Los sueños de la ilustración producen utopías

Un libro recorre los acontecimientos culturales del siglo XX a través de algunos de sus protagonistas

El historiador Eric Howsbaum lo llamó el corto siglo veinte porque para él empezó en 1914 con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, y terminó con la caída del muro de Berlín en 1989. Para el filósofo Peter Neumann, sin embargo, aquel siglo duró más de cien años porque sitúa su comienzo en 1883 con la erupción del volcán Krakatoa en Indonesia, que tuvo consecuencias también en Europa, y lo finaliza con la pandemia del Covid de 2020.

Lo hace de manera gráfica y atractiva en su ensayo El largo siglo de las utopías (Tusquets).

Entre aquellos dos acontecimientos se suceden una serie de encuentros entre personalidades de la cultura europea que resumen en buena medida lo que ocurrió en el continente durante esos cien años, mientras la humanidad comenzaba a moverse entre dos amenazas que pueden protagonizar el fin de su historia: el peligro nuclear, ya manifestado en la tragedia de Chernobil, y una nueva pandemia.

Lo que es cierto es que durante estos años se registraron algunos acontecimientos que marcaron la cultura europea.

Para explicar ciertos acontecimientos culturales del siglo veinte Neumann se vale de las relaciones que mantuvieron algunas parejas de protagonistas de la cultura europea, empezando por las del filósofo Friedrich Nietzsche y el músico Richard Wagner, quienes de una amistad ejemplar y colaboradora pasaron a un enfrentamiento irreconciliable provocado por la idea del superhombre de Zaratustra, encarnación de la nietzscheana muerte de Dios, enfrentado al Parsifal de la ópera del compositor, un género que según él debía ser elevado a la categoría de religión.

Ernst Bloch está en Locarno con su esposa escribiendo El espíritu de la utopía, un encargo de Max Weber. Bloch se libró del servicio militar y de la guerra gracias a un informe de Karl Jaspers (hay un capítulo dedicado a las relaciones entre Jaspers y Hannah Arendt). Se libró de la misma guerra que rechazó a Max Weber cuando éste se presentó voluntario. En la casa suiza de Weber se reúnen todos los domingos Bloch, Georg Lukács, Stefan George y George Simmel.

En el país también viven refugiados Romain Rollan, Kandinski, Hermann Hesse y los fundadores del movimiento Dadá. Todos esperan el fin de la contienda y el nacimiento de un nuevo futuro en Alemania gracias al USPD, la alianza de socialdemócratas de izquierda, y a las noticias que llegan de una Rusia donde ha triunfado la revolución soviética.

Otra de las parejas de las que se sirve el autor es la representada por Marcel Proust y James Joyce. Ambos escritores, cumbres de la literatura europea, coincidieron en una cena celebrada en el Hotel Majestic de París y compartieron el taxi que los llevó a sus respectivos alojamientos sin que entre ellos mediaran palabras.

Proust y Joyce no se cayeron bien. Ninguno había leído nada del otro. En aquella cena estaban también Igor Stravinski y Pablo Picasso, quien dibujó al músico en una servilleta que nadie sabe dónde terminó. Aquel encuentro se producía mientras se firmaba el Tratado de Versalles, que Alemania sintió como una humillación, con la presencia de cinco soldados cuyas caras desfiguradas por la metralla de la guerra se ocultaban detrás de máscaras ad hoc.

Tampoco fueron muy estrechas las relaciones entre Franz Kafka y Else Lasker-Schüler, quien lo visitó en Praga después de un encuentro fugaz en Berlín. Ni las del filósofo Ludwig Wittgenstein con el poeta George Trakl, quien le pidió que lo visitara con urgencia en un hospital de campaña en Cracovia, donde estaba ingresado. Un encuentro que no pudo producirse porque cuando Wittgenstein llegó al hospital hacía tres días que Trakl había muerto, probablemente a causa de una sobredosis de cocaína.

Gracias a la mediación de Stefan Zweig, el pintor Salvador Dalí visitó a Sigmund Freud en su residencia de Londres, donde el sicoanalista se había refugiado de la persecución nazi a los judíos. Le llevó su cuadro La metamorfosis de Narciso para explicarle su idea de creación artística a través del método paranoico-crítico, de su invención.

Para Dalí el análisis del inconsciente a través de los sueños fue el descubrimiento más importante de su vida y consideraba este hallazgo como la teoría que él ilustraba en sus cuadros. Su entusiasmo se frustró ante la indiferencia de Freud y la desconfianza del padre del sicoanálisis hacia los surrealistas.

Decepción también la de Heidegger en su encuentro con los restos de las culturas de la Grecia y Roma clásicas que había idealizado a través de las lecturas de Hölderlin: «Aquel mundo que había visto nacer la poesía y el pensamiento de los antiguos se había desintegrado definitivamente». Hölderlin no había llegado al Peloponeso porque en los Alpes un vagabundo le robó todas sus pertenencias y casi lo mata. Para Heidegger aquella Grecia tampoco encajaba en las descripciones que conocía de los cantos de Homero.

Curiosas las relaciones anacrónicas que Peter Neumann establece entre los escritores Thomas Mann y la condesa Franciska zu Reventlow, feminista, bohemia y aventurera cuyas obras interesaron a Rainer Maria Rilke. En otro capítulo trata sobre la influencia que Mann ejerció sobre Susan Sontag a través de Doctor Faustus y sobre todo de La montaña mágica cuya lectura, dice Sontag, la dejó sin aliento.

Otras relaciones que estudia Neumann son las de Christa Wof y Jurgen Habermas con motivo del debate de los intelectuales sobre la reunificación de Alemania, y la de Walter Benjamin con Stéphane Hessel, el autor de Indignaos, el pequeño gran libro que sacó a la gente a la calle en los primeros años de este milenio para protestar contra la crisis económica y la injusticia social.

Francisco R. Pastoriza
Profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Periodista cultural Asignaturas: Información Cultural, Comunicación e Información Audiovisual y Fotografía informativa. Autor de "Qué es la fotografía" (Lunwerg), Periodismo Cultural (Síntesis. Madrid 2006), Cultura y TV. Una relación de conflicto (Gedisa. Barcelona, 2003) La mirada en el cristal. La información en TV (Fragua. Madrid, 2003) Perversiones televisivas (IORTV. Madrid, 1997). Investigación “La presencia de la cultura en los telediarios de la televisión pública de ámbito nacional durante el año 2006” (revista Sistema, enero 2008).

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