Madrid llegó al siglo veintiuno convertida en una gran capital destino de millones de personas atraídas por su oferta turística cultural y gastronómica, y también como gran centro de convenciones y negocios que permitía, finalizadas las jornadas de trabajo, beneficiarse de esos componentes turísticos.

Para alcanzar ese reconocimiento Madrid contó con un potente servicio de transporte público que permitía desplazarse con comodidad a pesar de las complicaciones inherentes a las grandes urbes que se desarrollaron en el siglo veinte, y más concretamente en el caso de la capital de España, en que marcando un número de taxi se accede a un servicio de radio taxi que se beneficia de una tradición de servicio de más de veinte años, en los que ha adaptado a las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Los retos de la pandemia y del confinamiento que se decretó para combatirla pusieron también de manifiesto que los profesionales del taxi de Madrid estaban mucho más vinculados a la sociedad de lo que hasta ese momento se vislumbraba, y en las hemerotecas están relatos, fotografías y vídeos de innumerables servicios prestados a ciudadanos con problemas de movilidad o dependencia que se veían superados por las circunstancias y encontraron en el taxista la solución que no les llegaba por las vías habituales, colapsadas cuando no directamente cerradas.

La realidad es que actualmente se trata de un servicio que dispone de los mejores taxis oficiales del ayuntamiento de Madrid, todos ellos equipados con aparato TPV para cobro con tarjeta de crédito, que permite establecer, por ejemplo, un servicio concertado de taxis desde cualquier punto de Madrid al aeropuerto de Adolfo Suárez – Madrid Barajas, o para ser recogido en el aeropuerto y trasladado al centro de la ciudad, o también en trayectos interurbanos y rutas a distintas ciudades históricas, tanto de la Comunidad de Madrid como de las capitales aledañas en Segovia, Toledo o Ávila; en vehículos que pueden reservarse con hasta siete plazas habilitadas.

Siguiendo la tradición que han mantenido vigentes hasta ahora todos los alcaldes de Madrid, todo taxista debe regirse por un reglamento en el servicio a sus clientes, que obliga tanto a las características de los vehículos como a las normas de cortesía o respuesta en determinadas situaciones.

Así que en Radio Taxi Madrid, se tienen en cuenta ciertas peculiaridades para ofrecer un servicio de calidad, normas que les han permitido destacar entre todas las empresas que existen en la ciudad, por ejemplo:

  • Si el chofer ve que la persona tiene muchas maletas, puede ofrecerle ayuda para guardarlas sin cobrarle una cantidad adicional a la tarifa que le cobrará por el viaje. Esta ayuda debe ofrecérsela tanto para subirlas como para bajarlas del coche.
  • Ofrecer siempre, y sin discriminación, un trato cordial y respetuoso.
  • Las tarifas se indican desde el primer momento en el que el cliente solicita el servicio, bien sea vía telefónica o de manera presencial. Eshabitual tener un documento impreso y plastificado con las tarifas vigentes.
  • Si observan que las personas que solicitan el servicio de taxi tienen alguna discapacidad o problema de movilidad, ofrecen ayuda, tanto para subir como para bajar del coche, sin percibir cantidades adicionales por este tipo de ayuda.
  • Si el cliente tiene un perro de asistencia, el taxista tiene que permitir que pueda subir al coche, siempre que el animal sepa mantenerse cerca de los pies de su dueño.

En Radio Taxi Madrid también saben qué no puede hacer un taxista:

  • Si utiliza un contador, no puede dejar que siga corriendo cuando ocurre algún fallo o contratiempo que no esté relacionado con el cliente. De ser así, debe cobrar sólo lo que marca hasta el momento en que lo detuvo, manifestando la información con antelación a la persona.
  • No puede negarse a entregar una factura, especialmente si el cliente lo exige. Este documento debe tener el número de licencia del taxista, la matrícula del taxi, fecha y hora del viaje, firma, entre otros datos específicos de la empresa.
  • No puede tratar con discriminación a los clientes por cuestiones de raza, edad, condición social o sexualidad, siempre que exista respeto al momento de comunicarse.
  • No puede cambiar la ruta sin informarlo y estar atento a lo que quiere el cliente.

A estas normas de calidad en el servicio, los clientes siempre deberían responder de forma adecuada:

  • Tienen que cuidar el coche. Es decir, no deben deteriorar la tapicera, ventanas o cualquier otra parte del taxi de manera consciente o inconsciente.
  • Decidir con antelación la ruta que va a seguir el taxista para llegar a su destino.
  • Deben mantener un comportamiento respetuoso, cuidando el vocabulario y la manera en cómo se comunica con el taxista.
  • Tratar de no pedir que los lleven a zonas conflictivas.
  • No consumir alcohol o drogas dentro del taxi.
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