El edificio del número 25 de la avenida de la Industria en Tres Cantos fue, durante años, el corazón logístico de Comercial Impormóvil, una empresa de distribución de recambios para automóviles fundada en 1980 que no logró sobrevivir al impacto económico de la pandemia, y se reconvertirá ahora en nueva sede de la Biblioteca Nacional.
En 2020, la compañía suspendió la actividad de sus 48 delegaciones en España, aplicó un ERTE a toda su plantilla y acabó entrando en concurso de acreedores. Ahora, ese mismo espacio se prepara para una vida radicalmente distinta: custodiar la memoria escrita de España.
El Ministerio de Cultura anunció el 16 de junio de 2026 la adquisición del inmueble por un importe superior a 5,8 millones de euros, con el objetivo de convertirlo en la tercera sede de la Biblioteca Nacional de España (BNE).
La operación, que el ministro Ernest Urtasun calificó de «estratégica», garantiza a la institución el espacio necesario para albergar sus colecciones documentales durante, al menos, las próximas dos décadas.
Un edificio de 10.000 metros cuadrados para la cultura
El inmueble adquirido ocupa una parcela de más de 10.000 metros cuadrados y suma casi 7000 metros cuadrados construidos, una superficie que permitirá a la BNE depositar y conservar colecciones que hoy saturan sus instalaciones actuales.
Entre ellas figuran, especialmente, publicaciones periódicas ya digitalizadas que apenas requieren consulta física habitual: prensa, revistas y boletines que acumulan décadas de historia, aunque rara vez se solicitan en su formato original.
Además del depósito de colecciones, el nuevo espacio acogerá equipos técnicos de digitalización de la BNE y otros servicios internos que no implican atención al público, lo que ampliará la capacidad operativa de la institución más allá de sus sedes históricas.
Tres sedes, tres funciones: el modelo europeo llega a la BNE
Con la incorporación de Tres Cantos, la Biblioteca Nacional adopta un modelo de especialización logística similar al de las grandes bibliotecas patrimoniales europeas. Cada sede asumirá una función diferenciada.
La sede histórica del paseo de Recoletos, en Madrid, quedará reservada para los fondos de mayor valor patrimonial y para la atención presencial a investigadores y público general. Seguirá siendo, en definitiva, el gran escaparate cultural de la institución.
La sede de Alcalá de Henares continuará dedicada al depósito de los fondos generales de la colección.
La nueva sede de Tres Cantos recibirá preferentemente las colecciones de prensa y publicaciones periódicas ya digitalizadas, lo que aliviará la presión sobre las otras dos instalaciones y permitirá reorganizar espacios en el emblemático edificio de Recoletos.
Urtasun: «Proteger nuestra memoria colectiva»
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el secretario de Estado, Jordi Martí; y el director de la BNE, Óscar Arroyo, visitaron las instalaciones acompañados por el alcalde de Tres Cantos, Jesús Moreno, y por la concejala de Cultura, Elisa Lidia Miguel.
La escena tenía una fuerte carga simbólica: responsables de la política cultural del país recorrían lo que hasta hace poco fue un almacén de repuestos para imaginar su futuro como depósito documental.
Cuando hablamos de ampliar la Biblioteca Nacional no estamos hablando simplemente de ganar metros cuadrados, sino de proteger nuestra memoria colectiva, de conservar el patrimonio documental que explica quiénes somos y de garantizar que las generaciones futuras puedan seguir accediendo a él
Ernest Urtasun, ministro de Cultura
El comunicado oficial del Ministerio, difundido también por La Moncloa, subraya que la adquisición responde al mandato legal de la BNE de custodiar el depósito legal de las publicaciones, una obligación que, con el paso del tiempo, ha generado una presión estructural sobre el espacio disponible en sus sedes actuales.
Tres Cantos celebra la llegada de la BNE
El alcalde de Tres Cantos, Jesús Moreno, calificó la noticia de «magnífica» y destacó que la llegada de la BNE refuerza el posicionamiento del municipio como enclave estratégico para proyectos culturales, de innovación y de conocimiento a escala nacional.
La incorporación de la sede de la Biblioteca Nacional, además, no llega sola: el municipio ultima también la apertura de su nueva biblioteca municipal Concha Espina, dentro del Parque Paraninfo, lo que perfila un polo cultural de relevancia creciente en el norte metropolitano de Madrid.
Próximos pasos: reforma y adaptación técnica
La puesta en marcha del nuevo depósito no será inmediata. La BNE tiene por delante un proceso de análisis de sus necesidades técnicas específicas antes de que el Ministerio pueda licitar el proyecto de reforma.
Las obras de adecuación incluirán la instalación de sistemas de climatización especializados para la conservación del papel, la renovación del sistema eléctrico y la adaptación general de los espacios a los estándares de preservación documental.
Cuando la sede de Tres Cantos entre en funcionamiento, la reorganización de las colecciones de Recoletos abrirá nuevas posibilidades para la gestión y conservación de los fondos patrimoniales de mayor valor. Será la culminación de una transformación estructural que la BNE lleva años necesitando.




