El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha reclamado una investigación independiente sobre los bombardeos israelíes en Gaza después de que los equipos de rescate recuperasen centenares de cuerpos y restos humanos bajo edificios destruidos. Entre las víctimas identificadas figuran decenas de mujeres y niños.
La recuperación de cuerpos pertenecientes, en algunos casos, a familias enteras ha reabierto las dudas sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario durante los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza.
Según una información publicada el 15 de septiembre de 2026 por la agencia IPS firmada por su corresponsal en Ginebra, Volker Türk considera que estos hallazgos «reavivan la preocupación por los crímenes de guerra y otras atrocidades».
El alto comisionado ha pedido que investigadores internacionales puedan acceder a todo el territorio de Gaza. El objetivo sería documentar los lugares afectados, preservar las pruebas y determinar las circunstancias en las que murieron las personas cuyos restos continúan apareciendo bajo los escombros.
Restos humanos en Gaza: más de 630 recuperados desde 2025
La Defensa Civil Palestina informó de la recuperación de 233 de los 407 cuerpos que, según sus estimaciones, permanecían bajo veinte edificios destruidos. Los trabajos se desarrollaron entre el 27 de junio y el 27 de agosto de 2026, principalmente en la ciudad de Gaza.
Entre las 233 víctimas recuperadas había 74 menores y 106 mujeres, según los datos recogidos por IPS.
En septiembre, los equipos de rescate localizaron otros noventa y seis cuerpos y restos humanos en Az Zeitoun, al sureste de la ciudad de Gaza. La zona habría sido bombardeada en noviembre de 2023. Entre los restos recuperados había 58 menores y 23 mujeres.
En total, más de 630 cadáveres y otros restos humanos han sido extraídos de edificios destruidos entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026. La Defensa Civil Palestina estima que unas ocho mil personas podrían continuar desaparecidas bajo los escombros.
Estas cifras proceden de los servicios palestinos de emergencia y no consta en la documentación aportada que hayan sido verificadas de forma independiente.
Türk ha advertido que los cuerpos recuperados podrían ser «solo la punta del iceberg». Según el alto comisionado, amplias zonas de Gaza han quedado arrasadas por los bombardeos, las demoliciones y el empleo de maquinaria pesada y explosivos.
El hallazgo se produce en un territorio de Gaza donde persiste una grave emergencia humanitaria, pese al alto el fuego acordado en octubre de 2025.
La ONU reclama preservar las pruebas
El responsable de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha subrayado la necesidad de proteger los lugares donde aparecen los restos.
Los equipos de recuperación deberían documentar e identificar a las víctimas, conservar las muestras biológicas y la información forense, registrar los lugares de enterramiento y comunicar los resultados a las familias, según la posición expuesta por Türk.
La preservación de estas pruebas resulta especialmente relevante ante los procedimientos judiciales relacionados con la conducción de las hostilidades en Gaza. También permitiría establecer qué ataques afectaron a cada edificio y determinar si se respetaron las normas aplicables a los conflictos armados.
Türk recordó que Israel está obligado por el derecho internacional a buscar a las personas desaparecidas y a recuperar y evacuar a los fallecidos en las zonas donde se encuentran desplegadas sus fuerzas.
El alto comisionado sostuvo además que las familias no solo tienen derecho a identificar y enterrar dignamente a sus parientes: también «merecen conocer toda la verdad».
Los bombardeos de 2023 bajo examen
Un informe de Naciones Unidas sobre los bombardeos en Gaza, publicado en 2024, analizó seis ataques ejecutados entre el 9 de octubre y el 2 de diciembre de 2023.
La investigación examinó el empleo de municiones pesadas, algunas de hasta novecientos kilos, contra edificios residenciales, una escuela, campos de refugiados y un mercado. Los ataques estudiados causaron más de doscientas muertes.
La Oficina del Alto Comisionado concluyó que existían indicios de posibles vulneraciones de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución. Estas normas obligan a diferenciar entre objetivos militares y población civil, evitar daños desproporcionados y adoptar medidas para reducir las víctimas civiles.
La recuperación de los restos aporta ahora nuevos elementos que deberán ser examinados por investigadores independientes. No constituye por sí misma una resolución judicial sobre la existencia de crímenes de guerra, pero puede proporcionar pruebas sobre las víctimas y los lugares atacados.
La información difundida por IPS no incluye una respuesta del Gobierno israelí sobre los últimos hallazgos. En mayo de 2026, Amnistía Internacional también pidió investigar la destrucción de edificios civiles en Gaza como posible crimen de guerra.
Türk ha reclamado investigaciones efectivas y cooperación internacional para recuperar los cuerpos de manera digna, preservar las pruebas y exigir responsabilidades cuando se acrediten violaciones del derecho internacional.




