La iniciativa ‘Museos, Ajedrez y Ciencia’ iniciada el pasado mes de noviembre de 2021 llega a su fin tras nueve meses de recorrido por todo Portugal y lo hace en la capital, Lisboa, dentro de la muestra Jogos Cruzados que se exhibe en el Museo Nacional de Arte Antigua (MNAA) hasta la fecha ampliada de cierre del 5 de octubre.

El MNAA alberga desde junio la exposición ‘Juegos cruzados. Viajes entre Oriente y Occidente’ vinculada al noble juego del ajedrez y que muestra toda una serie de históricas piezas y tableros.

Jogos cruzados. Viagens entre Oriente e Ocidente’ se basa en una de las colecciones privadas de tableros de juego más grandes del mundo. Está comisariada por el director del Museo Suizo del Juego, Ulrich Schädler y el coleccionista de ajedrez alemán Thomas Thomsen.

Dividida en ocho secciones, esta muestra aborda la migración y el intercambio de juegos entre Oriente y Occidente, centrándose en este tipo de producción asiática para el mercado europeo, realizada desde el siglo dieciséis hasta mediados del siglo diecinueve, así como en la presencia de los juegos occidentales en Asia.

Hay piezas provenientes de colecciones privadas así como de diferentes museos. Se expone el tablero más antiguo que incluía relojes.

vitrinas con tableros y piezas que se exponen en el MNAA dentro de la muestra ‘Juegos cruzados. Viajes entre Oriente y Occidente’
vitrinas con tableros y piezas que se exponen en el MNAA dentro de la muestra ‘Juegos cruzados. Viajes entre Oriente y Occidente’

Según la organización, es «una oportunidad única para entender cómo los juegos llegaron a ser un espejo de la Historia Universal, pero también un reflejo de las relaciones establecidas entre Europa y Oriente a partir del siglo dieciséis».

Ulrich Schädler afirmó que el descubrimiento de rutas comerciales en el este por parte de los portugueses se asocia en gran medida con las especias, pero «rara vez se piensa en los juegos».

En el siglo dieciséis, las rutas comerciales regulares a India, China y Japón establecidas, no sólo por Portugal, sino por otras potencias europeas como Holanda y Gran Bretaña, dieron lugar a un intenso comercio con esas zonas, del que los juegos eran parte.

«Fue una época en Europa en la que el juego era una de las actividades sociales más importantes, no solo entre la aristocracia sino también entre la clase media, que descubrió el juego como pasatiempo favorito», añade el comisario de la exposición.

Los juegos se desarrollaron principalmente en los siglos diecisiete y dieciocho. La gente jugaba todas las tardes al ajedrez. En Portugal es conocida la afición que tenían el rey Luis I (1839-1889) y su esposa, la princesa italiana María Pía de Saboya (1847-1911).

La primera sección de la exposición lleva el título de la muestra, ‘Jogos cruzados’ y contiene dos tableros de ajedrez, uno fabricado en China para el mercado europeo (en Asia las piezas del juego no son figurativas) con varios personajes representados, entre ellos Napoleón (en un ajedrez con piezas blancas frente a las tropas imperiales chinas hechas en marfil), señal de que «fue claramente hecho para Europa».

También hay una versión ‘facsímil’ del conocido ‘Libro de los juegos’ de rey Alfonso X de Castilla, que explica las reglas del juego así como Questo libro e da imparare giocare a scachi et de belitifsimi partiti (1512) del portugués de OdemiraPedro Damiano (1480-1544).

La última parte de la exposición está dedicada al ajedrez, con una primera sala donde se muestran varios ejemplos, desde la India, con piezas abstractas, que «no se hacían para la exportación, porque los europeos querían hermosas piezas figurativas», según el comisario.

