Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Guardia Civil y la Agencia Tributaria, han detenido a cinco personas acusadas de integrar una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína oculta en el interior de piñas procedentes de Costa Rica, que llegaban a España a través de una empresa cántabra que actuaba de intermediaria con los cabecillas de la organización.

Los agentes han intervenido, en el Puerto de Algeciras, un cargamento de veintidós toneladas de piñas ocultando dieciséis kilos de sustancia estupefaciente en su interior. La operación, que ha finalizado con la detención de cinco personas, se ha desarrollado en las provincias de Cádiz, Toledo, Madrid y Cantabria.

Las pesquisas se iniciaron a principios de 2020, cuando los investigadores localizaron una empresa -con sede social en Madrid, pero con actividad laboral en la zona norte de España, concretamente en una nave de la localidad cántabra de Guarnizo- presuntamente dedicada a la importación y exportación de pulpa de fruta desde Sudamérica hasta nuestro país. Las gestiones practicadas pusieron al descubierto un descuadre de la facturación con los movimientos de mercancías efectuados. Igualmente, en la nave se verificó la existencia de defraudación de fluido eléctrico.

Durante el año 2020, no se constató actividad comercial alguna por parte de la sociedad, si bien se detectó que había abierto un negocio en la localidad de Comillas, también en Cantabria, pudiendo ser utilizada para dar apariencia de funcionamiento a la empresa, a la espera de poder hacer importaciones.

Primer envío de prueba a través del puerto de Málaga

En julio de 2020, el empresario afincado en Cantabria realizó varios viajes a Barcelona, donde mantuvo contactos con la cúpula de la organización criminal para preparar nuevas entregas de droga. Poco tiempo después llegó al puerto de Málaga un contenedor lleno de piñas procedente de Costa Rica, si bien los agentes no encontraron droga alguna, lo que hizo sospechar que podría tratarse de un envío de prueba para comprobar la acción policial.

Posteriormente, hicieron el envío de la cocaína intervenida. El contenedor que la transportaba llegó al Puerto de Algeciras cargado con veintidós toneladas de piña. En esta ocasión, y tras una exhaustiva inspección, los agentes encontraron una partida de cocaína repartida en dieciséis piñas que, a su vez, se encontraban divididas en dos palets (conteniendo cada uno de ellos ocho piñas contaminadas), con la clara intención de dificultar su localización. El contenedor tenía como destino una nave situada en la localidad toledana de Seseña, organizándose -por parte de los cuerpos encargados de la investigación- una «entrega controlada». 

En este operativo los agentes detectaron, en el lugar de destino, la presencia de la cúpula de la organización, cuyos miembros abandonaron la zona al llegar el transporte a la nave. 

Tras varias gestiones policiales, a mediados del mes de marzo, los investigadores arrestaron al empresario asentado en Cantabria y a su pareja, quienes en la actualidad residían en Madrid. Asimismo, practicaron cinco registros en viviendas, locales, y en una nave de Madrid, Seseña (Toledo) y Alfoz de Lloredo (Cantabria), donde localizaron numerosa documentación relacionada con la investigación. En días posteriores, detuvieron a otra persona más en Cantabria, un hombre natural de Turquía que tenía relación directa con la nave de Guarnizo.

Detención del cabecilla

Los investigadores averiguaron que el cabecilla de la cúpula había llegado a España, procedente de Colombia, al mismo tiempo que las piñas contaminadas con cocaína al Puerto de Algeciras. Su detención se produjo el pasado mes de abril en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, cuando intentaba abandonar España con destino nuevamente a Colombia.

Finalmente, otro de los miembros de la organización fue localizado y detenido el pasado mes de abril en la localidad madrileña de Getafe. Este individuo era el encargado de buscar las piñas «preñadas» con la cocaína dentro del cargamento. Tras su arresto, los agentes registraron su vivienda en Getafe y localizaron documentación que le vinculaba con la trama.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

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