La promesa del Gobierno de que no se va a dejar atrás a nadie puede quedarse en agua de borrajas para las tres mil empresas y los 700 mil trabajadores directos que se dedican a recorrer la geografía española para dar conciertos de música de baile y animar las ferias y fiestas de los pueblos de España, porque las peculiares características de este tipo de trabajo hace muy difícil incorporar el sector a la «nueva normalidad».

Las recomendaciones y la necesidad de limitar los aforos y mantener la distancia personal como forma de garantizar el freno a la pandemia de coronavirus hace prácticamente imposible la celebración de los bailes y conciertos populares que suelen ser el núcleo de las fiestas patronales que durante el verano se celebran en la mayoría de los pueblos de España.

Algunas comunidades, como Castilla y León, las han prohibido, de momento, en su totalidad. Otras se han limitado a emitir normativas y plazos que, en la practica, hacen prácticamente imposible que este verano puedan trabajar las muchas orquestas que suelen recorrer los pueblos. Los ayuntamientos van cancelando los espectáculos que tenían firmados o apalabrados desde el año pasado.

Yeray Arencibia escenario festejos
Yeray Arencibia escenario festejos

Carlos Muñoz es el empresario de la Orquesta Diamante, el show del Calvo. Dice entender perfectamente que no puedan tocar en ninguna verbena. Está convencido de que este verano no va a haber fiestas en las que puedan trabajar y asume que así debe seguir siendo mientras el virus no esté controlado o se consiga la vacuna.

Cree que el tipo de publico al que se dirige su espectáculo no puede ser controlado porque la esencia de una verbena en una fiesta de pueblo es justamente lo contrario de lo que se pide: poderse abrazar y saltar con los amigos y amigas así como celebrar sin limites. Lo que sí pide es que el sector sea protegido mediante ayudas directas que sirvan para mantener las empresas vivas hasta que la situación sanitaria se normalice.

Muchas de las empresas han pedido créditos para seguir pagando los gastos de leasing, almacenaje y mantenimiento de los materiales musicales y de sonido que son la base de su espectáculo. Al mismo tiempo reivindica el mantenimiento de los ertes para los trabajadores del sector hasta que sea posible reanudar la actividad.

A todos los sectores de la cultura se les han dado unos protocolos mientras que a los empresarios de orquestas y profesionales del espectáculo y a los feriantes, incluidos los mercados medievales, los dueños de parques infantiles y los comerciantes de las ferias, entre otros, ni siquiera se les avisó de cual iba a ser su situación en la nueva normalidad se queja Carlos de la Calle, presidente de Acople, la Asociación española de Agencias y Profesionales del Espectáculo.

Para De la Calle el gobierno ha hecho tabla rasa con el sector prohibiendo los espectáculos en su totalidad o recomendando su supresión sin tener en cuenta que no es lo mismo un concierto en una gran ciudad que una verbena en un pueblo de quinientos habitantes donde se podrían haber arbitrado soluciones priorizando siempre la salud y la lucha contra la pandemia. Eso ha supuesto el cierre de todo tipo de salidas a los profesionales de un sector que mueve cinco mil millones de euros al año y que da trabajo a unas 700.000 personas entre empleos directos e indirectos

Yeray Arencibia festejos populares noche
©Yeray Arencibia: festejos populares

Chema Cantón, portavoz de la Coordinadora Estatal de la Verbena y el Espectáculo, coincide con el diagnostico de Carlos Muñoz y además incide en que por parte de los empresarios y artistas del sector se han intentado todos los procedimientos para ajustarse a la normativa incluyendo suprimir los bailes y ofrecer los espectáculos para gente sentada en mesas.

Ante la negativa a ese tipo de actuaciones y el hecho de que todos los ayuntamientos han cancelado las fiestas populares, recuerda que llevan desde octubre de 2019, cuando terminó la ultima campaña del sector sin poder ingresar ni un euro.

Las perspectivas, si este año no pueden volver a actuar, que parece lo más probable, consisten en que no pueden garantizar que el año 2021 pueda haber fiestas populares independientemente de que el virus haya sido vencido o no.

Para Chema Cantón el problema va a ser la agonía de las más de tres mil orquestas, agencias y artistas autónomos que viven directamente del sector, con un total de mas de 70.000 trabajadores, ademas de los miles de puestos de trabajo indirectos que generan las orquestas cada vez que acuden a un pueblo en España para actuar.

