La localidad portuguesa de Torre de Moncorvo también conocida como Moncorvo, está cerca de la Raya y del río Duero, ubicada en el entorno de la Sierra del Reboredo.

El nombre de la localidad tiene varios orígenes, desde el del capitán Mendo Curvo o Mem Corvo que construye una Torre o también la relacionada con un capitán o un pobre labrador que domestica a un cuervo o que lo utiliza para que su mujer no desvele el secreto del hallazgo de un tesoro. En todo caso, el origen se confunde con la leyenda.

Lo que sí existió fue la torre, mejor dicho, dos torres, en el castillo que mandó construir el rey Don Dinis (1261-1325) y que, destruidas en el siglo diecinueve, hoy solo quedan sus restos al igual que sus murallas rectangulares de los siglos trece y catorce que rodeaban la antigua villa.

Se han hecho trabajos arqueológicos y los restos son visibles y visitables siendo declarado inmueble de interés público en 1955. Junto a los restos se encuentra la pequeña capilla del Sagrado Corazón de Jesús del siglo diecisiete. La cercana y céntrica plaza Francisco Meireles es donde se ubica la Cámara Municipal (Ayuntamiento).

Su iglesia matriz, Nuestra Señora de la Asunción, es una de las mayores de Tras os Montes con cerca de treinta metros de altura, se inició en el siglo dieciséis declarada Monumento Nacional en 1910.

Destacan el bello pórtico renacentista de la entrada principal con un conjunto escultórico de ángeles en la cornisa, en concreto en las gárgolas. Su interior está compuesto por tres naves con un retablo barroco.

La cabecera está rodeada por dos ábsides en semicírculo donde destaca la belleza de la capilla del Santísimo Sacramento con un retablo que recorre la vida de Cristo, y también el tríptico flamenco dedicado a Santa Ana. El destacable también el altar del Sagrado Corazón de Jesús que fue reformado.

El pasado mes de julio 2022 fue considerada como Basílica Menor por lo que se hizo una exposición alusiva. Esta distinción reconoce la importancia del templo y su valor arquitectónico, patrimonial y religioso. El título es concedido por la Santa Sede a determinadas iglesias por su antigüedad o por ser centro de peregrinaciones, fue aprobado por la Conferencia Episcopal Portuguesa en 2020.

Otras Basílicas menores en Portugal son las de los Mártires, en el Chiado en Lisboa; la iglesia matriz, Nuestra Señora de Concepción de Castro Verde; la del Santo Cristo de Outeiro, en Bragança, y las de Nuestra Señora del Rosario y Santisima Trinidad, en Fátima.

Cerca de la hoy basílica menor se encuentra el antiguo hospital real del siglo diecisiete, una casa de piedra que ha tenido un amplio uso, se reformó y transformó en hospital en 1904, luego fue escuela industrial, instituto y actualmente es un Centro de Día adscrito a la labor social de la Casa de la Misericordia.

Precisamente, la iglesia de la Misericordia es renacentista, del siglo dieciséis, cuenta con un portal destacado con representaciones de la Virgen en un nicho, rodeado de San Pedro y San Pablo. De una sola nave, su púlpito está esculpido en piedra de granito, en forma de cáliz, (en su ‘Viaje a Portugal’, José Saramago (1922-2010) afirma que solo por verla merece la pena visitar esta localidad) por lo que se le compara con el del monasterio de Santa Cruz de Coimbra. Alberga en su interior el Museo de Arte Sacro de la localidad donde se encuentran piezas del órgano de la Iglesia Matriz.

Un destacado hijo de la villa es Abilio Adriano de Campos Monteiro (1876-1933). Fue muchas cosas, entre ellas, médico, escritor, poeta, periodista, traductor, dramaturgo, conferenciante, diputado monárquico y autor de un centenar de prólogos de libros.

Su busto, obra de Sousa Caldas (1894-1965) de 1938, cuya ubicación, cerca del Ayuntamiento fue objeto de polémica por su desplazamiento lateral, recoge sus versos: «Montes da minha terra!/ melancólica e triste que formaes/ eu vejo reflectida a minha imagem/a pobre imagem que hoje agasalhaes». (Montañas de mi tierra! Melancólica y triste formáís/Veo mi imagen reflejada/la pobre imagen que hoy vestís)

Entre sus obras, el recopilatorio de artículos ‘Saude e fraternidade’ -tuvo una tirada de 40.000 ejemplares-, ‘Ares da minha serra’. En poesía: ‘Versos fora de moda’ (1915) ‘Musa irónica’ (1924), ‘Santa Olivia’ (1928) y ‘Rayo verde, últimos versos’ (1933) e hizo una biografía del conocido bandido Ze do Telhado (1818-1875).

El pasado mes de julio se presentaba en la Biblioteca Municipal una nueva edición de su obra poética ‘Santa Olivia’ ya que la Cámara Municipal está reeditando sus obras, la próxima será ‘Las dos pasiones de Sabino Arruda’.

Es una paradoja que el municipio haga este esfuerzo por reeditar su obra y sin embargo, deje en total estado de ruina su casa natal, destrozada, llena de escombros y donde está a punto también de caer la pared donde está la placa que lo recuerda a duras penas, ya que está algo borrado. Cuando uno pregunta por el tema, silencio y pocos datos al respecto.

El Museo del Hierro y de la Región es el más destacado estando muy cerca de la iglesia matriz. La entrada es de un euro, medio euro para mayores de 65, menores de doce años y discapacitados, si se advierte previamente.

