El Palacio de la Magdalena de Santander vuelve a convertirse durante esta semana en el epicentro del debate económico español. Periodistas económicos, empresarios, reguladores y altos ejecutivos se dan cita en el seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), una de las citas más veteranas de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP)
En esta edición, la inauguración ha contado con el rector de la Universidad, Ángel Pelayo, Carlos Torres Vila, presidente del BBVA, patrocinador de los cursos, Miguel Ángel Noceda, director del curso; y Macarena Muñoz, presidenta de APIE.
El rector de la UIMP abrió el encuentro reivindicando el papel de los cursos como espacio de reflexión sobre los grandes desafíos de España y Europa, en especial todo lo relacionado con la Inteligencia Artificial, tema clave que marca la presente edición de varios de los cursos.
La irrupción de la inteligencia artificial configura un escenario de cambios profundos en el que la competitividad europea vuelve a estar en cuestión.
En ese contexto, el presidente de BBVA, Carlos Torres, destacó en su intervención que la inteligencia artificial representa una oportunidad extraordinaria para impulsar la productividad, el crecimiento y la prosperidad de Europa, y que la verdadera carrera de la IA no se ganará únicamente en los laboratorios que desarrollen los modelos más avanzados, sino en las empresas y organizaciones capaces de incorporarlos antes y mejor a su actividad.
Torres situó la inteligencia artificial en el centro de los grandes desafíos económicos de Europa. A su juicio, España ha protagonizado un crecimiento notable en los últimos años y cuenta con sectores altamente competitivos y fortalezas relevantes, pero sigue enfrentándose a un reto estructural compartido con el conjunto del continente: elevar la productividad.
«Hemos conseguido incorporar a millones de personas al mercado laboral, pero ahora necesitamos que la productividad crezca. Ese es el gran reto europeo», señaló.
Capacidad transformadora
Para el presidente de BBVA, la inteligencia artificial constituye una herramienta sin precedentes para abordar ese desafío. Destaca que se trata de una tecnología con capacidad para transformar prácticamente cualquier actividad económica, gracias a su potencial para analizar grandes volúmenes de información, automatizar tareas, simplificar procesos complejos y mejorar la toma de decisiones.
«La productividad no aumenta únicamente cuando incorporamos más capital. También aumenta cuando utilizamos mejor el conocimiento disponible, cuando tomamos mejores decisiones y cuando dedicamos más tiempo a las actividades donde el criterio, la creatividad y las relaciones humanas aportan más valor», explicó.
Torres reconoce que la expansión de la IA plantea desafíos importantes relacionados con la privacidad, la seguridad, los sesgos algorítmicos o el impacto sobre determinadas ocupaciones. Sin embargo, advierte contra una visión excesivamente centrada en los riesgos.
«La historia económica demuestra que las sociedades que mejor aprovechan las grandes revoluciones tecnológicas son también las que logran mayores avances en crecimiento, bienestar y prosperidad», afirma.
Europa no puede quedarse rezagada
En este contexto, asegura que Europa debe evitar quedarse rezagada en una transformación que ya está redefiniendo la economía global.
La creación de valor no se concentrará exclusivamente en quienes desarrollen los modelos de inteligencia artificial más sofisticados: «La verdadera ventaja competitiva no reside tanto en desarrollar la tecnología como en adoptarla antes y mejor», asegura.
Según Torres, la oportunidad económica de la IA reside en su capacidad para extenderse por todo el tejido productivo, permitiendo a las empresas innovar más rápido, mejorar procesos, desarrollar nuevos productos y ofrecer mejores servicios. Además, ha destacado una característica diferencial de esta tecnología: su capacidad para acelerar el aprendizaje y la innovación dentro de las organizaciones.
«Las empresas que adopten antes estas herramientas no solo obtendrán una mejora inicial de productividad. También ganarán capacidad para experimentar, aprender y transformarse más deprisa. Es una ventaja que tiende a reforzarse con el tiempo», explicó.
El presidente de BBVA considera que Europa dispone de activos suficientes para convertirse en líder de esta nueva etapa. Citó la existencia de empresas líderes en numerosos sectores, universidades y centros de investigación de primer nivel, una sólida base industrial y una fuerza laboral altamente cualificada. En el caso de España, ha destacado además los avances logrados en digitalización, la calidad de las infraestructuras y las ventajas competitivas en ámbitos como las energías renovables.
Aun así, insistió en que el liderazgo seguirá abierto solo para quienes actúen con rapidez: «La velocidad de adopción importa. Y para Europa resulta fundamental no quedarse atrás», afirma.
La apuesta de BBVA
Torres aprovechó su intervención para explicar cómo está abordando BBVA esta nueva revolución tecnológica. A diferencia de otros enfoques centrados en aplicaciones concretas, el banco ha optado por una estrategia de transformación integral.
«La principal lección que aprendimos durante la revolución digital es que las ventajas competitivas más duraderas no provienen de adoptar una tecnología concreta, sino de transformar toda la organización para aprovecharla plenamente», señaló.
Máxima prioridad para la IA
BBVA ha situado la inteligencia artificial entre sus máximas prioridades estratégicas y ha creado una nueva área de transformación al máximo nivel ejecutivo. La entidad trabaja en múltiples ámbitos, desde la relación con los clientes y la gestión de riesgos hasta el desarrollo de software, la automatización de procesos internos y las herramientas para empleados.
Torres sostiene que el objetivo no es desarrollar unos pocos casos de uso, sino construir las capacidades necesarias para desplegar miles de aplicaciones en el futuro.