Cantón recuerda que el 98 por ciento de los artistas y trabajadores del sector, según cifras de AMPE, la asociación que agrupa a los músicos, no han sido incluidos en los ertes por el hecho de que cuando se decreto el estado de alarma no estaban dados de alta al ser empleados estacionales en su mayoría y a que en el momento de llegada de la pandemia, aun no había comenzado el periodo de conciertos y verbenas populares circunscrito normalmente a los meses de verano y poco más.

Previsiblemente serán dieciocho meses los que los músicos de verbena y fiestas populares de España se queden sin poder trabajar. Los responsables del sector consideran que muy pocas empresas van a poder soportar tanto tiempo paradas. No creen que lo puedan hacer más allá de quinientas. Se acerca la ruina para más de dos mil empresas y el paro para más de 700.000 trabajadores.

Para intentar remediarlo piden una mesa de negociación en la que estén presentes los ministerios de Cultura, Industria y Trabajo para reclamar ayudas directas a los trabajadores y a las empresas. No quieren que se confunda su trabajo con la imagen de titiriteros medio aficionados que piensan que tiene de ellos mucha gente en la administración.

Yeray Arencibia[1], técnico de sonido, recuerda que los equipos que se pueden movilizar para dar soporte a algunos espectáculos en las fiestas populares no tienen nada que envidiar, por nivel técnico, inversión y volumen, a los que se utilizan en los conciertos de figuras de primera fila en el mundo de la canción y el espectáculo.

Para concienciar de la situación, sobre todo al gobierno las asociaciones del sector que se reconoce asimismo como escasamente vertebrado, han convocado una manifestación el próximo 8 de julio en Madrid. Esperan que a partir de ahí alguien escuche y se pueda empezar a poner remedios.

  1. Fotografías de portada e interiores de Yerai Arencibia
Periodista. He desarrollado la mayor parte de mi carrera profesional en TVE, en tareas informativas y de investigación periodística, en el ámbito estatal y en centros territoriales. Acumulo experiencia en información local desde 1980 y colaboro en lo posible con el movimiento asociativo y vecinal de Leganés.

2 Comentarios

  1. Quién nos dará para el sustento diario para nuestros hijos y familias… quién nos dará para los compromisos y responsabilidades de pagos e hipotecas, arriendos, servicios, colegios, salud y todo lo que se necesita para vivir medianamente bien. La salud está primero pero la consideración de medidas no mendigadas y efectivas son necesarias para el encadenamiento que contribuye a una cultura de ocio profesional y efectiva.
    ReyJr
    Pianista.. arreglista y director musical.
    (Orquesta Nueva Alaska)
    Nos han dejado en la miseria … aunque la vida sea más que el oro.

  2. Os voy a explicar cómo funcionan las orquestas al menos en el levante. Tanto músicos como técnicos son dados de alta por el empresario por día trabajado. Esto es, haces 72 fechas al año, cotizas 72 días. Hasta ahí todo correcto. Ahora viene lo bueno.

    El músico cobra 175€ por actuación, pero el empresario le cotiza por el mínimo, quizás 25€, los otros 150€ SON EN B, SON EN NEGRO.
    EN NEGRO para Hacienda y EN NEGRO para la S.S. O sea para que lo entendáis, los ayuntamientos contratan una empresa que paga a sus trabajadores EN NEGRO, defraudando a seguridad social y Hacienda.

    Eso es así, y creo que muy probablemente en toda España, quizás ahora en las orquestas gallegas no tanto después del «escándalo» de la Panorama.

    Estos señores NO SON EMPRESARIOS. Son grandes defraudadores, y en muchos casos con cantidades defraudadas que se juzgarian por lo penal si Hacienda y S.S. metieran mano de una vez a este fraude.

    Es un robo, y no lo hacen para dar de comer a sus familias, lo hacen para comprar equipos de sonido de 90.000€, 150.000€ llevar unos montajes que ni artistas de primera fila, tener varias naves industriales, conducir Mercedes, BMW y coches de alta gama. No es para poner un plato de comida en la mesa, ese es el caso del músico, del montador o del técnico. Lo hacen para mantener un status y un ritmo de vida de empresario de éxito.

    Si señores y lo hacen defraudando.

    Por eso no piden ayudas, por eso no levantan mucho la voz, y si lo hacen es para pedir que les dejen trabajar, que les dejen seguir defraudando con la complicidad de los propios ayuntamientos.

    Eso son las verbenas y las fiestas de sus pueblos.

    Un sector corrupto, chanchullero, lleno de listillos y aprovechados.

    Bienvenidos a la puta verbena española.

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