinco años. En cualquier caso, la conclusión era que el 33 por ciento en el caso de los varones y 30 por ciento en el caso de las mujeres, padecerían la versión grave del Sars CoV-2.

Aunque, aparentemente, en el estudio se sigue reflejando que las personas mayores son las más vulnerables, sobre todo, si tienen o padecen enfermedades crónicas, la brecha actualmente se está reduciendo, dado que el incremento de los contagios y los casos que debutan incluyen también a adultos jóvenes e incluso a niños.

Los investigadores han determinado la vulnerabilidad de los pacientes según estén afectados de diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades autoinmunes u obesidad, tabaquismo o enfermedades hepáticas.

Este trabajo ha quedado reflejado en la revista Journal of Adolescente Health* y revela de forma interesante cómo afecta el tabaquismo a los pacientes afectados por COVID-10, en la toma grave.

El tabaquismo está asociado con una mayor probabilidad de progresión de COVID-19, incluyendo una mayor gravedad de la enfermedad, admisión en la UCI o muerte”, explica Adams (una de las principales investigadoras). “Fumar puede tener efectos significativos en los adultos jóvenes, que típicamente tienen bajas tasas para la mayoría de las enfermedades crónicas”.

Si reducimos el tabaquismo y el uso de cigarrillos electrónicos entre adultos jóvenes, se disminuye la vulnerabilidad a las enfermedades graves.

*Referencia: 

Sally H. Adams, M. Jane Park, Jason P. Schaub, Claire D. Brindis, Charles E. Irwin Jr. ‘Medical Vulnerability of Young Adults to Severe COVID-19 Illness—Data From the National Health Interview Survey’. Journal of Adolescent Health, 13 de julio de 2020.

Periodista. Doctora en Ciencias de la Información. PhD. Máster en Dirección Comercial y Marketing. Fotógrafo. Consultora de Comunicación Socia directora LOQUETUNOVES.COM; Presidenta de D.O.C.E.( Discapacitados Otros Ciegos de España); Secretaria General del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD); Miembro del CEDDD autonómico de la Comunidad de Madrid; Miembro del Consejo Asesor de la Fundación López-Ibor; Miembro del Comité de Ética de Eulen Sociosanitarios; Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland); exdirectora del diario Qué Dicen. Divulgadora científica, comprometida con la discapacidad y la accesibilidad universal. Embajadora de honor "Ñ". Representante en EASPD Europe del CEDDD Inclusive Life

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