Como consecuencia de la decisión unánime del Ministerio de Sanidad y los consejeros de Salud de todas las comunidades autónomas de prohibir el consumo de tabaco en público si no se puede respetar una distancia de seguridad mínima de dos metros, casi uno de cada cinco españoles solo podrá fumar en su domicilio.

Así lo ponen de manifiesto los datos recabados por Servimedia del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc) sobre consumo de tabaco en España y de los datos sobre población de 2019 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Las medidas sanitarias aprobadas este viernes en una reunión extraordinaria del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud contemplan restricciones para tratar de reducir el contagio de Covid-19 en España, tras varias semanas de intenso crecimiento hasta registrarse casi tres casos nuevos en 24 horas.

La prohibición de fumar en público si no existe la distancia de seguridad suficiente, es una de las novedades, implantada en primer lugar por Galicia y Canarias que shora se extiende al resto del país tras las medidas anunciadas el viernes por el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Son medidas de prevención que se toman en un contexto de pandemia y en el que los fumadores diarios y ocasionales en España apenas suman el 24,3 por ciento del total, según datos del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc). Es decir, aproximadamente el 76 por ciento de la población española no habría fumado nunca o serían exfumadores.

La nueva limitación tendrá una mayor incidencia en aquellas personas entre los 25 y los 44 años, el grupo de edad que presenta un mayor porcentaje de fumadores. De los 25 a los 34 años, los hombres suponen el 33 por ciento y las mujeres el 24. De los 35 a los 44 años, las cifras son parecidas, y reflejan que los fumadores varones representan el 32 y las mujeres el 25 por ciento. En cualquier caso, los hombres de estos dos grupos de edad que consumen tabaco superan en porcentaje a las mujeres, quienes como máximo apenas llegan a un 26 por ciento.

Por comunidades autónomas, las que presentan mayor número de fumadores en relación con su población son las Islas Baleares (20,8 por ciento), Comunidad Valenciana (20,7 por ciento), Castilla-La Mancha (20,5 por ciento), Asturias (20,5 por ciento) y Aragón (20,3 por ciento). Estas regiones se encuentran por encima de la media del país, que se sitúa en un 18,5 por ciento.

En contraposición, Melilla (13,5 por ciento), Galicia (15,5 por ciento), Comunidad de Madrid (15,8 por ciento), País Vasco (16 por ciento) y La Rioja (16,4 por ciento) son las cinco comunidades con menor porcentaje de fumadores, lo que las sitúa por debajo de la media en consumo de tabaco en España.

El riesgo del tabaco

Aunque el consumo de tabaco no alcanza grandes cifras en el conjunto del país, expertos como la neumóloga y secretaria general de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), Carmen Diego, advierten de que fumar sin mantener una distancia social de dos metros puede aumentar el riesgo de contagio en caso de que el fumador tenga el virus.

La fuerza con la que un fumador exhala el humo del cigarro aumenta también la distancia a la que viajan las gotas microscópicas con el virus y la posibilidad de contaminar superficies, tal y como explicó a Servimedia la doctora. Así las cosas, existe un mayor riesgo de autocontagio, porque «el fumador se lleva con más frecuencia las manos a la cara y puede hacerlo unas 200 o 300 veces más».

Los expertos coinciden en que medidas de prevención como la referente al tabaco supone una medida más que debe de ir acompañada de otras, como el lavado de manos y el respeto de la distancia social.

Por otra parte, el médico y especialista en medicina preventiva responsable de Prevención en la Aecc, Sebastián del Busto, opina que, más allá de las medidas tomadas en cuanto al tabaco por la pandemia, «se nos olvida que el humo del tabaco contiene sustancias tóxicas» y aparte del contagio del coronavirus, «puede generar muchísimas enfermedades».

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