Las federaciones internacional y europea de periodistas han condenado las agresiones sufridas por equipos de laSexta y RTVE durante las protestas de esta semana en Ceuta. Su reclamación de seguridad llega cuando la ciudad se encuentra bajo un mando único y una declaración de interés para la seguridad nacional.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Federación Europea de Periodistas (FEP) han exigido a las autoridades españolas que garanticen la seguridad de los periodistas y demás trabajadores de los medios que informan sobre la crisis fronteriza de Ceuta.

Las organizaciones condenan el acoso verbal y físico sufrido por varios equipos durante las protestas contra la gestión de la crisis migratoria celebradas los días veinticinco y veintiséis de agosto.

«Condenamos el acoso a nuestros compañeros y pedimos a las autoridades que garanticen la seguridad de quienes informan desde Ceuta», señalan ambas federaciones.

La petición adquiere especial relevancia institucional después de que el Gobierno declarase a Ceuta en situación de interés para la seguridad nacional y activase un mando único dirigido por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.

El Ejecutivo mantiene en la ciudad un dispositivo en el que participan la Policía Nacional, la Guardia Civil, las Fuerzas Armadas, la Delegación del Gobierno y las autoridades locales. La protección de los equipos periodísticos se incorpora ahora a las exigencias planteadas durante esa respuesta institucional.

Tres jornadas de acoso a los equipos informativos

El primer incidente recogido por la FIP ocurrió el martes veinticinco de agosto. El periodista Juan José Cuéllar y el operador de cámara Manu Montilla, de laSexta, hacían una entrevista cuando fueron rodeados por participantes en una concentración.

Los manifestantes les exigieron que abandonasen el lugar y les impidieron continuar trabajando. El equipo tuvo que refugiarse en la terraza de un establecimiento, donde un hombre empujó al reportero por la espalda. La Policía Nacional intervino para proteger a los profesionales.

Al día siguiente, varios periodistas fueron increpados durante la concentración celebrada ante la Delegación del Gobierno. Entre ellos se encontraba María Moreno, de RTVE. La Policía tuvo que facilitar la salida del equipo de la plaza.

Los incidentes continuaron el jueves veintisiete, aunque estos hechos ya no aparecen en el comunicado de la FIP. Europa Press comprobó cómo varias personas arrinconaron y escupieron a otro reportero de laSexta durante una concentración en la playa de Benítez.

El periodista recibió insultos y amenazas de ser perseguido hasta que abandonase Ceuta. La agencia también informó de que un hombre había propinado una bofetada a una reportera de otra cadena durante la protesta del miércoles.

La seguridad de la prensa en Ceuta entra en la respuesta institucional

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha expresado su solidaridad con Juan José Cuéllar y con los demás profesionales desplazados a Ceuta.

La FAPE reclama a las autoridades competentes que garanticen su seguridad y recuerda que los ataques contra quienes informan afectan también al derecho constitucional de la ciudadanía a recibir información veraz.

La Agrupación de Periodistas de Comisiones Obreras ha ofrecido apoyo jurídico a los profesionales agredidos y ha pedido directamente al Ministerio del Interior que adopte medidas de protección.

Según CCOO, durante las últimas semanas redactores, operadoras de cámara y otros trabajadores han sufrido agresiones físicas, zarandeos, insultos y sustracciones de micrófonos y teléfonos móviles. El sindicato también denuncia la difusión de bulos racistas y xenófobos que contribuyen, a su juicio, a incrementar la hostilidad contra las personas migrantes y contra quienes informan sobre ellas.

La Federación de Sindicatos de Periodistas, y la Agrupación de Periodistas de UGT se han sumado a la condena. Ambas organizaciones subrayan que ninguna situación de tensión social o confrontación política justifica las amenazas o agresiones contra periodistas, fotógrafos, operadores de cámara y técnicos.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, también condenó los incidentes y calificó a los medios nacionales como «aliados» para trasladar al resto de España lo que ocurre en la ciudad.

Obstáculos para informar a ambos lados de la frontera

Las agresiones se suman a las restricciones impuestas durante agosto a profesionales que intentaban cubrir la crisis desde Marruecos.

El trece de agosto, las autoridades marroquíes denegaron la entrada a la periodista Nejma Brahim, de Mediapart. Dos días después, obligaron a los equipos de la Agencia EFE y TVE a abandonar Fnideq, localidad marroquí próxima a la frontera.

La FIP sitúa estos obstáculos dentro de la crisis iniciada con la entrada de más de setenta mil personas por la frontera los días treinta y treinta y uno de julio. El Gobierno todavía no ha podido precisar cuántas permanecen en Ceuta, aunque ha ampliado los recursos de acogida y las medidas para sacar de las calles a las personas migrantes y atender a los menores.

Para las organizaciones profesionales, garantizar la seguridad de los informadores resulta indispensable para documentar las actuaciones de las autoridades, las condiciones de las personas migrantes y la evolución de las protestas.

Aquí Madrid mantiene en Observatorio Ceuta el seguimiento diario de las decisiones institucionales, la situación humanitaria y las distintas versiones sobre el conflicto fronterizo.

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