
La novela negra es un género literario que ha adquirido especial interés en las últimas décadas. La Academia tiene reservas con el género, aunque ha ganado terreno impulsado por el cine y las series, por un público consumidor y por la avidez de las editoriales que buscan atraer lectores más allá del bien o del mal.
Los orígenes de la novela negra, (llamada Roman Noir en francés, o Hard -boiled, como la definió Raymond Chandler), podemos rastrearlos en el mundo anglosajón, en la novela de misterio, en ciertos cuentos de Edgar Allan Poe, en Agatha Christie, en Sherlock Holmes, en el desarrollo de la novela de crímenes, policial o detectivesca, siempre vinculada a un enigma a resolver.
En la Novela Negra actual hay características concretas: ambientes tenebrosos, violencia, personajes cínicos, injusticia y corrupción. Refleja la crisis de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la Gran depresión en Estados Unidos, los años de espionaje y crimen de la Segunda Guerra Mundial (1940-1945) y en la actualidad, la penetración de la Novela Negra Nórdica, que incluye la crítica social y la corrupción.
Para conversar del tema nos encontramos con Marcelo González Zuniga, en Noir Week de Miami, patrocinado por Miami Book Fair, Miami Dade College, el Consulado de Uruguay y las editoriales especializadas en el género.
Marcelo González Zuniga, es profesor de la Universidad Católica en Santiago de Chile, tiene una cátedra dedicada a la Novela Negra, es especialista en el tema y frecuentemente invitado a foros internacionales.
La conversación comenzó con mi pregunta sobre el auge de la Novela Negra en el mundo.

Marcelo González Zuniga: En realidad la novela negra es lo más cercano que tenemos a una novela realista, es un medio para conocer los problemas sociales en diversos lugares. Puedes ir al mundo nórdico, para ver lo que sucede en Suecia, Noruega, Finlandia; también puedes ver los problemas en Miami o situarte en cualquier país de Latinoamérica. La novela negra actual tiene una capacidad de retratar la realidad social que atrae a la gente, y, por otra parte, despierta la curiosidad del lector para resolver el misterio del crimen …
Adriana Bianco:No crees que estas novelas siguen una fórmula, siguen un recetario con determinados ingredientes, no hacen una penetración profunda sobre los problemas humanos.
MGZ: Conversando con el premiado escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quien ha escrito novelas de diversos temas y escribió también una serie de novelas con el detective Dolores Morales, me decía que los problemas sociales y la corrupción de su país podía expresarlos mejor en la novela policial.
AB:Ya que hablas de autores y como experto en el tema, porque no me mencionas algunos escritores que aportan a la literatura a través de la novela negra en español.
MGZ: Creo que, en este momento, uno de los autores de novela negra, de crimen, más sobresalientes es el argentino Nicolas Ferraro, tiene el Premio Dashiell Hammett, publicó cuatro novelas, la última ´Ambar´ y se están traduciendo al inglés. En Uruguay, cuentas con Mercedes Rosende, quien reside en España, que evolucionó del thriller al policial negro, también traducida a varios idiomas. En Chile, tenemos a tres escritores: Paula Llabaca, Valeria Vegas, periodista, documentalista, y Julia Guzmán, su obra ´Juego de villanos´ y ´Conjura de los neuróticos obsesivos´, fueron traducidas a varios idiomas. Hay un campo de acción en Latinoamérica con respecto a la novela negra muy interesante.
AB: ¿Y con respecto a España?…
MDZ: Te comentaba de Mercedes Rosende quien vive en España, Eduardo Fernan López, una revelación de la novela negra gallega, con ´El Balanceo del Alacrán´, ambientada en Vigo. La novela negra en España goza de muy buena salud.
AB: Ya sabemos de los clásicos: Carmen Mola, Manuel Vázquez Montalban, o de autores como Arturo Pérez Reverte, con el espía Lorenzo Falco; o Javier Cercas con la trilogía con Melchor Marín, son escritores de temática amplia pero que pueden entrar en este juego de la novela negra…
MGZ: Si claro. Yo leo unas cincuenta, sesenta novelas negras al año, en español…y allí te das cuenta de la evolución y de las «fórmulas».
AB: Justamente, coméntame el fenómeno de la Novela Negra en Latinoamérica, ya que es un género anglosajón, que llega más tarde y que «conquista» Latinoamérica. Hay una colonización literaria con la novela negra.
MGZ: Bueno, es un género que, tristemente, se empieza a desarrollar después de las dictaduras latinoamericanas, a partir de 1970 en adelante, cuando los primeros grandes autores empiezan a publicar, hablamos de Rubem Fonseca en Brasil, quien fue policía. En España, tenemos a Juan Madrid, con sus novelas policiacas protagonizadas por Toni Romano, a Manuel Vázquez Montalbán, con su detective Pepe Carvalho. El fenómeno literario de la novela negra en Latinoamérica empieza en Argentina y México y luego pasa a Colombia y Chile y se expande por todo el continente. Tienen que pasar las dictaduras para que los autores se den cuenta que ya el enemigo no es una sociedad corrupta «per se», ahora, el enemigo es el Estado. En Latinoamérica ya no se confía en el Estado, en las instituciones, por lo tanto, siempre aparece el Estado como enemigo de fondo…
AB: Pero antes de la novela negra hemos tenido escritores que han encarado el problema político, el malestar, la corrupción. Lo vemos en Vargas Llosa, quien ha denunciado los abusos, la impunidad. En Rulfo, que nos muestra un México violento. Son autores con una visión panorámica y a la vez profunda de sus países, analistas de su época que no necesitan de la novela negra para revelar y denunciar las lacras sociales, Y si vas al siglo diecinueve, que mejor mural de la sociedad de Inglaterra que las novelas de Charles Dickens, o de Flaubert, en Francia, hace una radiografía del cambio del modelo femenino en Madame Bovary, o Balzac, o Víctor Hugo con Los miserables, al leer sus novela recorres la historia, los problemas sociales, ese gran movimiento realista-naturalista era libre, no apelan a fórmulas para denunciar. La novela negra arma un escenario y condiciona al lector a una visión esquemática de la realidad actual, se maneja la terapia del entretenimiento en busca del crimen, trivializando la muerte y relativizando los valores éticos.
