Para el curso 2023/2024 solo uno de cada tres centros concertados en la Comunidad de Madrid procederá a reducir la ratio a veinticinco alumnos por grupo, en Primero de la ESO; otro de cada tres la mantiene en treinta y un tercero las reduce a veintiocho, informa el Sector de enseñanza de UGT Servicios Públicos Madrid.

Para Teresa Jusdado, secretaria de enseñanza de UGT Madrid, la no reducción de alumnado por aula es fruto de dos factores: la falta de espacio que permita el aumento de unidades y la negativa de la patronal para reducir los beneficios por alumno que las cuotas, eufemísticamente voluntarias, y la disminución de beneficios obtenidos por los servicios que ofrecen, obviamente con ánimo de lucro, como las clases extraescolares y complementarias, la venta de uniformes, libros, transporte y comedor escolar, aportaciones por el día del patrón o la patrona y un largo etcétera, aportan a estos empresarios.

Explica esta situación en que para la mayoría de los centros concertados un alumno es un cliente que aporta un beneficio económico, de ahí que la pérdida de cinco, diez o quince alumnos signifique una disminución en sus beneficios, y todo ello en unos centros que se supone son gratuitos y «sin ánimo de lucro».

Aunque matiza que no todos los centros aplican de igual manera estas fórmulas de plusvalía, siendo más frecuente en los centros creados desde 1999, año en que se transfieren las competencias educativas a la Comunidad de Madrid.

Esta situación en la Comunidad de Madrid se produce, agrega, cuando todos los estudios, nacionales e internacionales, y el sentido común indican que un menor número de alumnos y alumnas por clase mejoran la calidad educativa, permite una mayor atención individualizada del alumnado y, también, mejora las condiciones laborales del profesorado.

La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, anunció para el próximo curso la bajada de ratio en 1º de la ESO y en cuatro años de Educación Infantil, tal y como había hecho el curso pasado en tres años, pero de nuevo «asistimos a la negativa de la mayor parte de los titulares de centros privados con concierto a proceder a dicha bajada».

Contrasta esta actitud con la alegría mostrada ante el sorpresivo anuncio de la Presidenta de aumentar la partida de «otros gastos» que, reiteradamente solicitada por la patronal de centros privados concertados, fue anunciada hace un par de meses. Partida que gestionan los titulares de los centros y que les permite elegir diferentes conceptos en su aplicación.

Teresa Jusdado considera que los centros privados concertados deberían proceder a la disminución de ratio y la Consejería no debería dejar al arbitrio de sus titulares ni la calidad de la enseñanza, ni la atención a la diversidad de su alumnado, ni las condiciones laborales de sus docentes.

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