El Grupo Municipal Socialista de Torrelodones ha lanzado una advertencia sobre la situación de la gestión administrativa y presupuestaria en el Ayuntamiento, tras analizar los informes técnicos de la Intervención General integrados en la Cuenta General de 2025.
Según el portavoz del PSOE local, Víctor Ibáñez, los datos demuestran que el principal reto del municipio no es la escasez de recursos económicos, sino las crecientes dificultades estructurales para gestionarlos con eficacia, planificación y control.
La Cuenta General recientemente aprobada revela que el consistorio arrastra una necesidad de financiación de 674.420 euros, incumpliendo el objetivo normativo de estabilidad presupuestaria.
A pesar de que el balance global equilibra las cuentas operativas en torno a los 29 millones de euros, la oposición subraya que la Intervención ha advertido de la ausencia de un fondo de contingencia, el escaso ahorro neto generado y una dependencia excesiva de los remanentes de tesorería para poder costear las actuaciones municipales básicas.
La radiografía de las cuentas: ingresos al límite del gasto
Las cifras oficiales de la liquidación presupuestaria muestran con precisión de dónde provienen los recursos de Torrelodones y en qué se emplean. Durante el ejercicio analizado, el Ayuntamiento logró captar un total de 29,27 millones de euros en ingresos corrientes. La principal vía de financiación del municipio siguen siendo los impuestos directos, que aportaron 13,06 millones de euros, seguidos por las transferencias corrientes con 9,56 millones de euros. Las tasas municipales y otros ingresos menores sumaron 4,83 millones, mientras que los ingresos patrimoniales e indirectos completaron la recaudación con cerca de 1,81 millones de euros.
Sin embargo, el margen de maniobra se estrecha al observar el destino de esos fondos, ya que el gasto corriente total se elevó hasta los 29,05 millones de euros. El grueso de la gestión económica se reparte casi a partes iguales entre el mantenimiento de los servicios públicos puros y los costes de la propia estructura municipal: el capítulo de bienes corrientes y servicios consumió 13,99 millones de euros, mientras que la partida destinada a los gastos de personal de la administración local absorbió 12,83 millones. El resto del gasto ordinario se distribuyó en 2,22 millones de euros para transferencias corrientes y una cantidad testimonial de 4,852 euros para gastos financieros.
Este escenario contable deja un excedente ordinario de apenas 220.000 euros. «Cada vez cuesta más mantener la maquinaria municipal», afirma Ibáñez, quien explica que esta estructura reduce drásticamente la capacidad autónoma del consistorio para acometer inversiones reales y desprotege al municipio ante imprevistos o nuevas necesidades ciudadanas.
Siete millones de euros retenidos en avales sin liquidar
Más allá de las magnitudes macroeconómicas, el informe de Control Financiero de la Intervención pone el foco en las dinámicas de contratación y supervisión interna. Aunque los técnicos validan que la fase inicial de licitación pública funciona de manera razonable, detectan debilidades severas en el seguimiento posterior de las prestaciones contratadas.
Entre las incidencias recurrentes reflejadas en la documentación oficial, se detalla la existencia de contratos públicos que carecen de un responsable formalmente designado, retrasos administrativos en las fases de cierre y expedientes con omisión de fiscalización previa. Especialmente llamativo es el dato que revela la existencia de casi siete millones de euros en garantías y avales vinculados a contratos que siguen pendientes de liquidación definitiva, algunos de los cuales arrastran más de una década de antigüedad en los cajones de la administración.
Desde el Grupo Socialista reclaman al equipo de gobierno la aplicación urgente de medidas correctoras que refuercen el control financiero interno y profesionalicen el seguimiento de los servicios públicos para garantizar que cada euro del contribuyente se optimice con el máximo rigor técnico.
Análisis de contraste informativo
El análisis del PSOE se contrapone al del PP en el Gobierno municipal, ambas perspectivas utilizan los mismos datos oficiales, pero con lecturas políticas opuestas:
- La inestabilidad de 674.420 €: El equipo de gobierno lo destaca como un éxito de reducción (viniendo de un déficit de 2,8 M€ gracias al Plan Económico Financiero), mientras que el portavoz del PSOE, Víctor Ibáñez, lo lee como un incumplimiento del objetivo de estabilidad.
- El margen de 220.000 € (Ingresos vs. Gastos Corrientes): El presupuesto ordinario arroja 29,27 M€ de ingresos frente a 29,05 M€ de gastos corrientes. Para el gobierno representa el cumplimiento de la Regla de Gasto; para la oposición significa que la «maquinaria municipal» está desbocada y consume casi todo el recurso ordinario, limitando la inversión real.
- Control Interno y Contratación: El PSOE pone el foco en los reparos de la Intervención y en los casi siete millones de euros en avales y garantías bloqueados en contratos sin liquidar (algunos con más de diez años), un dato técnico relevante que no suele figurar en los balances simplificados de la alcaldía.




