
La noticia del día en España, por lo que se refiere a Latinoamérica, es posiblemente, la huida de Flávio Bolsonaro -candidato a la presidencia de Brasil y barrido electoralmente por Lula da Silva– a Estados Unidos, pasando por Argentina y Ecuador, acusado de pertenecer a una trama de blanqueo y requerido por la justicia brasileña para entregar su pasaporte.
Es posible que no se hubiera producido la huida si este miembro del clan Bolsonaro hubiera ganado las elecciones y también nos da una idea de para qué quería ser presidente de Brasil. En cualquier caso, la victoria de Lula facilita su participación en la Treinta Cumbre Iberoamericana.
Y por lo que se refiere a la Cumbre, que se celebra en Madrid los días 4 y 5 de noviembre, fue muy importante la información comunicada ayer, en un desayuno informativo de Europa Press, por Andrés Allamand, secretario general iberoamericano (SEGIB), quien además de su crítica al euroescepticismo afirmando la necesidad de una Alianza entre Europa y Latinoamérica para reconfigurar el orden mundial, se refirió a distintos aspectos de la Cumbre.
Por lo que se refiere a la asistencia de los mandatarios, habló de la posible presencia de catorce presidentes, con la duda de Milei o Sheinbaum. Si se confirma este dato, no cabe duda que la cita iberoamericana tendrá una asistencia «contundente» y los resultados más concretos en veinte años. En cualquier caso, están confirmados «todos los ministros» de Asuntos Exteriores y, entre ellos, por supuesto, Félix Plasencia (Venezuela) y Bruno Rodríguez (Cuba). No se espera la presencia de Daniel Ortega (Nicaragua), ni la de Abelardo de la Espriella (Colombia) y está en duda Yamandú Orsi (Uruguay) por la visita del Papa un día después de la Cumbre.
A la Cumbre están invitados también el secretario general de Naciones Unidas (ONU) António Guterres y el presidente del Consejo Europeo Antonio Costa. Así mismo acudirán a la cita países observadores como India, Turquía y Angola, que «pueden aportar mucho» a la reunión y que ven «a la comunidad iberoamericana como un actor internacional». Para Allamand la Cumbre de Madrid va a servir para «reafirmar el valor del orden multilateral basado en reglas», en el momento en que más se está cuestionando el mismo.
La Cumbre aprobará una Declaración en la que sobresalen los asuntos siguientes:
- Red de respuesta ante desastres naturales, «urgente», para coordinar mejor las respuestas a las cada vez más acuciantes crisis climáticas; incluso, podía establecerse una secretaría técnica en la SEGIB.
- Programas de movilidad académica. La Cumbre prevé alumbrar el «embrión» de un intercambio al estilo Erasmus. Los actuales acuerdos bilaterales, dejan fuera a varios países de la región. La movilidad debe «fluir» y las notas de corte de los estudiantes deben reconocerse en otros países de la región
- Carta para potenciar el sector de los Cuidados. Ante la situación social, en la que predomina la desigualdad y cuando la mujer se incorpora al mercado laboral, Allamand ha avanzado que se aprobará una Carta Iberoamericana de los Cuidados para apoyar a un sector que recae sobremanera sobre las mujeres.
Para todo ello, la SEGIB tiene que ser más fuerte y hacer un seguimiento de los compromisos en esta Cumbre, con la ayuda de otras instituciones.
Ojalá que lo afirmado en esta intervención por Allamand se cumpla, porque supondría dar continuidad a las Cumbres Iberoamericanas y, además, confirmaría la importancia del trabajo desarrollado por Allamand y sus colaboradores en la SEGIB y por Albares y los suyos en el MAEC.



