Nueva Zelanda: más de quince mil euros por una planta Rhaphidophora Tetrasperma de interior

Probablemente se trata del precio más alto alcanzado por una planta de interior en una subasta. Un ejemplar de Rhaphidophora Tetrasperma manchada de blanco, una especie muy rara originaria de Tailandia y Malasia, conocida también como «Mini Mostera», se ha  vendido en Nueva Zelanda por la cifra récord de 27.00 dólares neozelandeses (unos 15.015 euros), en una subasta digital llevada a cabo en el sitio de Trade Me, según la información difundida por el canal estadounidense CNN. 

El número de subastas de plantas de interior1 han aumentado exponencialmente desde 2019. En el caso que nos ocupa, la subasta se prolongó durante una semana y el precio subió durante los cuatro últimos minutos hasta ser adjudicada a alguien (o algo) que pujó con el nombre de «meridianlamb».

 «La planta recibió más de 102.000 visitas, lo que demuestra hasta qué punto los kiwis2 adoran las plantas de interior», declaró Millie Silvester, portavoz de la firma subastadora. Según la CNN, en la puja  hubo 248 ofertas.

No deja de ser sorprendente que una planta no solo se subaste, sino que alcance un precio tan alto. Según un artículo del diario británico The Independent, el precio alcanzado depende de la complejidad de la planta, es decir «los diferentes colores de las hojas debidos a una mutación celular». En la página web de la Rhaphidophora Tetrasperma se dice que es una planta «de ocho hojas, y una novena que no se ha desplegado. Cada hoja tiene su propia complejidad, igual que su vara, y arraiga bien en un tiesto de catorce centímetros».  

La información proporcionada por el diario británico asegura que necesita mucha luz, sin que le dé el sol directamente, y que puede llegar a alcanzar una altura de tres metros. Sobre el ejemplar subastado, el vendedor Hurley 88 precisó que estaba «usado» y que lo mejor era que el comprador acudiera a recogerla en propia mano a Auckland, la ciudad más poblada de Nueva Zelanda (la capital es Wellington), situada en la isla Norte. 

La firma subastadora ha explicado  que no es la primera vez que han vendido una Rhaphidophora Tetrasperma a un precio elevado: en agosto de 2020, un comprador anónimo pagó 3800 euros por un ejemplar, y según Millie Sulvester «en los dos últimos años las plantas de interior se han convertido en un artículo de moda. Hemos visto como subían los precios a medida que aumentaban los seguidores de esta tendencia». Según la información de CNN, el número de subastas de plantas raras aumenta desde mayo de 2019, y el precio medio de una planta de interior subastada en Trade Me ha subido desde los 34 dólares neozelandeses de 2019 a los 48 del pasado mes de mayo. 

Ya en octubre de 2020 el digital francés Slate comentaba un artículo del diario económico estadounidense Wall Street Journal relativo al asunto de las plantas de interior, constatando que el confinamiento ha hecho que suban los precios y aumenten la especulación y el contrabando.

«El confinamiento no solo ha fomentado la cocina casera y los juegos de sociedad, también ha aumentado el interés por el cultivo de las plantas de interior (…). Según el canal económico Bloomberg, en Filipinas, las plantas comunes como las caléndulas o los helechos, se venden entre un 35 y un 40 por ciento más caras que antes de la pandemia».  

El aumento del precio ha hecho que ahora también  existan ladrones de plantas de interior, hasta el punto de que «algunos coleccionistas han instalado cámaras de videovigilancia para protegerlas…En Filipinas existe un mercado negro de reventa de especies protegidas, como las carnívoras o las que mejor se adaptan a convertirse en bonsáis, que los traficantes arrancan de los bosques».

Evidentemente, el mayor problema es que una planta puede deteriorarse, e incluso morir, por lo que este tipo de inversión tiene riesgos. En el Wall Street Journal, una coleccionista confesaba haber pagado quinintos dólares por un esqueje de una variedad muy buscada sabiendo que se la jugaba: «Si muere, habré perdido quinientos dólares. Si sobrevive, serán dos mil para mi bolsillo». 

  1. Por cierto, según New Scientits, publicación online semanal de novedades científicas, y en contra de una creencia extendida, «las plantas de interior no purifican el aire de la vivienda. A menos que se tenga un bosque tropical en casa, las plantas de interior son totalmente ineficaces para desinfectar el ambiente».
  2. Una forma coloquial muy extendida de llamar a los habitantes de Nueva Zelanda, en alusión a la fruta originaria de este país compuesto por dos islas del sudoeste del océano Pacífico. No es peyorativo, ellos mismos se definen habitualmente como «kiwis».
Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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