
Conviene de vez en cuando sumergirnos en la lectura de libros como este de Roberto Carlos Mirás para evadirnos de la mirada exageradamente eurocentrista de la cultura que consumimos con frecuencia.
Vía Directa Ediciones publica En busca de los hombres. Ante los ojos de la Historia, en el que el autor nos obliga a derivar la mirada hacia aquellas civilizaciones orientales, muchas veces ignoradas, que dan respuestas diferentes a las preguntas que nos planteamos con más frecuencia.
Ya desde el primer capítulo el autor nos desvela la existencia, generalmente ignorada, de los ashánikas de Perú, víctimas de la violencia y la depredación tanto de Fujimori y el narco como de Sendero Luminoso o Tupac Aamaru, y nos traslada a Haití y Etiopía para mostrarnos cómo estas civilizaciones utilizan la santería, el vudú y el chamanismo en sus prácticas religiosas, según la teoría que Mirás manifiesta de que la religión es una constante común en todas las civilizaciones.
A veces describe las relaciones entre culturas orientales y occidentales, como en el caso de la utilización de la doctrina budista por los escritores y poetas de la Beat Generation y la penetración de la obra de autores japoneses como Haruki Murakami y Kenzaburu Oé en el mercado editorial europeo y americano.
No hay un hilo conductor persistente en este libro, a veces caótico, aunque podríamos señalar que es la religión, en todas sus manifestaciones, la que guía muchos de sus contenidos. El autor dedica al cristianismo varios capítulos desde perspectivas diferentes, junto a otros dedicados a los Vedas, Buda, Shira y otras figuras religiosas.
Además de los autores célebres que han investigado en estas culturas, como J.J. Benítez y Raimon Panikkar o la filosofía de Heidegger, aquí se nos descubren las de otros menos conocidos como Jean Gebser, Abraham Maslov, Tomás Alcoverro, Mansur Escudero u Oscar Pujol cuyas obras están también dedicadas al estudio de las religiones, a la masonería y a temas esotéricos o misteriosos como el de los extraterrestres y el avistamiento de ovnis, abarcando desde la desclasificación de documentos de la CIA hasta el tratamiento del tema en la antigua Unión Soviética.
Dedica todo un capítulo a exponer las diversas teorías que niegan la llegada del hombre a la luna haciendo un recorrido desde la literatura de Julio Verne, Arthur C. Clarke y H.G. Wells a los primeros viajes espaciales.
También se detiene el autor en el análisis de la geopolítica y en sus aplicaciones durante los años de la Guerra Fría, en el conflicto del Sáhara y en el enfrentamiento entre Israel y Palestina (para el que rescata manifestaciones de escritores como Vargas Llosa, Amos Oz y David Grossman). Las figuras de Hitler, Kissinger y Pio XII fueron fundamentales para el autor en el diseño de las estructuras de la geopolítica actual.
Uno de los temas destacados de este libro es el de la preocupación del autor sobre el estado del periodismo contemporáneo. Para ello analiza la obra y la figura de Ben Bradley y rescata temas como el de la investigación de los papeles del Pentágono y el Watergate.
Entre los españoles, Roberto Carlos Mirás destaca la figura de Manu Leguineche y sobre todo la de los fotoperiodistas Enrique Meneses, cuyo reportaje sobre la revolución cubana fue un hito del periodismo del siglo veinte, y de Gervasio Sánchez, al que dedica todo un capítulo de este libro.
En busca de los hombres se cierra con dos de los temas que han ocupado a todas las culturas, sea cual fuere su situación geográfica y el estado de sus civilizaciones: la muerte y la existencia de Dios, dos temas universales comunes a todas ellas.
Lo hace, entre otros, a través de las teorías de Mansur Escudero y Ramón Llull y las tesis de Hans Küng o Pedro Casaldáliga, así como desde las doctrinas religiosas orientales y occidentales, el cristianismo, el budismo y el islam, con especial dedicación a La India, cuya cultura el autor conoce muy bien.



