Frailes, aprendices y estudiantes en Ciudad Real

Como comentábamos en una entrega anterior, hay que felicitarse de que el Centro de Estudios de Castilla La Mancha (de nuestra Universidad regional) haya retomado su actividad editora, interrumpida durante demasiados años (su último libro en esta misma colección databa de 2012).

Este libro que ahora comentamos, «Frailes, aprendices y estudiantes. Historia de los usos sociales de un espacio en Ciudad Real» recoge la vida de las instituciones religiosas y civiles que, de manera sucesiva, ocuparon una amplia manzana en la plaza de San Francisco de la capital. Este lugar con diferentes funciones —convento de Franciscos Observantes, hospicio, casa cuna, escuela, residencia universitaria— ha sido testigo de los cambios históricos, sociales y culturales a escala local y nacional.

El libro ha sido coordinado por los jóvenes profesores Víctor Iniesta Sepúlveda y Julia Martínez Cano y estos abordan en su aportación la aparición de colegios menores (y se detienen en el caso muy significativo de El Doncel, de los primeros años sesenta), mayores y de residencias universitarias en la capital de la provincia, al calor del incremento de la oferta educativa y sobre todo universitaria a partir de mediados de la década de los años ochenta del siglo anterior.

Remontándose más atrás la medievalista afincada en Toledo Mª José Lop Otín afronta la fundación de un primer convento de la orden de los franciscanos observantes en la ciudad, en torno a 1265, que durante un siglo fue la única casa religiosa existente aquí. Al no ser la ciudad en esas fechas todavía sede catedralicia este convento franciscano, según la autora «concitaría buena arte de la actividad cultural de la urbe y la tierra circundante».

En un tercer capítulo el especialista del CSIC Wifredo Rincón analiza la biografía y las representaciones en el arte del fraile agustino Tomás de Villanueva (posteriormente canonizado, en 1658), que dio durante mucho tiempo su nombre a este espacio.

Álvaro Ribagorda, de la Universidad Carlos III de Getafe (Madrid) profundiza en el modelo que la Residencia de Estudiantes, promovida por la Institución Libre de Enseñanza, supuso para este tipo de centros socioeducativos.

Uno de los artículos más largos del libro es el que el profesor Isidro Sánchez dedica al tema: «Caridad, Beneficencia y Educación. Un espacio de Ciudad Real desde el fin del convento de franciscanos hasta la Residencia Universitaria actual». El texto Sánchez hace un repaso detallado por los diversos usos del Centro desde la supresión del convento, en 1820, hasta la inauguración en el mismo espacio de la Residencia Universitaria, en 1992. Repasando todos los avatares de esta historia, que es a la vez historia política, social y educativa de la ciudad y la provincia durante estos dos siglos. Tras la supresión del convento, el edificio fue cuartel de Artillería; acogió la Escuela Normal de Maestros y Prácticas; fue luego hospital militar; a partir de 1859 se reconvirtió en Hospicio, uso que mantuvo durante bastantes décadas, unido a los de Maternidad y Casa-Cuna, hasta que en los años sesenta del siglo pasado se convierte en Escuela Hogar.

Se abre el libro con una introducción a cargo de Rafael Villena Espinosa y Esther Almarcha, directora esta del mencionado Centro de Estudios de CLM.

El libro nos demuestra cómo el análisis de un espacio urbano a lo largo de más de siete siglos, nos ofrece abundantes claves para entender e interpretar una historia social, educativa y cultural que hasta ahora nos resultaba muy desconocida.

  • Víctor INIESTA SEPÚLVEDA y Julia MARTÍNEZ CANO
    Frailes, aprendices y estudiantes. Historia de los usos sociales de un espacio en Ciudad Real
    Colec. Almud nº 14; Centro de Estudios de CLM-UCLM; Cuenca, 2021; 240 pags.

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