En la sesión celebrada en agosto de 1839 en la Academia Francesa de las Ciencias en la que François Arago dio a conocer en París el invento del daguerrotipo, precursor de la fotografía, estaba presente el médico y político español Pedro Felipe Monlau (1808-1871) como representante de la Academia de Barcelona, a la que remitió un informe sobre  el invento junto con un método para obtener daguerrotipos y una cámara de la época.

Aquella cámara se utilizó para obtener la primera fotografía que se hizo en España, el 10 de noviembre de 1839, una imagen del edificio de la Lonja y Casa Xifré tomada desde las azoteas de la plaza del Palacio de Barcelona. La imagen obtenida se sorteó entre los asistentes y de ella nunca más se supo.

Mejor suerte tuvo la que pocos días después, el 18 de noviembre, se hizo en Madrid: una vista general del palacio de Oriente tomada desde la parte derecha del río Manzanares, que se conservó en el hall de la facultad de Farmacia de la Complutense hasta que fue destruida por una inundación en 1978.

Ahora, la fotografía más antigua que se conserva es Vista de Madrid, un daguerrotipo de autor desconocido en el que se observa la iglesia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis, en la madrileña calle del Carmen. Su antigüedad se sitúa entre 1840 y 1850 y el Estado la adquirió en una subasta en 2012 por 32.000 euros.

No es casualidad que las primeras fotografías fuesen de edificios y arquitecturas porque entonces el proceso de toma de imágenes necesitaba una total inmovilidad durante más de media hora. 

Muchas de las primeras fotografías tomadas por españoles forman ahora parte del patrimonio que el Ministerio de Cultura ha puesto a disposición de todos los que quieran investigar o curiosear por la historia reciente de España a través de imágenes.

La fototeca del ministerio ha puesto a disposición de quienes lo deseen más de 275.000 fotografías tomadas desde 1860 hasta la actualidad. Progresivamente el ministerio irá incorporando el resto de las más de medio millón que conserva el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).

En nuestro país, los primeros en interesarse por el invento de la fotografía fueron médicos, catedráticos y profesionales liberales, que se acercaron a la nueva técnica con una curiosidad puramente de aficionado. Los intelectuales y los científicos también se interesaron. Santiago Ramón y Cajal aplicó el invento a sus investigaciones, además de fotografiar paisajes y escenas de la vida cotidiana. 

La fotografía registró en España una expansión rápida e imparable. El retrato ocupó a decenas de fotógrafos en una nueva profesión surgida al calor del nuevo invento. Retratistas como Juliá, Martínez Sánchez, Godínez, Antonio Cosmes, Antonio Esplugas, Manuel Company… operaban diariamente en los estudios fotográficos que nacieron durante el último tercio del siglo diecinueve.

En Madrid, Barcelona y otras capitales se instalaron desde muy pronto estos estudios de retratistas españoles y también de extranjeros que fijaron en España sus plazas de trabajo, como el inglés Charles Clifford, quien hizo las primeras fotografías de la Alhambra; el alemán Kurt Hielscher (autor de La España incógnita), el danés Christian Franzen, el austriaco Alois Beer y los franceses Auguste Muriel y Jean Laurent. Muchas de las fotografías que el Instituto del Patrimonio Cultural ha puesto a disposición pública son de este fotógrafo de corte que inmortalizó escenas de la vida cotidiana de aquel Madrid y de otras capitales españolas en el siglo diecinueve.

Entre los fondos a los que se puede acceder destacan también los archivos de Moreno y de Ruiz Vernacci, la colecciones del fotógrafo español Juan Miguel Pando Barrero (1915-1992), y la del alemán Otto Wunderlich

El archivo Moreno lo integran más de 60.000 fotografías de colecciones públicas y privadas de los fotógrafos Mariano y Vicente Moreno, padre e hijo, tomadas entre 1893 y 1954. En el archivo de Ruiz Vernacci se incluyen más de 12.000 negativos de Jean Laurent.

Por su parte, el archivo Pando conserva la obra del fotógrafo Juan Miguel Pando Barrero (1915-1992), desarrollada a lo largo de más de cincuenta años y continuada por su hijo Juan Pando Despierto hasta 2003. Es el más voluminoso de los archivos conservados en el IPCE, con más de 125.000 imágenes de temática variada. Desde 1940 hasta 1993 la Agencia Pando trabajó para museos, galerías, coleccionistas y artistas, industrias de ingeniería, encargos de publicidad comercial e imagen empresarial, fotografía de arquitectura, etc.

De forma paralela los Pando desarrollaron la fotografía de paisaje y de carácter etnográfico durante sus viajes por España y Marruecos entre las décadas de 1950 y 1970. El denominado Fondo Binacional España-Marruecos, que ahora se publica por primera vez, está integrado por más de 3000 imágenes que constituyen un retrato de extraordinario valor documental y estético de las gentes, pueblos, monumentos y paisajes de ambos países.

Wunderlich Barrio de pescadores de Vigo
Wunderlich: Barrio de pescadores de Vigo
Wunderlich: Bueu
Wunderlich: Bueu

El archivo Wunderlich, obra del fotógrafo alemán Otto Wunderlich (Stuttgart, 1887- Madrid, 1975), está formado por más de 4000 positivos fotográficos. De origen alemán, donde se formó como fotógrafo, Wunderlich se trasladó a España en 1914, país en el que desarrolló una producción fotográfica en la que, junto a proyectos de encargo para instituciones culturales y empresas del sector industrial, destaca la fotografía de paisajes, escenas tradicionales y tipos populares que documentan, con admirable precisión técnica y exquisita sensibilidad, la realidad española de los dos primeros tercios del siglo veinte.

