
El cartel que anuncia esta película lo dice todo: «1936, la gran revuelta árabe contra el imperio colonial británico».
Dedicada a las víctimas de la Nakba[1] y la matanza de Al-Dawayima y centrada en la recuperación de la memoria histórica, la identidad y sus raíces, la película Palestina 36 es un drama histórico escrito y dirigido por la poetisa y cineasta palestina Annemarie Jacir[2] (Hasta cuando, Algunas migajas para los pájaros, A Post Oslo History, La sal de este mar), centrado en la historia de una refugiada que vuelve a su país.
Basada en hechos reales, mezclando ficción con imágenes de archivo y contando con Jeremy Irons (El misterio von Bulow, Oscar 1991, Retorno a Brideshead, La mujer del teniente franés, Pintores y reyes del Prado) como único actor profesional, esta película firmada por una cineasta comprometida nos traslada a 1936, con Palestina al borde del colapso al comienzo de la revuelta árabe contra el Mandato británico al mismo tiempo que comienzan a llegar refugiados judíos desde Europa[4].
En el centro del relato, el joven Yousouf dividido entre su fascinación por la modernidad y el respeto a las tradiciones, debatiéndose entre proteger la vida que conoce, permanecer en la casa de sus padres en el campo, o unirse a quienes, en Jerusalén, lo arriesgan todo por la libertad de su pueblo. No es el único cuyas lealtades serán puestas a prueba. Khouloud, una periodista comprometida, es testigo de intrigas y heroicidades que cambiarán el rumbo de la región.
La directora Annemarie Jacir –nacida en Belén en 1974- explica este episodio, poco conocido pero realmente importante en la historia de los palestinos: «El personaje de Yusuf me dio la primera idea de la película ya que me intereso por las clases sociales. En torno a Yusuf el mundo cambia, obligándole también a cambiar (… ) Es la película más ambiciosa sobre Palestina porque desde los decoradores hasta los creadores del vestuario y quienes se ocupan de la utilería, somos todos palestinos».
Estuvieron más de un año preparando el rodaje: localizando lugres, cosiendo y bordando ropas tradicionales, buscando accesorios antiguos… cerca de Salfit, ciudad de Cisjordania central, restauraron un pueblo entero… Teníamos que empezar a rodar el 14 de octubre de 2023.
Pero todo cambió tras las masacres llevadas a cabo por los terroristas de Hamás el 7 de octubre en el kibutz cisjordano israelí de Be’eri, así como en Netiv Haasara, Kfar Aza y el festival musical que se celebraba cerca de Reim -en los que perdieron la vida al menos 130 personas incluidas mujeres, niños y un bebé de diez meses.
«Perdimos todo –añade la cineasta- se volvió demasiado peligroso rodar en ese pueblo, donde se habían instalado colonos judíos». En aquel momento, el rodaje de una película resultaba irrisorio en comparación con la tragedia de los habitantes de Gaza: «Pero queríamos hacerla a cualquier precio. Como un acto de resistencia. Era más importante que nunca volver a los orígenes de la violencia. Yo no sabía nada de la violencia del ejército británico, me sorprendió descubrir que también cometió masacres».
Según ella, todavía hoy sigue vigente el control de la población establecido entonces: «Nos robaron la vida, como todos los países colonizados, seguimos pagando el precio».
Añade que «yo no quería hacer una película de exiliados ni refugiados». Trasladaron los escenarios al norte de Jordania y partieron de cero. Para la directora era crucial poder rodar en Palestina, en Jerusalén y en Belén. Por fin, en noviembre de 2024, el equipo pudo finalizar el rodaje en Palestina: «Fue un gran momento, feliz y al mismo tiempo agridulce, porque estábamos en medio de un genocidio».
Palestina 36[5] –que explica alguna de las raíces de la enmarañada situación actual en Oriente Próximo y finaliza con el sonido de una gaita- plantea el enfrentamiento entre ciudadanos palestinos y británicos y denuncia la complicidad de muchos británicos en la situación que se vive hoy en Oriente Próximo.
