Golfa, dirigida por José Padilla y producida por Alicia Álvarez (Primera Toma) en colaboración con Carlos Carbonell (Crémilo), se estrenó en el Teatro Galileo de Madrid el pasado 12 de noviembre 2020.

La obra surge, nos cuenta la productora, de la necesidad de información ante la carencia de educación sexual durante la adolescencia y la juventud. ¿Por qué a día de hoy sigue sin haber espacio para la educación sexual en el ámbito educativo?

Golfa es un espectáculo transmedia, que va más allá de las paredes de un teatro. A lo largo de la función se utilizan medios audiovisuales y redes sociales para trasgredir los límites del escenario y hacer del público un personaje más. Y es que es el juez de la obra.

Jordán, uno de los personajes, dirige una sesión de sexología que surge ante la necesidad de conocer al autor de una pintada en la pared que reza «GOLFA». A lo largo de la obra se tratan numerosos temas relacionados con el sexo y la sexualidad desde una perspectiva de género.

Abruma la cantidad de puntos a tratar que ofrece el guion, desde el lenguaje inclusivo a la masculinidad tóxica, pasando por la pornografía, el consentimiento, el uso del piropo o la diferencia entre follar y hacer el amor, cuestión que se dirige directamente al público. Todo a raíz de los insultos que recibe una de las protagonistas supuestamente por terminar la relación con su novio.

Durante la discusión que conforma el guion, los personajes plantean al público cuestiones como la educación en los cuidados de la que carece la población masculina y ofrecen datos estadísticos con un lenguaje coloquial y ameno que hace entender al público la necesidad de una educación sexual con perspectiva de género.

Y es que en nuestra sociedad el sexo se trata desde dos prismas completamente opuestos, bien como tabú, derivado posiblemente de los años de dictadura, bien como la más tóxica de las libertades sexuales.

«Se oscila entre dos extremos sin punto medio: o se va a los mitos del amor romántico, tratando de preservar un infantilismo de princesas Disney, o se va a la casi fetichización perversa de ese rango de edad», cuenta José Padilla en una entrevista.

En un espectáculo de poco más de una hora se agolpan en el escenario asuntos que deberían tratarse punto por punto y detenidamente no solo en las aulas, casi como asignatura de primer nivel, sino también en casa, con la familia.

Esto es lo que propone Golfa que nos ofreció además un coloquio final en compañía no solo de los actores, director y productora, sino también el sexólogo profesional Cristian Gallego, asesor pedagógico de la fundación Sexpol, que ha colaborado en el montaje de la obra.

Visto lo visto, la educación sexual sí es necesaria.

Ficha técnica:

  • Dramaturgia y dirección: José Padilla
    Reparto: Fran Cantos, Montse Díez, María Rivera y Ninton Sanchez
    Ayudante de dirección: Irene Montes
    Espacio escénico PRIAMO: Eduardo Moreno y Natalia Moreno
    Creador del espacio sonoro, Alberto Granados
  • Iluminación: Pau Fullana
    Vestuario: Anna Fajardo
    Canción original: Efecto Pasillo
    Coordinación técnica: David González
    Comunicación: Aroha Díaz de Castro
    Asesoramiento en salud sexual: Cristián Gallego, Fundación Sexpol
    Producción ejecutiva: Alicia Álvarez y Carlos M. Carbonell
    Producción: PRIMERA TOMA y CRÉMILO
  • Función comentada: sábado día 21 de Noviembre.
Alicia Población Brel (Salamanca, 1995) graduada en estudios superiores de violín en la Hogeschool voor de Kunsten de Rotterdam (Holanda). Estudia Composisión para Audiovisuales en el centro Katarina Gurska. Autora del blog Re(en)señas, es colaboradora de varias publicaciones musicales.

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