Los positivos que ahora ven la luz constituyen una interesante miscelánea compuesta por los álbumes fotográficos de los viajes que Otto Wunderlich hizo por nuestro país entre 1913 y 1930, heliotipias que recrean paisajes y monumentos españoles, y un variado número de cianotipias, fototipias y contactos de temática variada.

A través del buscador de esta fototeca se puede acceder también a colecciones como la de Aurelio de Colmenares y Orgaz (1873-1947), conde de Polentinos, en la que hay más de 10.000 placas de vidrio tomadas durante los primeros años del siglo veinte.

Algunos fotógrafos pioneros en España

Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo, «Kaulak» (1874-1933)

Sobrino del ministro del mismo apellido, firmaba sus fotografías con el seudónimo Kaulak. Fue vicepresidente de la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, fundada en diciembre de 1899, y director de la revista La Fotografía. «Kaulak» fue un reconocido retratista que tenía su estudio en la madrileña calle de Alcalá y ejerció de fotógrafo de la familia real española en los primeros años del siglo veinte. En 1912 publicó el manual La fotografía moderna.

Luis de Ocharán (1858-1926) 

De origen vasco, representa con Kaulak la corriente madrileña de la fotografía de principios de siglo con su actividad en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Luis de Ocharán supo ver el carácter poliédrico de la fotografía: como invención, arte, ciencia, historia, recuerdo y poesía. Realizó una serie de fotografías para dramatizar escenas de El Quijote en la que invirtió gran parte de su fortuna.

Alejandro Merletti (1860-1943)

Italiano de origen, cultivó también el reportaje periodístico, sobre todo el deportivo. Se instaló en Barcelona, donde tuvo como ayudante a Manolo Mateo, quien con el tiempo llegó a ser uno de los más destacados fotógrafos de tema taurino. Merletti fue encarcelado durante la República por su adscripción filofascista. Fue pionero en la utilización de la cámara sin que las personas se percibiesen de su presencia, lo que se conoció posteriormente como Candid Camera. Muchos años antes de que Erich Salomon utilizara este procedimiento, Merletti fotografió con una cámara que ocultaba en su chaleco, a Ferrer Guardia durante el consejo de guerra celebrado en la Cárcel Celular de Barcelona en 1909.

Joan Vilatobà i Figols (1878-1954)

Vilatobà es uno de los representantes más destacados del pictorialismo español. Fue un excelente retratista, para cuyas cámaras posaron en su estudio de Sabadell entre otros Sorolla y Andrés Segovia. En 1904 recibió el encargo de hacer los retratos oficiales del rey Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia. Se dedicó durante un tiempo a la fotografía publicitaria (Anís del Mono, Jabón Floralia) y paisajística. Sus fotografías de desnudos fueron elogiadas por Eugenio d’Ors. Autor de obras gigantescas, de más de dos metros, trabajó también en Francia y Alemania. 

Otto Wunderlich (1887-1975)

Nacido en Stuttgart, este fotógrafo alemán recorrió nuestro país entre los años 1913 y 1930. Llegó a Jaén destinado por la empresa minera en la que trabajaba y ya se quedó en España, donde llevó a cabo la mayor parte de su obra fotográfica. Antes había recorrido Europa entre 1910 y 1914 tomando fotografías que recopiló en veintiún álbumes y que se utilizaron, muchas de ellas, como postales. Con algunas de las que hizo aquí publicó en 1929 el fotolibro España. Trabajó como fotógrafo haciendo encargos para empresas e instituciones culturales y algunas de sus instantáneas fueron publicadas en periódicos y revistas de la época.

Charles Clifford (1820-1863)

De origen galés, Clifford también adoptó Madrid como ciudad para establecerse como profesional de la fotografía y como ciudadano. Desde 1850 comenzó a trabajar en España como fotógrafo y viajó por todo el país haciendo álbumes dedicados a territorios de la península, fotografiando ciudades y monumentos, utilizando una técnica propia del pictorialismo. Documentó el viaje de Isabel II y la familia real en 1862 por Murcia y Andalucía y las obras de construcción del Canal de Isabel II de Madrid. 

Jean Laurent (1816-1886)

De origen francés llegó a España en 1816 formando parte del séquito de la regente María Cristina cuando esta regresó de su exilio en Francia, y vivió en Madrid entre 1843 y 1868 como fotógrafo de la casa real de Isabel II, donde se casó y residió el resto de su vida. Antes de dedicarse a la fotografía había trabajado en Francia como cartonero y encuadernador.

En Madrid estableció su estudio profesional en la Carrera de San Jerónimo en un local que había sido utilizado por Charles Clifford. Firmaba sus fotografías como Juan Laurent, su nombre españolizado. Entre 1861 y 1868 fue fotógrafo de la casa real y del Museo del Prado. Además de los retratos de estudio, desde 1857 empezó a viajar fuera de Madrid.

Fotografía de portada

  • Wunderlich: Combarro

Enlaces:

Fototeca del Ministerio de Cultura y Deporte de España

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