La ausencia de diálogo del Gobierno de la Comunidad de Madrid que preside Isabel Díaz Ayuso y su negativa a devolver derechos a los trabajadores lleva a la Sanidad madrileña a su tercera jornada de huelga general, informa el Sector Salud y Servicios Socio-Sanitarios UGT Servicios Públicos Madrid.

El secretario del Sector, Julián Ordóñez Ropero, recuerda que ha transcurrido un mes desde que los sindicatos mayoritarios de la Sanidad Pública madrileña convocaron la primera jornada de huelga en el Servicio Madrileño de Salud (hospitales, centros de salud y SUMMA112) y el Gobierno de Ayuso «no se ha reunido ni negociado ‘nada’ para desatascar el conflicto», y sostiene que esta «deriva autoritaria y el desprecio hacia la labor de los profesionales que hacen posible la sanidad excelente en Madrid es una estrategia premeditada para su deterioro» y posterior privatización.

El objetivo de los representantes de los trabajadores es, sin embargo, incrementar la calidad asistencial que se presta en la Sanidad Pública madrileña, forzando a que se atiendan las mejoras que desde hace años esperan las plantillas de la sanidad en la Comunidad de Madrid, así como la devolución de derechos que les fueron arrebatados hace más de una década por los sucesivos gobiernos del Partido Popular.

Según el relato de Julián Ordóñez, el pasado 19 de abril, y ante la negativa de los responsables del Gobierno regional y del Servicio Madrileño de Salud a negociar mejoras que llevan años encima de la Mesa Sectorial de Sanidad sin resolución, los cuatro sindicatos mayoritarios con presencia en este órgano de negociación decidieron convocar tres jornadas de huelga general en la sanidad pública, y desde entonces, no han recibido ni una llamada por parte del consejero de Sanidad o sus colaboradores, ni se ha producido reunión alguna para atender o debatir sobre las reivindicaciones que motivaron la convocatoria de huelga.

Previo a la convocatoria de huelga, el 28 de febrero, Escudero se reunión con las cinco organizaciones sindicales de la Mesa de Sanidad y se comprometió a presentar estudios económicos y de necesidades de personal para hablar de la jornada de 35 horas y de otras mejoras laborales para los profesionales del SERMAS.

Sin noticias de Escudero y Ayuso

Las dos primeras jornadas de huelga tuvieron un seguimiento del sesenta por ciento, a pesar de los servicios mínimos abusivos impuestos por parte de la Administración y de la falta de transparencia e información por parte de las direcciones de los centros sanitarios. Esta actitud del Gobierno regional fue origen de sendas demandas judiciales por conculcación del derecho a la huelga.

El viernes 26 de mayo tendrá lugar la última jornada de huelga convocada por SATSE, CCOO, CSIT UNIÓN PROFESIONAL y UGT, dos días antes de que expire el mandato con la composición de fuerzas de esta legislatura. El Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha dado aún un sólo paso para hablar y negociar una salida al conflicto.

A juicio de los representantes de los trabajadores esto no es más que otra falta de respeto y desprecio del Gobierno regional del PP de Madrid hacia las personas que han hecho posible los logros sanitarios en la Comunidad de Madrid, a los que han luchado durante casi tres años contra una terrible pandemia, a los que a pesar de Filomena aguantaron días encerrados en sus puestos de trabajo, a los que trabajan al límite para atender a los madrileños en urgencias y consultas saturadas, en centros de salud y de urgencias de Atención Primaria sin médicos, en hospitales con camas en los pasillos, o con jornadas de vértigo para la frenar el deterioro de niveles como la Atención Primaria frente a las políticas «destructoras» y «privatizadoras» del actual Gobierno regional.

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