CCOO ha denunciado ante la Consejería de Política Social, la Dirección General del Mayor, las direcciones de las residencias y las patronales, la grave situación de las personas mayores en las residencias y centros de día privados y concertados de la Comunidad de Madrid, en los que debido a la alarmante falta de enfermeras para atender a los usuarios no se cumplen las ratios y hay centros donde se cubre este déficit con personal sin titulación o titulación no homologada.

La escasez de estos profesionales ha dejado de ser estacional (vacaciones) y se ha cronificado por el éxodo masivo a la sanidad pública y privada de estos profesionales con mejores perspectivas laborales y salariales. Esta grave situación es consecuencia de las políticas del gobierno de la Comunidad de Madrid que en los últimos años han mercantilizado el sector de la Dependencia, convirtiéndolo en una oportunidad de negocio para ‘fondos buitre’ e ignorando la calidad asistencial como premisa de un servicio público.

Además, esta merma de profesionales pone en riesgo la integridad de las personas residentes y supone una sobrecarga de trabajo para auxiliares de enfermería y gerocultoras que se están viendo obligadas a asumir funciones para las que no tienen ni titulación ni capacitación legal.

El incumplimiento de las ratios en las residencias, según los datos a los que ha tenido acceso CCOO y teniendo en cuenta el modelo de gestión: privada, privada con plazas concertadas y pública de gestión privada, es evidente.

Especialmente alarmante es la situación de las residencias públicas en las que la Comunidad de Madrid ha trasladado la gestión a empresas privadas. En algunos de estos centros este incumplimiento sobre lo exigido en los pliegos de condiciones, supone una importante reducción en turnos como la tarde, donde se ha reducido de tres a uno el número de profesionales.

Un porcentaje muy elevado de residencias de entre 50 y 120 usuarios no cubren las ausencias por vacaciones, permisos o excedencias de estas categorías. En las residencias que tienen 180 o más usuarios la media es de una enfermera para el turno de noche, recurriendo en el turno de mañana y tarde a contratos de jornada parcial o con una merma de una enfermera por turno, llegando a reducciones de hasta dos enfermeras por turno.

Sin titulación

En residencias, de entre 180 y 220 plazas, se cubren las ausencias con trabajadores con titulación no homologada o en vías de homologación, alumnos en prácticas y sobre todo se recurre a auxiliares de enfermería y gerocultoras que por supuesto no tienen ni la capacitación profesional ni legal para el ejercicio de estas funciones. La consecuencia es una sobrecarga de trabajo no solo para las enfermeras, sino también para el resto de categorías que asumen funciones que no les corresponden.

Lo más preocupante, indica CCOO, es que se puede poner en riesgo la integridad de los residentes, algo inaceptable en cualquier caso, pero más tras los duros meses vividos con la pandemia con resultado de miles de fallecidos.

El sindicato señala que «somos conscientes que las empresas del sector se encuentran con grandes problemas para contratar profesionales de enfermería debido a los bajos salarios del convenio colectivo y la elevada carga de trabajo. Esta precarización de sus condiciones, unido a la insuficiente financiación por parte de la Comunidad de Madrid y el bloqueo de un Convenio Colectivo cuya negociación está paralizada en este momento, contribuyen a una situación insostenible que demanda medidas inmediatas».

CCOO considera que es el momento de apostar por un nuevo modelo de cuidados centrado en la persona, en la calidad de atención al usuario y del empleo, poniendo en valor el carácter de servicio público esencial: «Solo con la mejora de los ratios, apostando por la profesionalización y el reconocimiento social y con una mejora de la financiación, conseguiremos dignificar un sector tan olvidado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid».

Los editores de Aquí Madrid valoran las informaciones y artículos recibidos en la redacción con criterios profesionales y tienen la obligación de cumplir con la política editorial del periódico sobre buenas prácticas profesionales.

Deja un comentario