Esta entrada del Observatorio Trump, escrita en España la mañana del 19 de septiembre tras la jornada política estadounidense del día 18, recoge un anuncio cuyo alcance práctico sigue sin concretarse. El presidente Donald Trump dijo el viernes que prohíbe el acceso a la Casa Blanca a la cadena CNN, la cadena MS NOW y el diario digital Politico. Lo hizo en una publicación en su red social, con efecto «inmediato», y añadió que otros medios «seguirán», según PBS News.
El anuncio no detalla cómo se aplicará. La corresponsal de PBS News en la Casa Blanca, Liz Landers, explicó que el presidente reconoció que no había un motivo concreto para hacerlo ese día, que no sabía cuándo se retirarían las acreditaciones y que quiere que el veto llegue todo lo lejos que sea posible. Según Axios, la cadena CNN seguía trabajando desde la Casa Blanca poco después del mensaje.
El precedente inmediato es el de la agencia Associated Press, a la que la Casa Blanca apartó en febrero de 2025 de los actos de aforo reducido y del avión presidencial por no seguir la decisión de Trump de rebautizar el golfo de México, según PBS News. La agencia demandó y el caso continúa abierto. Axios recuerda que el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D. C. ha establecido que, una vez que la Casa Blanca abre instalaciones generales a la prensa, no puede negar el acceso de forma arbitraria, aunque el año pasado, en una decisión dividida, reconoció al Ejecutivo más margen en espacios restringidos. Además, el veto a CNN podría alterar el tradicional grupo de cinco cadenas de televisión que acompaña al presidente, el llamado «pool».
CNN respondió que respalda a su equipo y que, si el veto se aplica, será «un ataque ilegal» contra un derecho constitucional, según PBS News. Politico aseguró, según The Hill, que defenderá con firmeza sus derechos amparados por la Primera Enmienda. La Freedom of the Press Foundation afirmó, según PBS News, que cuesta imaginar una violación más evidente de esa enmienda. La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Jacqui Heinrich, sostuvo, según NBC News, que los periodistas señalados son «singularizados por hacer su trabajo».
La crítica no ha venido solo de la prensa. Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca con el presidente George W. Bush y hoy colaborador de Fox News, coincidió con Trump en que varios medios que cubren la Casa Blanca son parciales, pero sostuvo que vetarlos no es la solución y propuso abrir el «pool» y la sala de prensa a los medios conservadores, según The Hill. Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, escribió en redes sociales que «Donald Trump acaba de hacer lo que han hecho los dictadores a lo largo de la historia», según Axios.
La respuesta vuelve a mostrar dos planos de oposición que conviene no confundir: la oposición democrática amplia, formada aquí por asociaciones de prensa, defensores de la libertad de expresión y voces conservadoras que rechazan el veto sin renunciar a sus críticas a los medios, y la oposición formal del Partido Demócrata, representada por Schumer.
A mes y medio de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, el anuncio llega, según NBC News, en un momento en que la aprobación de Trump se ha debilitado y los demócratas ganan ventaja en las encuestas de numerosas contiendas clave.
Que las críticas procedan también del ámbito conservador dificulta presentar el asunto como una disputa solo partidista.




