El Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebró una jornada para analizar la propuesta de Recomendación del Consejo Europeo relativa a la lucha contra la exclusión residencial, una iniciativa enmarcada en la estrategia europea de lucha contra la pobreza.
La jornada reunió a representantes de la Comisión Europea, de la red de grandes ciudades europeas (Eurocities); la Federación Europea de Organizaciones Nacionales que trabajan con las personas sin hogar (Feantsa), principal organización europea especializada en sinhogarismo; la asociación europea para la promoción de la salud y la equidad (EuroHealthNet) y la red europea de sindicatos y organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la justicia social (Solidar).
La propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado 6 de mayo constituye el primer marco integral de la Unión Europea (UE) para abordar la exclusión residencial. El texto reconoce la vivienda como un derecho fundamental y un elemento clave para la inclusión social, al tiempo que fija el objetivo de avanzar hacia la erradicación del sinhogarismo antes de 2030.
El texto se apoya en el principio 19 del Pilar Europeo de Derechos Sociales, la Carta de Derechos Fundamentales y la Carta Social Europea revisada, que reconocen el derecho a la vivienda y a la asistencia de las personas sin hogar.
Durante la jornada del CESE, se analizó un marco europeo para las estrategias nacionales en la lucha para evitar que haya personas que no tienen hogar, basado en el principio Housing First (Primero, la vivienda) y orientado al cumplimiento de los compromisos recogidos en la Declaración de Lisboa, firmada en 2021 que creó la plataforma europea para combatir el sinhogarismo.
Entre las prioridades señaladas destaca el refuerzo del citado enfoque Housing First, que facilita el acceso inmediato a una vivienda estable acompañada de apoyos personalizados, así como el fortalecimiento de las medidas preventivas frente a la pérdida de vivienda.
La mediación en situaciones de impago, el asesoramiento sobre deudas, el apoyo jurídico, los sistemas de alerta temprana y la protección frente a los desahucios sin alternativa habitacional fueron identificados como instrumentos esenciales para prevenir procesos de exclusión residencial.
Lo cierto es que la falta de una mayor concreción financiera podría dificultar el cumplimiento del objetivo de la UE para erradicar el sinhogarismo antes de 2030.
En España hay 28.552 personas sin hogar en España (datos de 2022), mientras que Cáritas afirma que son 42.000 (datos de 2024) y organizaciones sociales las cifran en 37.117 (2025). Se alcanza el 5,4 por ciento de personas sin hogar por cada 10.000 habitantes, el puesto 11 de los 27 países de la UE.
Según Feantsa son cerca de 900.000 personas que no tienen hogar en la Unión Europea.
En la UE, Francia tiene la tasa más alta de personas sin hogar por cada 10.000 habitantes, (30,7 por ciento, con 333.000 personas), seguida de Chequia (28,4 con 104.000 personas), Alemania (25,8 con 262.600 personas), Irlanda (25,3 con 13.179 personas), Austria (21,7 con 19.667 personas), Eslovenia (16,8 con 3545 personas); Italia (16,3 con 96.197 personas) y Portugal (10,3 con 10.773 personas).