Mientras que los personajes británicos que aparecen en la película existieron realmente, la cineasta se ha tomado algunas libertades en la elección de los palestinos. A través del personaje de la periodista palestina dibuja en el horizonte la emergencia de un movimiento feminista, lo mismo que la implicación en la resistencia de mujeres de distintas generaciones, lo que nos lleva a pensar en otra película, el documental Put Your Soul on Your Hand and Walk (Coge tu alma con la mano y camina), de la cineasta iraní de sesenta años exiliada en Francia Sepideh Farsi, cuya principal protagonista, Fatima Hassouna, reportera gráfica palestina de veinticinco años, quien estuvo retransmitiendo imágenes del genocidio de Gaza tomadas con su móvil hasta que fue asesinada por un misil israelí, junto al resto de su familia con excepción de la madre, el 16 de abril de 2025.
- El concepto de la Nakba lo introdujo en 1998 el entonces presidente Yasser Arafat. Para los palestinos el 15 de mayo es el día de la Nakba (palabra que significa catástrofe), una fecha para recordar que un día antes, el 14 de mayo de 1948, cientos de miles de palestinos tuvieron que abandonar sus hogares y emprender el éxodo al día siguiente de la proclamación del Estado de Israel, cuando los israelíes expropiaron sus tierras para fundar en ellas nuevos asentamientos. En la huída, los palestinos se llevaron las llaves de sus casas, convertidas en un símbolo de esperanza y del deseo de volver a aquellos hogares, un derecho que les prometió la legislación internacional.
- Annemarie Jacir nació en una de las más antiguas familias árabes cristianas de Belén, en Cisjordania, donde el Palacio Jacir –hoy parte del Hotel Continental- es una de las mansiones más imponentes de la ciudad. Su familia se arruinó en la crisis de los años 1990. Trabajó para laUNRWA, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, y emigró con su familia a Riad, en Arabia Saudí. Cuando tenía dieciséis años, sus padres la mandaron a un instituto femenino privado de Dallas, en Estados Unidos. Después cursó estudios en California y cine en la Universidad de Columbia.
En 2007, Jacir rodó La sal de este mar, el primer largometraje dirigido por una mujer palestina:, que ganó el Premio de la Crítica Fipresci y otros catorce galardones internacionales, incluido el de Mejor Película en Milán. Su segundo largometraje, When I Saw You, ganó el premio a la Mejor Película Asiática en la Berlinale y obtuvo una nominación en los Asia Pacific Screen Awards. Invitación de boda ganó 36 premios internacionales, incluidos los de Mar del Plata, Dubái y el Festival BFI de Londres.
Con un firme compromiso con la tutoría y la contratación local, Annemarie Jacir también ejerce la docencia, promoviendo activamente el cine independiente en la región. Como fundadora de Philistine Films colabora como montadora, guionista y productora con otros cineastas. Ha formado parte de los jurados de Cannes, Sundance o Berlín, y es miembro de la Asia Pacific Screen Academy, la AMPAS y la BAFTA. Actualmente reside con su marido en Amán, Jordania, desde que en 2008 las autoridades israelíes le prohibieran entrar en Cisjordania y volver a su hogar. - A finales del siglo diecinueve, el Imperio Otomano dominaba todavía el Próximo Oriente. En Rumania y Rusia, los pogroms impulsan la primera oleada de judíos en 1881. Siete años más tarde se celebra en Basilea el primer congreso sionista mundial. En 1916, Francia y el Reino Unido firman los acuerdos de Sykes-Picot, para repartirse el Imperio Otomano cuando termine la Gran Guerra. En una famosa declaración, el ministro de Exteriores británico lord Balfour se manifiesta, sin precisar mucho, a favor de la creación en Palestina de «un hogar nacional para el pueblo judío». Un acuerdo de 1919 aboga por el desarrollo de una nación árabe en gran parte de Oriente Próximo y un hogar nacional judío en la región de Palestina.
- Ni colonia clásica ni estado independiente, el «Mandato británico para Palestina»era una figura política creada en 1923, tras la Primera Guerra Mundial, por la Sociedad de Naciones (organismo internacional que precedió a la ONU), en los territorios actuales de Jordania, Cisjordania, Israel y la franja de Gaza. Su objetivo era administrar los territorios que habían pertenecido a los imperios derrotados, en especial al Imperio Otomano, bajo la promesa de que en algún momento alcanzarían la independencia.
- Palestina 36 se va a estrenar en los cines de Madrid el viernes 14 de agosto de 2026.



