El suelo radiante es un sistema de calefacción moderno que no solo ofrece comodidad y bajo coste de energía, sino también una forma de calentar su hogar de manera limpia y eficiente. En este artículo, veremos qué es el suelo radiante, cómo funciona y cuáles son sus ventajas para que usted pueda saber si es la mejor opción para satisfacer todas nuestras necesidades.

Este tipo de calefacción se está haciendo cada vez más popular. En lugar de usar aire caliente para calentar la casa, el suelo radiante utiliza agua caliente que circula por unos tubos en el piso. Esto proporciona un ambiente más cálido y acogedor, y también tiene muchas otras ventajas.

Desde Askae Ingeniería nos confirman este aumento de la demanda ya que según Javier de Askae: «La demanda de otras formas de climatización cómo el suelo radiante o la aerotermia en Madrid ha aumentado considerablemente en los últimos meses debido al alto precio del gas o el gasoil».

¿Qué es el suelo radiante?

Primero, el suelo radiante es una forma mucho más eficiente de calentar nuestro hogar. Porque el calor se transmite directamente a través del piso, hay menos pérdidas de energía y la temperatura se distribuye de manera uniforme. Esto significa que la habitación se calienta más rápido y usa menos energía para mantenerla cálida.

Además, el suelo radiante es un tipo de calefacción mucho más silencioso que los sistemas tradicionales de radiadores y ventiladores. Esto hace que sea ideal para personas sensibles al ruido o aquellas que valoran el silencio en sus hogares.

Por último, y tal y como hemos mencionado en la introducción, no podemos olvidar la gran cantidad de personas que buscan en el suelo radiante una alternativa que resulte más económica ante el coste de la energía que encontramos en la actualidad.

¿Cómo funciona el suelo radiante?

Como ya hemos mencionado previamente, el suelo radiante en lugar de usar aire caliente para calentar la casa,usa cables o tuberías instalados en el piso para emitir calor. Esto tiene muchas ventajas sobre otros tipos de sistemas de calefacción.

El sistema funciona al permitir que el agua caliente circule por los conductos o tuberías instalados en el piso para proporcionar una fuente de calor. Este sistema se conecta directamente a la unidad central de calefacción, y su termostato controlará la temperatura del suelo. El calor se distribuye uniformemente en toda la habitación, lo que permite un clima cómodo sin sobrecalentamiento ni corrientes de aire frío. La temperatura del suelo es mucho más estable que la temperatura del aire, lo que significa menos frecuencias de encendido y apagado del sistema.

Esto reduce el consumo de energía y los costos de funcionamiento. El suelo radiante también es una excelente opción para los que sufren de alergias, ya que no hay corrientes de aire para dispersar el polvo y otras partículas. Además, la superficie del piso se mantiene fría al tacto, lo que evita lesiones por quemaduras.

Ventajas del suelo radiante

Además de todo lo que hemos mencionado previamente, no podemos dejar pasar que el suelo radiante es muy versátil ya que hay varios materiales diferentes para elegir. Esto significa que puede instalarse sobre la mayoría de los tipos de pisos existentes, desde baldosas hasta alfombras.

El suelo radiante también es relativamente fácil de instalar, lo que significa que no necesitarás contratar a un profesional para ayudarte con la instalación. Por último, el sistema de suelo radiante es muy silencioso y eficiente energéticamente, lo que resulta en un ahorro significativo en tu factura de electricidad o gas.

¿Qué otras formas de climatización para la vivienda existen?

Existen otras maneras de climatizar una casa, como el aire acondicionado, los sistemas de calefacción central o las estufas. Sin embargo, el suelo radiante se ha convertido en una opción popular debido a sus numerosas ventajas. Algunas de estas ventajas son que es un sistema eficiente energéticamente, que distribuye el calor de forma uniforme y que no se produce ningún tipo de corriente de aire.

Otras formas de climatización para la vivienda incluyen paneles solares térmicos, bombas de calor, sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC) y los tradicionales radiadores. Cada uno de estos sistemas se caracteriza por sus propias ventajas y desventajas, por lo que es importante considerarlos cuidadosamente antes de tomar una decisión.

En resumen, el suelo radiante es una forma de calefacción que se está haciendo cada vez más popular. Funciona al calentar el suelo mediante el uso de una serie de tubos o cables instalados debajo de la superficie. Esto proporciona un calor uniforme y constante que puede ser regulado fácilmente. Además, el suelo radiante es muy eficiente energéticamente, lo que significa que puede ayudar a reducir las facturas de energía. Un aspecto a tener en cuenta dado el coste con el que cuentan las facturas eléctricas en la actualidad, suponiendo un notable problema a nivel social.

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