Las Bodas de Figaro en el Teatro Real de Madrid

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Entre el 22 de abril y el 12 de mayo el Teatro Real ofrecerá trece funciones de la obra de Mozart «Las Bodas de Figaro» en la producción de Claus Guth, puesta muy conocida, criticada y alabada, realizada para el Festival de Salzburgo en 2006 y recuperada por Canadian Opera Company.

Las Bodas de Figaro es una de las operas mas famosas e importantes de Mozart. Desde el punto de vista de la Historia de la Ópera esta considerada una de las mejores obras del compositor y es el comienzo de una exitosa relación con el libretista italiano Lorenzo Da Ponte, con quien realizará Don Giovanni y Cosi fan tutte. Es, además, una de las más representadas en el mundo. En estos momento en la Opera Metropolitana de New York se están llevando a cabo funciones de la misma ópera y en el Liceu de Barcelona se está presentado igualmente, la trilogía mozartiana.

La historia de Las Bodas de Figaro se desarrolla en España, en Sevilla, en el siglo dieciocho, en el palacio del conde Almaviva, quien a pesar de estar casado con la bella Rosina, busca a Susana, una joven comprometida con Figaro, el criado del conde. Sobre esta trama se desarrollan una serie de enredos y equívocos propios de la ópera bufa.

Mozart estaba en el mejor momento de su carrera musical pero deseaba triunfar en la Ópera donde podía aspirar a fama y dinero. Italia, era, en ese momento, un poco la dueña de la ópera, especialmente del género ópera bufa, Mozart sabía que el libreto operístico era fundamental para el éxito. Con todos estos inconvenientes encaró el desafío, apoyándose en la comedia de Beaumarchais, Le Mariage de Figaro, que había sido un escándalo pero también un gran suceso, debido al desenmascaramiento de los amores clandestinos en las cortes y «otros detalles» de los nobles. La elaboración de la obra acentúo los enredos y diluyó los aspectos políticos, jugando sobre los personajes y los equívocos domésticos. Una manera de atraer con el tema escandaloso y famoso pero sin arriesgar demasiado; mas bien apoyando el nuevo decreto de matrimonio publicado por el emperador José II, con ideas modernas sobre los matrimonios, que el propio Mozart aprobaba.

Los entretelones de las óperas suelen sorprender al público. También sorprenden al público las versiones operísticas, trasplantadas a la época actual, mientras que otras puestas en escena son historicistas y arqueológicas. Considero interesante la perspectiva diacrónica de la historia, mostrando la universalidad y eternidad de ciertos temas asociándolos al presente, aunque las versiones arqueológicas siguen teniendo vigencia en cuanto comprensión de la época en que las obras fueron escritas, y es una manera de transportar a la audiencia a aquellos tiempos.

Por otro lado, la innovación estimula la creatividad y la forma de interpretar los textos. No todas las versiones operísticas alcanzan esa profundidad. Por ejemplo, en el tiempo de Mozart, la puesta de Las bodas de Figaro, en Praga, según reseñas de la época, fue mejor que la de Viena y obtuvo un éxito sin precedentes, por eso, Praga fue para Mozart un lugar que le dio bienestar y alegrías, fue allí donde le encargaron otra ópera: Don Giovanni, que fue igualmente exitosa.

La ópera bufa absorbe características de la Commedia dell’arte; cabe destacar que en la antigüedad clásica aparecieron textos de sátira, farsa y comedia burlesca que dieron relevancia a estas manifestaciones. Aristófanes, Plauto, Menandro, ahondaron en estos géneros con ingeniosas tramas. La ópera bufa hereda colateralmente esta tradición, y se desarrolla en Nápoles durante el siglo dieciocho, sin embargo, no despertó el mismo interés en el siglo diecinueve ni en el veinte. Algunos estudiosos consideraban lo cómico, lo paródico y la trama de enredos, un tanto superficial, sin advertir la crítica social y política que estas situaciones jocosas y humorísticas escondían, además de la conexión con una audiencia mayor por temas mas comprensibles.

Mozart aprovecha todos los recursos, los duos, tercetos, concertantes a modo de conversación, dan vivacidad al tempo operístico, mientras que los finales son remarcables y reafirman la excelencia de esta ópera dentro de la obra mozartiana.

Ivor Bolton dirigirá su séptima producción operística de Mozart, repitiendo el éxito obtenido en 2014. Estará a cargo del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y lo acompañará un reparto donde se destacan: André Schuen y Joan Martín-Royo en el Conde de Almaviva, María José Moreno y Miren Urbieta-Vega como Condesas de Almaviva, Julie Fuchs y Elena Sancho Pereg (Susana), Vito Priante y Thomas Oliemans (Figaro), Rachel Wilson y Maite Beaumont (Cherubino).

Como es costumbre el estreno de la ópera será precedido por un preestreno para menores de 35 años, el 21 de abril a las 19:00 horas.

Siempre, ¡Mozart es una buena ocasión para ir a la Ópera!! El Teatro Real los espera.

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