Está ubicado en una casa del siglo dieciocho que perteneció a José María Fonseca Moniz, barón de Palme (1794-1862) y al médico Antonio Balbino Rego (1875-1938), teniendo una balconada y escalera exterior. Es un museo único con varias salas que recoge la larga tradición desde el siglo diecinueve que muestra la relación con las minas de hierro, que emplearon a varios miles de trabajadores. Curiosamente, una de las cuales fue reabierta en el verano de 2020.

También existe en Moncorvo un Núcleo-Museo fotográfico del Duero Superior y un Centro de un lagar de vino perteneciente a la villa rural, Quinta das Aveleiras, que presenta el ciclo de elaboración y producción.

Otro inmueble a destacar dentro de las casas blasonadas es la llamada Casa de Pelicana, donde nació Violante Gomes (1510-1568) una judía que terminó como monja, madre de Antonio Prior de Crato (1531-1595) el llamado Antonio I, pretendiente al trono de Portugal, derrotado en la batalla de Alcántara, quien fue hijo bastardo del infante Luis (1506-1555).

Moncorvo cuenta con una ruta y un centro de estudios judíos (abierto en 2021, en dos polos, donde se supone estaba la sinagoga y en la llamada Casa de la Inquisición). Recientemente se presentó el libro ‘Judeus Portugueses e Cartas de Jogar’ de António Júlio Andrade e Maria Fernanda Guimarães, en la Iglesia de la Misericordia.

El municipio cuenta con casi diez mil habitantes. Su feria medieval que se celebra en abril es muy conocida en la zona y sus habitantes se transforman en esos días.

Del 12 al 14 de agosto se celebró Expo Moncorvo –III Exposição de Empresas que contó con setenta expositores de productos regionales, artesanía, máquinas agrícolas, equipos e incluso animales. Así, engloba desde el turismo, empleo, agricultura, caza, pesca y biodiversidad.

El municipio dispone de toda una interesante red de miradouros, Fraga do Çao, Santa Bárbara, San Lorenzo, Telegre y Fraga do Facho. Pero ahora existe un ambicioso proyecto de la Cámara Municipal prevé invertir tres millones de euros para unir las dos orillas del río Duero a través de un puente colgante peatonal que se convertiría en el más largo del mundo.

El objetivo es conectar las dos orillas del río Duero entre el Museo del Côa (en el municipio de Vila Nova de Foz Côa) y Alto da Barca (en la freguesía de Peredo dos Castelhanos). Además de la construcción del puente, el proyecto prevé la construcción de una red de pasarelas y senderos peatonales que conectarán los principales puntos de interés de la zona.

El alcalde de Torre de Moncorvo, Nuno Gonçalves explica su origen: «estamos en el corazón de algo privilegiado, el Duero, el Côa, estamos dentro del Parque Arqueológico del Côa y en la comarca del Alto Douro».

Gastronomía

En la gastronomía local destacan las almendras cubiertas o garrapiñadas de Moncorvo, es la especialidad del municipio y consideradas una de las siete maravillas dulces de Portugal. Son almendras recubiertas de azúcar de forma homogénea que se recomienda tomarlas como aperitivo o digestivo. La sede de la denominación de origen en Travessa das amoreiras refleja además dónde y cómo se preparan.

Aunque en su procedencia se citan desde el siglo catorce en la Exposición internacional de Londres de 1851 y de Porto de 1865 ya se mencionaba este producto.

Campos Monteiro las cita en su obra ‘Ares da minha serra’: «…azúcar en punto, regaba con parsimonia las almendras -y otra vez sus dedos nodosos, que parecían cubiertos de nieve, se enterraban en aquel aglomerado de concreciones blanquecinas- agitándolas».

La zona cuenta con numerosos platos tanto propios como existentes en todo Portugal, desde el caldo verde, bifana (sandwich de filetes de cerdo maridado con vino, ajo y laurel), migas de bacalao con tomate, empanada de carne, butelo (botillo), y otro producto denominación de origen protegida transmontana, el borrego terrincho, que se suele hacer en caldeirada y que da nombre también al queso de la zona, queijo terrincho.

De los restaurantes locales, destacar O Caneco y el café Centro.

Volviendo a las siete maravillas dulces portuguesas, además de la almendra cubierta de Moncorvo se encuentran el Bolinhol de Vizela; Charutos dos Arcos de Viana do Castelo; Crista de Galo de Vila Real; Folar de Olhão; miel biológica del Parque Natural de Montesinho en Bragança y roscas de Monção.

Seguramente habrá quien se extrañe de que no figuren los conocidos pasteles de Belem, pero la explicación de su ausencia es clara, y es que ya forman parte previamente de otro listado de las siete maravillas gastronómicas de Portugal.

Además de los pasteles de Belem se encuentran la Alheira de Mirandela; el queso de Sierra Estrella; el Caldo Verde; Arroz de Marisco; la sardina asada y el lechón de Bairrada.

Citar que entre los finalistas se encontraban dos platos típicos de Porto, el bacalao à Gomes de Sá y los callos a moda de Porto.

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, rama Periodismo con cursos de doctorado, estudios sobre Marruecos contemporáneo y el Sáhara Occidental. Más de 30 años de periodismo, la mayoría en prensa escrita, ha trabajado a ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, casi 13 años en el extinto diario El Faro Información, en Algeciras, donde empezó de redactor y del que fue su último director y en Tánger dos años en un diario digital. Además ha participado en la mayoría de los Congresos de Periodistas del Estrecho desde el inicial en 1993 hasta el último en 2019. Gran aficionado al ajedrez y amante de Portugal. Ha publicado un libro, ‘Artículos periodísticos. Apuntes para la historia de la prensa de Algeciras’.

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