La elección de nuevos jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), prevista para noviembre de 2026 en Nueva York, ha abierto una contienda diplomática relevante para el equilibrio interno del principal órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas. Según un análisis publicado por Nicolás Boeglin, profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Costa Rica (UCR), cinco candidaturas compiten para cubrir dos vacantes en el tribunal con sede en La Haya.
El artículo original de Boeglin, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, puede consultarse en su blog especializado de Derecho Internacional: Elección de jueces en la Corte Internacional de Justicia (CIJ): algunos apuntes.
La elección importa porque la Corte Internacional de Justicia resuelve controversias jurídicas entre Estados y emite opiniones consultivas sobre cuestiones planteadas por órganos autorizados de la Organización de las Naciones Unidas. Sus decisiones inciden en conflictos territoriales, delimitaciones marítimas, responsabilidad internacional, genocidio, ocupaciones militares, protección diplomática y cumplimiento de tratados.
En noviembre de 2026 deben cubrirse dos vacantes: la del juez francés Ronny Abraham, integrante de la CIJ desde 2005 y reelegido en 2018, y la del juez indio Dalveer Bhandari, elegido en 2018. La votación corresponderá a la Asamblea General de las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Cinco candidaturas para dos plazas
Boeglin señala que, a 12 de junio de 2026, se contabilizan cinco candidaturas: Rena Lee, propuesta por Singapur; Jin-Hyun Paik, propuesto por Corea del Sur; Oagile Bethuel Key Dingake, vinculado a Botswana; Dapo Akande, candidato del Reino Unido; y François Alabrune, candidato de Francia.
La candidatura de Rena Lee ha sido impulsada por Singapur. Su perfil combina experiencia diplomática y asesoramiento jurídico internacional. Singapur destaca que nunca ha contado con un nacional en la Corte Internacional de Justicia, un argumento que también aparece en la candidatura surcoreana.
Corea del Sur presenta a Jin-Hyun Paik, jurista con trayectoria en derecho del mar y expresidente del Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Su candidatura se inscribe en la disputa por la representación de la región Asia-Pacífico.
El jurista Oagile Bethuel Key Dingake aparece asociado a Botswana, aunque Boeglin advierte de que no existe certeza sobre el grado de apoyo formal del aparato diplomático botsuano.
El Reino Unido impulsa a Dapo Akande, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de Oxford y miembro de la Comisión de Derecho Internacional de Naciones Unidas.
Francia presenta a François Alabrune, diplomático y jurista, actual embajador francés ante Países Bajos y representante permanente ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.
Cómo se eligen los jueces de la Corte Internacional de Justicia
La Corte Internacional de Justicia está integrada por quince jueces elegidos por nueve años, con posibilidad de reelección. Cada tres años se renueva una parte del tribunal, salvo vacantes sobrevenidas.
La elección exige mayoría absoluta tanto en la Asamblea General de las Naciones Unidas como en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En el Consejo de Seguridad, el artículo 10.2 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia establece que no existe distinción entre miembros permanentes y no permanentes en este tipo de votaciones.
Esta regla resulta especialmente relevante porque impide que un miembro permanente bloquee por sí solo una candidatura mediante veto. Para ser elegido, el candidato necesita el respaldo suficiente en ambos órganos, lo que puede obligar a celebrar varias rondas.
Boeglin recuerda que en noviembre de 2023 fueron necesarias cinco rondas en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para completar la elección de cinco jueces.
Francia y Reino Unido afrontan una contienda inusual
Una de las claves políticas del proceso de 2026 reside en la pugna entre Francia y Reino Unido. Desde 1946, la Corte Internacional de Justicia contó habitualmente con jueces procedentes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia.
Esa regla no escrita empezó a debilitarse en los últimos años. En 2017, el Reino Unido perdió la posibilidad de mantener a un nacional en la CIJ cuando su candidato no logró la reelección frente al juez propuesto por India. En 2023, Rusia sufrió otro revés al no conseguir la reelección de su candidato, en un contexto marcado por la invasión de Ucrania y por el deterioro de su posición diplomática en Naciones Unidas.
La elección de 2026 vuelve a poner a prueba esa tradición. Francia busca sustituir al juez francés saliente por otro jurista nacional, mientras que el Reino Unido intenta regresar al tribunal después del fracaso diplomático de 2017.
Boeglin subraya que este duelo entre las diplomacias francesa y británica resulta poco habitual, precisamente porque ambos países habían contado durante décadas con una presencia prácticamente asegurada en la Corte.
Asia-Pacífico también disputa representación
La otra contienda relevante enfrenta a Singapur y Corea del Sur. Ambos Estados destacan que nunca han contado con un nacional en la Corte Internacional de Justicia.
La candidatura de Rena Lee introduce además una dimensión de género. Según el análisis de Boeglin, de los quince integrantes actuales de la Corte, cinco son mujeres. El profesor recuerda que este dato debería interpelar a los Estados y regiones que siguen postulando mayoritariamente a hombres para órganos internacionales de justicia.
La representación geográfica también pesa en la elección. Aunque no se trata de una regla estrictamente jurídica, la composición de la CIJ ha mantenido históricamente equilibrios regionales entre África, América Latina, Asia-Pacífico, Europa occidental y Europa oriental.
América Latina conserva dos jueces, pero mantiene ausencias históricas
Boeglin dedica parte de su análisis a América Latina. La región cuenta actualmente con dos jueces en la Corte Internacional de Justicia: el mexicano Juan Manuel Gómez Robledo Verduzco, elegido en noviembre de 2023, y el brasileño Leonardo Nemer Caldeira Brant, elegido en noviembre de 2022.
El profesor recuerda que, desde 1946, la Corte ha contado con varios juristas latinoamericanos, todos hombres. También señala que países como Bolivia, Costa Rica, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana nunca han tenido un juez nacional en la CIJ.
El precedente regional más reciente fue la contienda entre Brasil y Argentina en 2022, resuelta a favor del candidato brasileño. Según Boeglin, aquel episodio confirmó la capacidad diplomática de Brasil en los procesos electorales de Naciones Unidas.
Una elección con consecuencias para la justicia internacional
La renovación de la Corte Internacional de Justicia llega en un momento de fuerte presión sobre el derecho internacional. El tribunal examina controversias de gran trascendencia, entre ellas casos vinculados a conflictos territoriales, responsabilidad estatal, uso de la fuerza, obligaciones humanitarias y denuncias de genocidio.
El propio Boeglin enmarca esta elección en un contexto internacional convulso, con cuestionamientos crecientes al multilateralismo y a las reglas básicas de la Carta de las Naciones Unidas.
La composición futura de la Corte influirá en la interpretación del derecho internacional durante la próxima década. Por ello, la elección de noviembre de 2026 no constituye una simple renovación administrativa, sino una decisión institucional con impacto directo en la credibilidad del sistema internacional de solución pacífica de controversias.




