Un catorce de julio festivo y reivindicativo en la plaza de la Bastilla de París, con fuerte afluencia de la población, frente a un presidente y un gobierno Vip con su élite militar arrinconado en la plaza de la Concordia, protegido con altas medidas de seguridad. Tal ha sido el contraste de esta jornada en París, día de la fiesta nacional del 14 de julio que conmemora la revolución francesa y la toma de la Bastilla, que puso fin a la monarquía absoluta.

Los esfuerzos de un par de sumisos animadores de televisión, con carné de prensa, para servir la sopa informativa en una servicial entrevista con el jefe del Estado este 14 de julio 2020, no han sido suficientes para hacer olvidar la inmensa fractura social entre el régimen de Macron y la población que sigue movilizada para evitar que la grave crisis del covid sea pagada por los de abajo.

En su intervención televisiva Macron nos ha ofrecido un nuevo ejercicio oratorio con muchas promesas y pocas nueces, mientras organizaba en la plaza de la Concordia su privatización Vip del 14 de julio, versión militar.  Entre las nuevas promesas una ayuda del Estado a las empresas para favorecer el empleo de los jóvenes que acceden al mercado del trabajo. 

Durante la mañana en la Concordia…

Macron y su primer ministro en el acto oficial por el 14 de julio de 2020
Macron y su primer ministro en el acto oficial por el 14 de julio de 2020

La puesta en escena de un mini desfile militar en honor del personal sanitario en Francia, ha sido inmediatamente denunciada por una pancarta lanzada al cielo por un montón de globos en la que se podía leer: «Detrás de sus homenajes, Macron asfixia el hospital». 

Dos sanitarios que tuvieron la genial idea de esa protesta fueron inmediatamente detenidos por la policía por haber perturbado la fiesta VIP de Macron y su corte. Hermosa foto que sintetiza bien esta jornada de fiesta nacional, bajo amenaza de crisis sanitaria y social.

Tras haber prometido medallas y una «prima», Macron y su gobierno se han visto obligados a ceder un aumento salarial de 183 euros mensuales para el personal sanitario, en la llamada concertación del «Segur de la sanidad».  Menos de la mitad de la reivindicación sindical que era de 400 euros netos de aumento para todo el personal sanitario.

De la misma manera la insuficiente concesión del gobierno no contempla el resto de las reivindicaciones del personal médico y sanitario, en lo que concierne al aumento de efectivos, de medios financieros y de gestión del hospital publico, teniendo en cuenta los imperativos humanos y de salud, en lugar de dar prioridad a la rentabilidad financiera. La lucha continúa.

De la plaza de la República a la plaza de la Bastilla a eso de las dos de la tarde este mismo 14 de julio… miles de personas han respondido al llamamiento de las organizaciones sindicales, de los gilets jaunes, y de los partidos y organizaciones de izquierdas, para denunciar una vez más la política neoliberal de Macron, que cede mínimamente bajo la presión social, pero sin modificar un ápice su política de apoyo a sus amigos financieros del Cac 40, que son los que deberían pagar el costo de la actual crisis.

Esta grabación corresponde a un vídeo subido por Yves Barraud el 9 ene 2020

«Meme si Macron ne veut pas, nous on est la», cantaba la multitud en esta festiva manifestación. «Aunque Macron no lo quiera, nosotros estamos aquí. Por el honor de los trabajadores, por un mundo mejor, aunque Macron no lo quiera, nosotros estamos aquí».  Un canto iniciado en las manifestaciones de los gilets jaunes, y que ahora se oye en Francia en todas las protestas populares, sociales y sindicales.

Mientras Macron ha distribuido miles de millones a las grandes empresas para hacer frente a la crisis generada por el covid, no ha exigido en cambio que sean mantenidos los empleos. Con la buena excusa de la pandemia y tras haber recibido el dinero público los grandes grupos de la aeronáutica, del sector automóvil y muchos otros, han anunciado ya una ola masiva de eres y despidos. Se estima que habrá en 2021 un millón mas de parados en Francia.

Lo obtenido con el Segur de la sanidad es pues una gota de agua en comparación con el río de euros distribuidos por Macron a los accionistas del Cac 40, pero en todo caso el personal sanitario muestra el camino a seguir. Le guste o no a Macron… esto no es mas que el comienzo… la lucha continúa con o sin  covid.

Periodista profesional en Francia desde 1976. Miembro del Sindicato Francés de la crítica de cine y de FIPRESCI, he cubierto desde 1979 sin interrupción los festivales de Cannes y de San Sebastián, así como otros festivales internacionales. En San Sebastián presento desde 2008, los “Desayunos horizontes” en la sección Horizontes Latinos.

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