Uno de cada tres adolescentes en la Comunidad de Madrid hace un uso problemático de Internet y las redes sociales, y uno de cada cinco podría tener cierta dependencia de los videojuegos, según el informe Impacto de la Tecnología en la Adolescencia. Relaciones, Riesgos y Oportunidades elaborado por Unicef Comité de Madrid.

El estudio recoge las opiniones de más de tres mil adolescentes de veintiún centros educativos de la Comunidad de Madrid estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), de los que el 91,3 por ciento se conecta a Internet todos o casi todos los días. Si bien reconocen que la red les hace sentir alegría (97,7 por ciento), relajación (84 por ciento) o diversión (82,7 por ciento), también se desprenden datos preocupantes. 

Así, el 41,4 por ciento de los encuestados asegura haber recibido alguna vez mensajes de contenido erótico o sexual, uno de cada diez ha recibido –a través de redes, chats, Internet o videojuegos- una proposición sexual por parte de un adulto, y uno de cada cinco podría estar sufriendo ciberacoso. Los propios adolescentes identifican el ciberacoso, la sextorsión o el acceso a contenidos inadecuados como los principales riesgos que presenta la tecnología.

También preocupan el juego y las apuestas online. Se estima que ocho mil estudiantes de ESO en la Comunidad de Madrid lo han hecho alguna vez en su vida; el 44,4 por ciento dice que su motivación fue ganar dinero. Y, aunque un 27 por ciento de los encuestados asegura tener discusiones con sus padres, madres o cuidadores por la tecnología al menos una vez a la semana, el informe constata que solo al 27,3 por ciento sus padres ponen límite o normas sobre el uso de Internet o las pantallas.

«El uso problemático de Internet y las redes afecta al día a día de los adolescentes y sus familias, ya que impacta en su bienestar, salud mental, convivencia e, incluso, en su satisfacción con la vida», ha explicado Nacho Guadix, responsable de educación de UNICEF España.

Entre las recomendaciones reflejadas en el informe UNICEF Comité de Madrid recuerda que es fundamental promover un uso seguro de la tecnología para proteger a los niños, niñas y adolescentes, así como para garantizar el cumplimiento de sus derechos también en el entorno digital, además de las siguientes:

  • La necesidad de que las familias cuenten con herramientas y apoyo para poder ejercer su labor educativa y de acompañamiento.
  • Promover la importancia del sistema educativo como ámbito clave para adquirir las pautas y herramientas necesarias para manejarse en Internet.
  • Que los propios adolescentes reciban la información necesaria tanto para poder comprender los riesgos como para poder denunciar situaciones de abuso.
  • Contar con políticas más contundentes por parte de las instituciones para la protección de niños y su imagen en la red.
  • La industria tecnológica tiene que garantizar la protección de los adolescentes a través de, por ejemplo, recomendaciones claras de uso y privacidad.

El Estudio Impacto de la Tecnología en la Adolescencia. Relaciones, Riesgos y Oportunidades (un estudio comprensivo e inclusivo hacia el uso saludable de las TRIC) cuenta con una versión estatal que recoge las opiniones de más de 50.000 adolescentes de 265 centros de Enseñanza Secundaria Obligatoria de titularidad pública, privada y/o concertada de las diecisiete comunidades autónomas de España, que han participado de manera voluntaria, con todas las garantías de confidencialidad y protección de los datos recopilados. Los datos fueron recogidos entre noviembre de 2020 y marzo de 2021, a través de un cuestionario online en las propias aulas. 

Con motivo del lanzamiento del estudio el pasado mes de noviembre, se puso en marcha la campaña de sensibilización #SuMayorInfluencer, dirigida a padres y madres de niños que acaban de entrar en Internet o que están a punto de hacerlo, con el objetivo de proponer a las familias una guía para que acompañen a sus hijas e hijos en esa vida digital que ahora comienzan.

Los editores de Aquí Madrid valoran las informaciones y artículos recibidos en la redacción con criterios profesionales y tienen la obligación de cumplir con la política editorial del periódico sobre buenas prácticas profesionales.

Deja un comentario