También hay pequeños juegos de ajedrez de viaje, entre ellos el del emperador Francisco José (1830-1916) de Austria, concretamente uno que se guardaba dentro de un bastón con 32 piezas minúsculas. También el denominado juego de Augsburgo que incluye piezas elaboradas con diversos materiales, desde marfil, porcelana a piedras preciosas.

Del mismo modo, se puede encontrar una copia con imágenes de la antigüedad clásica, hecha en Occidente, pero al estilo japonés, y otra hecha en China, al estilo europeo.

A esta sala de ajedrez, titulada ‘Juego de tronos’, sigue un anexo, que muestra «el ajedrez en todo el mundo. La innovación que introdujo el ajedrez en el mundo de los juegos fue la creación de piezas figurativas, seis piezas diferentes con distintas formas de moverse sobre el tablero», señaló el comisario Schädler.

En esta sala hay varios tableros de ajedrez, que muestran la versatilidad del juego en cuanto a la creación de figuras, con partidas cuyas piezas representan filósofos, o troyanos contra griegos, ratones e incluso insectos.

Todavía hoy crece el merchandaising en torno al ajedrez, subrayó el comisario, recordando la existencia, por ejemplo, de juegos con las figuras de los ‘Simpsons’ o los personajes de ‘Star Wars’.

La exposición es un homenaje a Dagoberto Lobato Markl (1939-2010). Era historiador del arte y experto en la pintura portuguesa del siglo dieciséis. Investigador del MNAA donde trabajó en su biblioteca. Autor, entre otros, del libro ‘Jaque Mate en Estoril: La muerte de Alekhine’ (2001).

Además, fue miembro del club Alekhine de Lisboa y del área de Historia del Ajedrez en Portugal, además de director de la revista ‘Peón distante’ y fundador de la Asociación Ibérica de Coleccionistas de motivos de Ajedrez. Era militante del Partido Comunista Portugués.

Por otra parte, los participantes en el torneo rápido celebrado los días 3 y 4 de septiembre en Lisboa y los del torneo de Maia Chess Festival, celebrado del 26 de agosto al 1 de septiembre, también pudieron visitar la muestra incluyendo una conferencia sobre la misma.

Museus, Xadrez e Ciencia

La iniciativa Museus, Xadrez e Ciencia pretendía llevar la práctica del más que milenario juego, a espacios donde la historia, arte, cultura y ciencia, ofrecieran un enorme marco al ajedrez, sin perder de vista las posibilidades turísticas, por lo que mezclaba cultura y turismo.

La dinámica fue casi siempre la misma. Por la mañana se programa una actividad en el Museo y por la tarde, la celebración de un torneo de rápidas o semirápidas, que normalmente era válido para el ranking internacional.

Así, había práctica libre para todos los públicos, se daban nociones y enseñanza, además de contar con un tablero gigante, accesible para todos, finalizando con el citado torneo de rápidas (para jugadores federados, bien normal de una hora aproximadamente, o semirápido, veinticinco a treinta minutos).

La actividad era organizada por la Academia de Xadrez de Portugal (AXP) y se desarrolló desde noviembre de 2021 hasta el 11 de septiembre de 2022. Una de las últimas fue el pasado 2 de julio en un lugar emblemático, el claustro del Monasterio de Santa Maria da Vitória en Batalha, que es considerado una de las siete maravillas de Portugal.

Jesús Cabaleiro Larrán
Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, rama Periodismo con cursos de doctorado, estudios sobre Marruecos contemporáneo y el Sáhara Occidental. Más de 35 años de periodismo, la mayoría en prensa escrita, ha trabajado a ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, casi 13 años en el extinto diario El Faro Información, en Algeciras, donde empezó de redactor y del que fue su último director y en Tánger dos años en un diario digital. Además ha participado en la mayoría de los Congresos de Periodistas del Estrecho desde el inicial en 1993 hasta 2019. Titulado en ajedrez por la UAH y UNED. Amante de Portugal. Ha publicado un libro, ‘Artículos periodísticos. Apuntes para la historia de la prensa de Algeciras’.

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