«El futuro no estará definido por unas pocas aplicaciones de inteligencia artificial. Estará definido por la capacidad de integrar agentes inteligentes en prácticamente todos los procesos de una organización», afirma.
Para ello, BBVA está invirtiendo en una infraestructura común que permita crear, desplegar y gobernar sistemas de inteligencia artificial a gran escala de forma segura y eficiente.
En relación con los otros temas que se van a tratar en el curso Torres ha enmarcado la inteligencia artificial como una oportunidad histórica para reforzar la competitividad europea, impulsar la innovación y afrontar desafíos tan diversos como la transición energética, el acceso a la vivienda o la autonomía estratégica del continente.
«La inteligencia artificial abre posibilidades extraordinarias, pero el resultado no está escrito de antemano. Dependerá de nuestra capacidad para invertir, innovar, adaptarnos y acelerar la adopción de estas tecnologías», concluyó.
Un seguro de vida estratégico frente a las crisis energéticas

La energía ha sido el otro gran asunto del día. El consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, aprovechó su intervención para reivindicar la fortaleza de las infraestructuras energéticas españolas en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. La reciente crisis en el estrecho de Ormuz, las consecuencias todavía visibles de la guerra de Ucrania y los desafíos de la transición energética volvieron a situar la seguridad de suministro en el centro del debate.
Arturo Gonzalo ha reivindicado la infraestructura gasista española como un «seguro de vida estratégico» frente a las crisis energéticas. Son una garantía esencial de seguridad y competitividad en un contexto internacional marcado por crisis cada vez más frecuentes y volátiles, asegura, en un contexto donde las tensiones geopolíticas han dejado de ser episodios excepcionales para convertirse en una característica estructural del sistema energético global, lo que obliga a los países a prepararse para responder con rapidez y resiliencia.
Ventaja competitiva
Gonzalo recordó que el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 supuso un punto de inflexión en los mercados energéticos europeos. Hasta entonces, España había soportado tradicionalmente precios del gas superiores a los de otros países europeos debido a su dependencia del gas natural licuado (GNL), más costoso que el gas ruso transportado por gasoducto hacia el centro de Europa.
La situación cambió radicalmente tras el estallido del conflicto. Mientras gran parte de Europa sufría el impacto de la interrupción de los flujos rusos, España pudo aprovechar su amplia capacidad de importación y regasificación.
Según explicó, durante los dos primeros años de la crisis energética los consumidores españoles pagaron el gas con un descuento respecto al precio de referencia europeo, lo que supuso un ahorro acumulado cercano a los 10.000 millones de euros para la economía nacional.
«La infraestructura gasista contribuyó de manera decisiva tanto a la seguridad de suministro como a la competitividad de la economía española», señaló.
Respuesta a fenómenos extremos
El máximo responsable de Enagás repasó también varios episodios recientes que han puesto a prueba la robustez del sistema energético español.
Citó la DANA de octubre de 2024, el apagón eléctrico registrado el 28 de abril de 2025 y la reciente crisis provocada por las tensiones en el estrecho de Ormuz. En todos los casos, asegura, el sistema gasista respondió con normalidad y permitió garantizar el suministro energético.
En el caso del apagón eléctrico, destacó especialmente el papel de los ciclos combinados de gas para facilitar la recuperación progresiva del sistema y acelerar el retorno a la normalidad.
Tranquilidad ante la crisis del estrecho de Ormuz
Gonzalo dedicó buena parte de su intervención a analizar las consecuencias energéticas del conflicto en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de hidrocarburos del mundo.
La crisis provocó la salida temporal del mercado internacional de alrededor del veinte por ciento del petróleo y del gas natural comercializados globalmente, además de afectar a productos derivados estratégicos como el queroseno o el amoniaco.
Sin embargo, España afrontó la situación con serenidad gracias a la diversificación de sus fuentes de suministro.
En 2025, apenas el 1,7 por ciento del gas consumido en España procedió de países del Golfo Pérsico y, desde comienzos de este año, no había llegado ningún cargamento de Gas Natural Licuado (GNL) procedente de la región.
«España puede abastecerse de una veintena de países distintos. Esa diversificación es una garantía extraordinaria frente a cualquier disrupción internacional», afirmó.
A pesar de las tensiones geopolíticas, Gonzalo ha transmitido un mensaje de confianza sobre la evolución futura del mercado del gas. Según las previsiones manejadas por la compañía, la entrada masiva de nueva capacidad exportadora norteamericana entre 2026 y 2031 generará una situación de abundancia de oferta que podría empezar a notarse de forma clara a partir de 2028.
«El mercado espera una vuelta a la plena normalidad de los precios a finales del próximo año o comienzos del siguiente», explicó.
España, un activo estratégico para Europa
El consejero delegado de Enagás subraya que la posición de España trasciende el ámbito nacional y se ha convertido en un activo estratégico para el conjunto de la Unión Europea.
Actualmente, los almacenamientos españoles presentan niveles de llenado cercanos al 73 por ciento, por encima de la media comunitaria y en línea con los registros del pasado año, lo que refuerza la capacidad del país para afrontar eventuales tensiones de suministro durante los próximos meses.
Gonzalo concluyó defendiendo que la experiencia acumulada durante las últimas crisis demuestra la importancia de invertir en infraestructuras energéticas resilientes y diversificadas.
«España ha demostrado que puede afrontar con tranquilidad escenarios de enorme incertidumbre energética. Nuestra infraestructura es una fortaleza estratégica para el país y también para Europa», concluyó.

Uno de los platos fuertes de la jornada de inauguración llegó en la sesión vespertina con un curso práctico de IA impartido por Antonio Alonso, experto en IA Generativa y nuevas formas de trabajo.




