Un médico deberá pagar 31 118 euros a una paciente por mala praxis en una intervención de recambio de prótesis mamarias que se llevó a cabo en una clínica privada en Madrid en el año 2014.

María (nombre ficticio) asegura que en los últimos años ha sufrido mucho, no sólo por los daños físicos y psicológicos generados a raíz de la operación, también por el desgaste de la lucha en los tribunales.

La paciente, María, se sometió el 1 de agosto de 2014 a un recambio de la prótesis mamaria izquierda que llevaba desde el año 2004, después de que en marzo de ese mismo año se detectase su rotura en una resonancia.

El resultado fue que la nueva mama implantada era de un tamaño superior y colocada por encima del nivel debido del torso en comparación a la mama derecha, provocando dolores crónicos y constantes.

«Me sentía indignada»

De hecho, María afirma que después de la intervención tuvo el pecho izquierdo de color negro, y la única medida que se tomó fue la toma de antiinflamatorios durante los tres meses posteriores, en los que «me sentía indignada y los dolores eran insoportables».

Además, añade que, después de la intervención, no tuvo ninguna revisión con el doctor condenado ahora.

Asimismo, tuvo dolores pues «no podía respirar bien, debido a que durante la operación uno de los músculos que ayuda en la respiración, el serrato, lo metieron dentro de la bolsa de la prótesis, lugar que no le correspondía». Debido a esa intervención estuvo durante dos meses en reposo con drenaje.

Mala praxis

Por ello, la defensa de María alegó que hubo mala praxis, mientras que el abogado del acusado declaró que los efectos sufridos se debían a una «contractura capsular», complicación que se encontraba reflejada en el documento de consentimiento informado.

Pero a lo largo del proceso judicial, el perito acreditó que «no había existido contractura capsular alguna, sino una mala posición de las prótesis».

Para María la vida cambió, pues algo tan sencillo y corriente como ponerse una camisa con un ligero escote le costaba mucho porque «me daba vergüenza, siempre me tapaba porque me había dejado deformada».

Además, señala que tuvo un bulto en el pulmón «y no me podían hacer una biopsia porque la zona donde estaba localizado era muy complejo para llegar», por lo que se le hizo una vigilancia mediante TAC. No se sabía qué era, si un residuo de la prótesis u otra dolencia.

Al final resultó ser un nódulo pulmonar, fuera de peligro, pero para ella lo peor era la «incertidumbre y el no saber qué era».

«Estoy viva de milagro».

Su infierno no terminó ahí, pues se tuvo que someter a otras dos operaciones que ella costeó para arreglar la mala praxis, pero asegura que se siente «incluso afortunada, porque estoy viva de milagro».

No obstante, se confiesa «defraudada por el sistema sanitario y el jurídico», porque «si perdía el litigio sería yo quien tuviese que pagar treinta mil euros a la Justicia».

Además, cree que «todo vale por dinero en este mundo y al final todo se corrompe», y afirma que «he hecho lo habido y por haber en esta batalla» pero todo es porque «no quiero que nadie más pase por esto».

La sentencia ha sido recurrida a la Audiencia Provincial de Madrid ya que de los ochenta mil euros que solicitaba la defensa de María, el acusado ha sido condenado a pagar 31 118 euros.

El acusado no ha reconocido la mala praxis

Por otro lado, su abogada, Julia García Domínguez, con despacho en Gardom & Asociados, adscritos a los Servicios Jurídicos del Defensor del Paciente, sostiene que el médico acusado no ha reconocido la mala praxis ni se ha disculpado con su cliente.

En cuanto a sus familiares, María afirma que sus hermanos piensan que ella ha cambiado en este tiempo por la batalla judicial y que no creían que el proceso fuese a durar tanto tiempo.

A pesar de los malos momentos afirma que «aún cree en la buena gente» y que aunque haya tenido una mala experiencia «hay médicos muy buenos».

Intento aprender siempre de lo que leo, veo y escucho. Prestar atención a los problemas de las personas y contarlo de la mejor forma posible es mi objetivo como profesional. Mi otra pasión es el cine.

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