La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirma un repunte del paro y una caída del empleo respecto al cierre de 2025, en línea con el comportamiento estacional del mercado laboral español. No obstante, los datos mantienen una evolución positiva en términos interanuales, con más ocupados que hace un año y una tasa de paro contenida.
Durante el primer trimestre del año, el número de ocupados descendió en España, mientras que el paro aumentó, reflejando el habitual ajuste tras la campaña de Navidad. Este comportamiento responde a factores estructurales del mercado laboral, especialmente en sectores vinculados al consumo, el comercio y la hostelería.
En términos absolutos, el empleo se redujo en varios cientos de miles de personas respecto al trimestre anterior, mientras que el número de desempleados creció de forma significativa. Como consecuencia, la tasa de paro experimentó un repunte, situándose por encima del cierre de 2025.
Sin embargo, la comparación interanual ofrece una imagen más favorable. España mantiene un volumen de ocupación superior al registrado en el mismo trimestre de 2025, lo que confirma la tendencia de creación de empleo en el medio plazo. Este dato resulta clave para interpretar la evolución del mercado laboral más allá de la estacionalidad.
El empleo continúa apoyándose en el dinamismo de sectores como los servicios, que siguen concentrando la mayor parte de la ocupación. No obstante, la EPA también refleja ajustes en actividades más expuestas a la temporalidad, especialmente tras el final de campañas específicas.
En cuanto a la calidad del empleo, se mantiene el peso creciente de los contratos indefinidos tras las reformas laborales de los últimos años, lo que contribuye a una mayor estabilidad, aunque persisten desafíos en términos de parcialidad y rotación.
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Desde el Gobierno, el Ministerio de Trabajo y Economía Social ha interpretado estos datos dentro de la normalidad estacional del mercado laboral. Fuentes del departamento señalan que «el primer trimestre siempre registra ajustes tras el impulso de la campaña navideña», al tiempo que subrayan la fortaleza del empleo en términos interanuales.
Por su parte, desde La Moncloa se insiste en que la evolución del empleo «mantiene una senda positiva», destacando el impacto de las políticas de protección social y reforma laboral. El Ejecutivo defiende que el mercado laboral español ha ganado resiliencia frente a contextos económicos complejos.
Los sindicatos han hecho una lectura más matizada. Comisiones Obreras (CCOO) advierte de la necesidad de reforzar las políticas activas de empleo y mejorar la calidad del trabajo. Desde la organización apuntan que «los datos reflejan avances, pero también debilidades estructurales que requieren intervención pública».
En una línea similar, la Unión General de Trabajadores (UGT) reclama medidas adicionales para reducir la temporalidad y mejorar los salarios, especialmente en los sectores más vulnerables. «Es necesario consolidar la recuperación con empleo digno y estable», señalan desde el sindicato.
Por el lado empresarial, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) pone el foco en la incertidumbre económica y regulatoria. La patronal considera que «la evolución del empleo exige estabilidad normativa y apoyo a la actividad empresarial», especialmente en un contexto internacional complejo.
En conjunto, la EPA del primer trimestre de 2026 dibuja un escenario de transición: un mercado laboral que ajusta cifras tras el cierre del año, pero que conserva una base sólida en términos de empleo. La evolución de los próximos trimestres resultará determinante para confirmar si la tendencia de crecimiento se consolida o si surgen nuevos factores de desaceleración.




