Según datos oficiales del Ministerio de Sanidad recogidos por Servimedia, el trabajo de los rastreadores está creciendo exponencialmente a medida que pasa el tiempo, pero su éxito también ha aumentado de forma ostensible, lo cual es vital para frenar el desarrollo de la pandemia y resulta especialmente necesario para localizar a asintomáticos que contagian sin saberlo.

El personal dedicado a la vigilancia epidemiológica se ha visto reforzado desde el estado de alarma, ya que el inicial era de 845 personas y hasta el momento se ha incrementando con otras 1127 que establecen un equipo total de 1972 profesionales.

Desde el comienzo del verano, la búsqueda de casos ha ido creciendo alrededor de los positivos que la salud pública confirmaba mediante prueba PCR pero también ha mejorado la localización de allegados que habían contraído el coronavirus.

Así, los 83 casos estrechos encontrados la segunda semana de junio han aumentado progresivamente: 170 la tercera semana de junio, 238 la cuarta de junio, 217 la primera de julio, 568 la segunda de julio, 1383 la tercera de julio, 2547 la cuarta de julio, 4425 entre finales de julio y principios de agosto, y 8568 entre el 3 y el 9 de agosto.

Los datos ponen de manifiesto que, desde julio, el número de casos detectados alrededor de personas que previamente habían sido confirmadas como enfermas de COVID-19 han aumentado a un ritmo cercano al cien por cien. Es decir, prácticamente se duplican cada siete días, fruto del incremento de casos en toda España pero también de la efectividad de los rastreadores.

Buscando asintomáticos

El trabajo más difícil, y a la vez más importante, para estos ‘espías’, radica en localizar contagiados asintomáticos para evitar que contribuyan a expandir el virus sin saberlo y sin dejar rastro. Según los datos del Ministerio de Sanidad, alrededor de la mitad de los casos localizados y confirmados en estos momentos como COVID-19 no manifiestan signos de la enfermedad, lo que permite ponerlos en cuarentena y vigilancia estrecha para evitar que sean colaboradores involuntarios en el desarrollo de la pandemia.

El propio ministro Salvador Illa puso de manifiesto esta realidad cuando el viernes compareció tras la reunión extraordinaria del Consejo Interterritorial de Salud con las comunidades autónomas. Ahí explicó ante la prensa que el 55 por ciento de las personas contagiadas que se encuentran actualmente son asintomáticas y que un 32 por ciento de los casos localizados son de contactos estrechos de positivos anteriores.

Sin embargo, en algunas comunidades autónomas el porcentaje de asintomáticos detectados es mucho mayor. Aragón, por ejemplo, notificó el viernes 526 nuevos casos confirmados de coronavirus, de los cuales el 69 por ciento (368) correspondían a asintomáticos. Por su parte, la Comunidad Valenciana informó de un 67 por ciento de asintomáticos entre los 629 casos nuevos detectados durante el pasado fin de semana.

La preocupación por los asintomáticos es uno de los motivos que llevó a Cataluña a realizar pruebas masivas en las localidades en las que más ha crecido la positividad  y que ha empujado a la Comunidad de Madrid a hacer lo mismo a partir de hoy lunes en los barrios de Carabanchel, Usera, Villaverde y Vallecas, así como en los municipios de Alcobendas y Móstoles. Los 8568 casos de coronavirus que los rastreadores han encontrado en la última semana representan menos del diez por ciento del total de casos sospechos que ha atendido la sanidad pública entre los centros de Atención Primaria y los hospitales/especializados.

Periodista. Tras más de 30 años en el sector de la construcción en una publicación para profesionales, me dediqué al mundo de la solidaridad a través de un partido político, ocupándome de la comunicación. Esa época determinó el comienzo de un camino dirigido a la defensa de los derechos humanos, a la denuncia. Poco después me instalé en México. Publiqué en un par de periódicos y en una revista literaria, donde edité poesía. A través de Periodistas en Español comencé a relatar lo que sucedía allí. Tras siete años de estancia en el país azteca, en 2018 regresé a España.

Deja un comentario