Con enorme delicadeza, sensibilidad y liviandad (que no ligereza) Carolina Román ha enhebrado una función sobre la ternura y la voluntad, sobre la identidad y la compasión, y,  para ello,  ha contado la historia de dos –citemos a Jaime de Armiñán– queridas señoritas.

Y es que “ Juguetes Rotos” es la historia de dos mujeres, Marion y Dorin, atrapadas en cuerpos de hombres, o, lo que es lo mismo, Nacho Guerreros y Kike Guaza que dejan de ser ellos mismos y desaparecen para convertirse en las dos damas.

Rodeadas por una escenografía que convierte las jaulas de palomas en murallas y laberintos, sobre un lecho de zureos y aleteos y un mosaico de luces como estados de ánimo Guerreros como alumno y protegido y Guaza como mentor y protector, desgranan sobre las tablas su amistad invencible, su aprendizaje continuo, su ánimo irredento que les lleva –que nos lleva– del patio a la Rambla, del bar de carreteras al escenario del vodevil, de la sonrisa esperanzada, a la esperanza de poder sonreír, del abrazo descarnado a la muerte inexplicable.

“Juguetes rotos”  es una función tan armoniosa como dulce, tan dura como sincera, es, en última instancia, la historia de una inocencia condenada por la sociedad, la de una inocencia queno quiere dejar de serlo y lo consigue, y deslumbra y conmueve . Mucho.

Teatro Infanta Isabel,  del 6 de mayo hasta el 6 de junio de 2021.
Jueves, viernes y sábados a las 21 horas. Domingos a las 20 horas

Luis de Luis, crítico teatral

Ficha artística y técnica

Dramaturgia y dirección:  
Carolina Román, con Nacho Guerreros y Kike Guaza
Ayudante de dirección: Olga Margallo
Diseño de escenografía:Alessio Meloni (Aapee)
Luz: David Picazo
Diseño sonoro: Nelson Dante
Diseño de vestuario: Cristina Rodríguez
Ayudante de Vestuario: Unai Mateos
Fotos: Bárbara Sánchez Palomero
Fotografía Cartel: Sergio Parra
Diseño de caracterización: Chema Noci
Producción: Henar Hernández
Director de Producción: Fabián Oje

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