
Maracuda (The Myth of Maracuda), la película de animación infantil (y también para el niño que acompaña, escondido, a los adultos) dirigida por el cineasta ruso Viktor Giukhushin (Nutcracker and the magic flute, Mi querido monstruo), a partir de un guión firmado por el también productor Aleksandr Arkhipov –ganadora del premio a la Mejor Animación en el Silk Road Film Festival de China- nos cuenta el largo viaje hacia la madurez de un joven prehistórico.
Maracuda es una reflexión «sobre la identidad y la búsqueda de un lugar en el mundo», y anima a acercar a las distintas generaciones, estrechando lazos entre padres e hijos. Maracuda es una hora y media de película, aderezada con magia y un poquito de ciencia ficción, en torno a situaciones banales protagonizadas por padres e hijos, con sus correspondientes dosis de humor, aciertos y desilusiones.
Maracuda, hijo de un respetado jefe tribal en un momento en que el ecosistema se ve amenazado, tendría que convertirse en un guerrero, pero como no sabe cazar no consigue estar a la altura de las expectativas de su padre. Cuando se aventura solo en un bosque misterioso se encuentra con Tink, un pájaro extraterrestre mágico y sagrado que le otorga el don de entender el lenguaje de los animales. Juntos vivirán aventuras increíbles en una selva de la edad de piedra, poblada por ardillas de puntiagudos dientes, adorables suricatos y hasta dinosaurios
A lo largo de sus aventuras, Tink acaba transformando involuntariamente al padre de Maracunda en una criatura minúscula que se esconde en el corazón de una manzana.
Enfrentado a los desafíos de un mundo desconocido Maracuda[1] –en el viaje iniciático que acaba compartiendo con su padre- aprende lo que es la responsabilidad, mientras el adulto va ganando en comprensión.
- Maracuda estará en los cines de Madrid a partir del próximo viernes 24 de abril de 2026.



