
La chispa inspiradora suele llegar de donde menos se espera.
¿Por qué Verdi se enamoró de una historia española?
No solo Verdi cayó bajo el embrujo de España, muchos músicos se inspiraron en sus historias: El barbero de Sevilla de Rossini, Las Bodas de Fígaro de Mozart, Fidelio de Beethoven, Parsifal de Wagner, El Bolero de Ravel, Carmen de Bizet… por citar algunas.
No es casualidad. España fue durante muchos siglos un país con carácter propio y mirando a África, a América, a la pasión y a la bravura, como sus toros, «distinta a Europa».
Era un país exótico, con un inmenso caudal de relatos sorprendentes y apasionados, España fue fuente de inspiración musical y operística y también literaria, por eso, no es raro que un italiano del movimiento garibaldino, en medio de su exitosa carrera artística, vea en la obra de teatro El Trovador del español Antonio García Gutiérrez (inspirado en el palacio de la Aljaferia), la fuerza y la trama para componer su ópera Il Trovatore.
No es la primera vez que Giuseppe Verdi se inspira en fuentes españolas, tal vez sigue la tradición o tal vez es cautivado por el delirio ibero-celta, tal vez el relato de García Gutiérrez llega desde el romanticismo, para un éxito seguro.
Antonio García Gutiérrez (1813-1884) fue un dramaturgo y libretista del Romanticismo español tardío, pero de fuerte elocuencia, este autor, responde a las necesidades de la época y al llamado teatral vigente, por eso su éxito.
El drama El Trovador se estrena en el teatro del Principe, el 1 de marzo de 1836, había sido escrito en prosa y verso, y cuenta la venganza de una gitana, Azucena, que sabe que el trovador Manrique es hermano del conde Luna y sin embargo deja que se enfrenten y el trovador muera. Amor y venganza en el escenario del Aragón medieval del siglo quince.
Verdi desea componer una ópera sobre esta historia y le encarga el libreto a Salvatore Cammarano. El propio Verdi hace cambios y modificaciones, interviene sobre los versos finales de la ópera abreviándolos, quería una ópera distinta, pero el libretista no interpreta las ideas de avanzada y muere antes de terminarla. Verdi, ante la muerte del libretista, le encomienda al joven Leone Bardare que finalice el libreto con los cambios que el músico deseaba.
¿Por qué Verdi insistía tanto en el libreto?
Porque sin libreto no hay música, no hay teatro, no hay canto, no hay ópera. El texto manda. Y así, con el texto y sus cambios, Verdi compuso la ópera. Esperó la aceptación de la censura y estrenó El trovador en el Teatro Apollo de Roma, el 18 de enero de 1853. El éxito fue total. Los fanáticos decoraron el teatro con flores y estandartes y una banda tocó en el hotel donde se hospedaba el compositor. Dado el suceso, Verdi se quedó para más representaciones, disfrutando de la inmensa popularidad de esta ópera.
El Trovador forma parte de la trilogía de óperas más famosas del compositor: La Traviata y Rigoletto. La razón de ese éxito se relaciona con el eterno tema del amor, a su vez, la musicalidad y belleza de las melodías cautivan al público y la posibilidad de que cantantes de distintas voces (tenor, soprano, barítono y mezzosoprano) se luzcan en sus arias, es algo novedoso.
Hay algo más, es la pasión y la hidalguía española que vibra en el argumento de García Gutiérrez junto al tema del amor y la venganza tan humano como oscuro.
Sin duda, Verdi encontró en este relato aspectos que le interesaban para innovar en la ópera, incluso concibió reducir los actos, y marcó dificultades en las áreas de los cantantes en distintos niveles. El tema lo inspiró a innovar.
El trovador es, en el mundo trovadoresco, un poeta, de verso envolvente, que sabe contar historias, es una figura que sigue las huellas de los juglares. Manrique en la ópera es el poeta, un personaje honesto, que ama a la doncella Leonora, como contraparte está el tema de la venganza, encarnado en la figura de la gitana y del conde de Luna.
El tema de la venganza tiene larga data. Los griegos supieron penetrar el alma humana y mostramos la grandeza y el horror. Aquiles llora la muerte de su amigo Patroclo y se venga con Héctor. Medea por celos y venganza mata a sus hijos. Otelo y Hamlet aman y a la vez se vengan matando. El Capitán de Moby Dick persigue a la ballena que lo dejó sin una pierna y es su obsesión. Cumbres borrascosas desata un ciclo de venganzas.
Verdi encara la venganza en Azucena, la gitana, y cierra la ópera con la trágica revelación: «Egli era el tuo fratello».
Aunque la historia no es real, se desenvuelve durante la revuelta sí real de 1413, cuando el conde Jaime II de Urgel se levantó contra el rey de Aragón, Fernando I. Hay, por lo tanto, un marco histórico que soporta el drama y lo hace más intenso y veraz.
El Teatro Real despide la temporada con diecisiete funciones
Entre el 29 de junio el 20 de julio veremos Il trovatore, en la reposición de la coproducción con la Ópera de Montecarlo y la Royal Danisch Opera, presentada en el Teatro Real en 2019.
La puesta en escena pertenece a Francisco Negrín, quien rescata la fuerza de las pasiones, junto al director musical honorario Nicola Luisotti, experto en el repertorio verdiano.
Las funciones tendrán un reparto de excelencia: las sopranos Marina Rebeka, Saloa Hernández y Anna Netrebko, la gran cantante rusa, en el papel de Leonora. Los tenores: Piotr Beczala, Vittorio Grigolo, Celso Albelo y Yusif Eyvazov en el papel de Manrico; los barítonos Artur Rucinski, Juan Jesús Rodríguez y George Petean y las mezzo sopranos Kesnia Dudnikova, Anita Rachvelisvill, Teresa Romana y Clementine Margaine.
Actividades culturales
- 7 de julio a las 18:00 horas Circulo de Bellas Artes: Sala Ramón Gómez de la Serna. Plática: El insoportable peso del pasado. Conversación entre el director del Círculo de Bellas Artes, Valerio Rocco y Massimo Bonelli, licenciado en Historia del Arte y director de escena de operas italianas. Entrada libre
- 10 de julio a las 20:30 horas. Retransmisión de Il Trovatore con pantalla instalada en la Plaza Isabel II, plaza de la Ópera.
Para más informaciones consultar la página web de Teatro Real ¡Los esperamos!