MGZ: Justamente te comenté que la novela negra era lo más cercano al «realismo» literario. Los buenos escritores surgen más allá del género. Vargas Llosa denunció la corrupción y en ´Una muerte anunciada´ de García Marquez podría verse la clave de la novela negra. No todos, pero hay autores de novela negra que se dan cuenta de la condición humana, de la curiosidad humana, del deseo de enfrentarse a un misterio y la necesidad de resolverlo. Hay autores que plantean el enigma y ponen en primer plano el deseo de saber y descifrar el enigma. Es la problemática del hombre por ´conocer´.
AB: Ese deseo por conocer, de descifrar el enigma, en la Novela Negra se frivoliza. Cuando uno lee El pabellón de oro de Mishima, o La levedad del ser de Kundera, al terminar el libro te quedas en suspenso, hay como una revelación, te hace pensar en el bien y el mal, en nuestra existencia. La problemática del mal nunca se plantea en la novela negra, tampoco el tema de la conciencia ética.
MGZ: Hablas de ´El Pabellón de oro´, pero la mirada de Mishima no da respuestas, en ese sentido hay una gran honestidad porque no siempre se pueden dar respuestas. Con respecto a la Novela Negra, hay algunos autores del género que tratan el tema del mal, se enfrenta a esta cuestión y pienso en el escritor chileno Ramón Díaz Eterovic, quien siempre tiene una postura moral, ética, dentro de su literatura policial y trata la lucha entre la sombra y la luz. Los buenos escritores plantean el tema del bien y del mal. Pero no puedes plantear una verdad absoluta, es difícil que se pueda resolver un misterio en una visión total…
AB: Un gran escritor no necesita de la novela negra, el problema es tener grandes escritores que nos revelen los misterios profundos del hombre, no solo los misterios de un crimen…
MGZ: Enfrentarse al mal es peligroso...
Nos quedamos callados.
AB: Cuéntame sobre el panorama actual de la Novela Negra en español, porque es un género que llega del norte, de los anglosajones que lo tiene en su identidad, en su ADN, pero no sé si es propio de la naturaleza hispana…
MGZ: Es un género que llega de los anglosajones, luego los americanos lo definieron con Chandler…
AB: Sí, Chandler nos enfrenta a la sociedad americana, nada está por encima de la ley, pero el que hace la ley hace la trampa…
MGZ: La Novela Negra en lengua española está muy bien posesionada, en España y en los países Latinoamericanos hay constantemente festivales dedicados a la novela negra…Hay foros en Argentina, Uruguay, en Chile, y en España. Si bien no es un género propio hispano, es una herramienta que podemos utilizarla, que nos permite contar nuestra sociedad. Finalmente, en Latinoamérica, no hay nada que sea propio. Excepto el mundo indígena, porque somos una cultura de mestizaje, incorporamos aspectos que nos interesan y nos ayudan a expresar nuestras realidades.
AB: ¿Como definirías a la Novela Negra?
MGZ: ¡Bueno, que pregunta! A través de un héroe o heroína se plantean búsquedas: la búsqueda de la verdad, la justicia, sería la antigua representación del bien y el mal y la posibilidad de descifrar el enigma.
AB: ¿No es una formula literaria que usa el bien y el mal para entretener través de la búsqueda del crimen, del enigma?
MGZ: No. Va más allá, porque hay novelas que no son entretenidas, para mí la literatura debe ser entretenida…
AB; Yo no creo que la literatura deba entretener, creo que tiene como objetivo interesar al lector y revelar aspectos profundos del ser y su sociedad, el entretenimiento es colateral. No creo que La Guerra y la paz o La Divina Comedia hayan sido creadas como entretenimiento. El libro debe atrapar y captar al lector, eso es clave …pero una novela es un viaje interior, la literatura, cuando es literatura, es siempre una revelación…
MGZ: De acuerdo, en los grandes escritores eso es intrínseco, pero si un libro no te entretiene no sigues leyendo…estamos hablando de algo que quieres descubrir…
AB: Si usas la palabra «entretenimiento», se banaliza, mejor interés. En una sociedad del espectáculo, la lectura también puede frivolizarse, distraernos…pero eso no es literatura. Un cuento de Borges (que se interesaba por la novela policial en cuanto al enigma), un cuento suyo puede sorprenderte y dejarte pensando…supera lo meramente entretenido.
MGZ: Por supuesto, hablas de un gran escritor, con su cuento ´La muerte y la brújula´, replanteo lo policial. Los tiempos cambian, Adriana, y el escritor lo siente y va en busca de la audiencia, trata de volver a sus lectores ´adictos a la novela negra´ …
AB: ¡Adicción a la Novela Negra!. Eso no es bueno. El Arte, la Literatura es libertad. En todo caso, prefiero lectores «interesados» en la novela histórica, filosófica, social, humanística. Hay tan pocas novelas que hablen de la comprensión, de nuestro ser, de la búsqueda de la felicidad,…
MGZ: y la búsqueda del enigma…
Nos despedimos y me dice sonriendo: ¡Cuidado, Adri! porque siempre hay un asesino al acecho…



